Comercio Local

El pequeño pueblo de Navarra que se va a gastar 50.000 euros para abrir una carnicería

Ayuntamiento de Obanos, situado en la Plaza de los Fueros de la localidad. Navarra.com
Hubo una abierta hace muchos años, pero cerró por jubilación y el servicio no se ha recuperado hasta el momento.

En los pueblos pequeños de Navarra un servicio de los de siempre marca la diferencia. Tener dónde comprar pan, fruta o un buen filete sin coger el coche no es solo comodidad: también es calidad de vida, gente en la calle entrando y saliendo, y un motivo más para consumir cerca de casa.

Eso es lo que busca Obanos, una localidad situada a unos diez minutos de Pamplona en dirección Estella, que no llega al millar de habitantes censados y que cuenta con muy pocos locales comerciales. En su día a día hay tres bares, dos tiendas de alimentación, un estanco y dos sucursales bancarias.

En paralelo, la vida comercial del municipio se apoya en negocios muy concretos y muy cercanos. Una de las tiendas es Alimentación Nieves, dirigida por las hermanas Nieves y Silvia Zabalegui. Y uno de los bares es el Centro San Guillermo, atendido por las amigas portuguesas Silvia e Isabel.

Pese a estar cerca de Pamplona, a dos kilómetros de Puente la Reina y con el Camino de Santiago como telón de fondo, el pueblo lleva años con una espina clavada: no tiene carnicería. Hubo una abierta hace muchos años, pero cerró por jubilación y el servicio no se recuperó.

El Ayuntamiento ha decidido ahora dar un paso práctico para intentar revitalizar el comercio local: renovar un local municipal que está en desuso y habilitarlo como carnicería. La obra se financiará con una subvención gestionada a través del Consorcio de Desarrollo de la Zona Media, una ayuda supeditada a que el futuro uso del local quede ligado al servicio de carnicería.

Las cuentas están cerradas y no son menores: la inversión total asciende a 50.283,32 euros y la subvención aporta 30.977,56 euros. Según los plazos que maneja el consistorio, la obra deberá estar ejecutada para el 30 de abril. Después, la intención del Ayuntamiento es sacar a licitación el servicio para que alguien lo gestione.

La clave, eso sí, está en encontrar una fórmula realista para un entorno rural. Por eso, en el Ayuntamiento se mira con atención un modelo que ya funciona en el pueblo: la pescadería. La lleva Alicia Hernández, que atiende en la localidad dos días a la semana.

Esa misma idea —combinar la atención en el pueblo con otra localidad— es una de las opciones que se estudian para la carnicería. En este caso, el ejemplo que se pone sobre la mesa es Mendigorría, donde la pescadera abrió su establecimiento hace años y desde donde se desplaza a Obanos. Además, el local en el que atiende está ubicado precisamente al lado del que se habilitará como carnicería.

La alcaldesa del municipio, Arantxa Hernández Lacalle, de la agrupación Nekeas, está al frente del consistorio durante el periodo 2023-2027. Conoce la dificultad de poner en marcha un servicio en un pueblo pequeño, pero plantea esta inversión como una palanca para revitalizar el comercio, favorecer el emprendimiento y reforzar el hábito de consumir en el propio municipio.

Hernández ha destacado además por su labor en la gestión local y por ejercer la presidencia accidental de la Fundación Misterio de Obanos en 2024.