SAN FERMÍN
El espectacular toro de la Palmosilla para San Fermín que puede arrasar en el encierro de Pamplona
Para el hierro de Tarifa, la cita de 2026 llega con un matiz especial: será su sexta participación consecutiva en la capital navarra.
La ganadería gaditana de La Palmosilla ha vuelto a agitar la cuenta atrás de San Fermín 2026 con un nuevo anuncio en redes sociales. Esta vez lo ha hecho el 3 de marzo, fecha que el hierro de Tarifa ha convertido en el “tercer peldaño” de su particular escalera hacia las fiestas de Pamplona.
“3 de marzo, tercer peldaño de la escalera de San Fermín, os presentamos al toro 91 Mirlillo, cuatreño, hijo del semental 93 Adivino. Reseñado para la Feria del Toro de Pamplona 2026 ¡ya falta menos !”, han escrito. Con ese mensaje, la ganadería ha puesto nombre al tercer ejemplar anunciado para viajar a la capital navarra: Mirlillo.
El toro se suma a los dos protagonistas que La Palmosilla ya había presentado en los meses anteriores. El 1 de enero desveló a Cantarillo y el 2 de febrero anunció al toro 86 Mirloblanco, un cinqueño “hijo del semental 108 Campiñero”, al que definió como el “segundo peldaño” de esa escalera.
Mientras la ganadería iba marcando el ritmo en redes, la parte oficial de la feria ya avanzaba por su carril. La Casa de Misericordia de Pamplona hizo público el 26 de noviembre el listado de ganaderías que correrán los encierros y se lidiarán por la tarde durante los Sanfermines de 2026. En ese anuncio se confirmó que serán las mismas ganaderías que participaron en 2025, entre ellas La Palmosilla.
Para el hierro de Tarifa, la cita de 2026 llega con un matiz especial: será su sexta participación consecutiva en Pamplona, una continuidad que refuerza su relación con la plaza navarra. Y lo hace, además, con el recuerdo muy reciente de un encierro que dejó huella.
Sus toros corrieron el séptimo y penúltimo encierro de San Fermín 2025, celebrado el domingo 13 de julio de 2025, y el balance fue contundente: cuatro heridos por asta de toro, dos de ellos de gravedad. La carrera se resolvió en 2 minutos y 24 segundos, con un arranque eléctrico en el que un toro tomó la delantera desde el primer tramo y estiró la manada.
El momento más delicado llegó en la cuesta de Santo Domingo, cuando el primer toro golpeó a un mozo, lo levantó y lo lanzó contra el suelo. A partir de ahí, la tensión se mantuvo durante el recorrido: el encierro se fue rompiendo por momentos y obligó a los corredores a medir cada paso.
Al frente de La Palmosilla está Javier Núñez Álvarez, un nombre ligado a Pamplona por motivos que van más allá del calendario taurino. Estudió Derecho en la ciudad entre 1992 y 1997 y conserva una cuadrilla de amigos que, según ha contado, sigue acompañándole cada verano.
“Fueron unos buenos años. Conozco mucho a los navarros. Tengo mi cuadrilla de amigos, los conservo y vienen a la corrida. Pamplona me ha dado mis mejores amigos y esta ciudad ha sido un regalo para mí”, ha recordado en más de una ocasión.
El ganadero madrileño también mantiene una relación estrecha con la peña Oberena. Según ha explicado, ha llegado a ver varias corridas desde el tendido acompañado por ellos, un vínculo que se reforzó tras una visita de la peña a su finca en Tarifa para conocer de cerca sus toros.
Cuando habla de la capital navarra, lo hace con visión de continuidad y lo resume con una frase directa: “Nuestro prestigio está muy ligado a esta plaza y queremos estar muchos años”.