La lluvia de pétalos que emociona a Pamplona al paso de la procesión de San Fermín por San Lorenzo
La procesión de San Fermín en la capital navarra ha dejado este 7 de julio uno de los momentos más emotivos del día grande de las fiestas en Pamplona. Al paso del santo por la casa parroquial de San Lorenzo, al final de la calle Mayor, han caído miles de pétalos rojos en una imagen cargada de belleza y devoción.
El instante se ha vivido frente a la capilla de San Lorenzo, cuando la comitiva llegaba al tramo final del recorrido. Desde el número 74 de la calle Mayor, una intensa lluvia de pétalos ha cubierto la imagen del patrón y ha emocionado a los pamploneses y visitantes que seguían la procesión en uno de los puntos más simbólicos del recorrido.
La Procesión de San Fermín y la Misa Solemne, presidida por el Arzobispo y concelebrada por el Cabildo Catedralicio, han comenzado a las 10.30 horas, como marca la tradición en el día del santo patrón de Pamplona.
La estampa de los pétalos cayendo sobre San Fermín se ha convertido, un año más, en uno de los grandes iconos del 7 de julio. El silencio, la emoción y los aplausos de los asistentes han acompañado un momento muy esperado dentro de los actos religiosos más importantes de las fiestas.
Además de la procesión, la jornada de este 7 de julio ha contado con varias celebraciones religiosas en San Lorenzo. Por la mañana se han celebrado misas a las 8.15 y a las 9.00 horas, con la tradicional Misa de la Escalera, y también a las 11.30 horas. Por la tarde, las celebraciones continuarán a las 18.00, 19.30 y 20.30 horas.
Durante el resto de las fiestas de San Fermín, se celebrará todos los días una misa a las 11.00 y otra a las 19.30 horas, quedando suprimida la habitual de las 8.30 horas.
Además, el lunes 8 de julio a las 12.00 horas tendrá lugar un acto especial después de la misa con la participación del Coro Anapar y Mutiko de Pamplona.
La lluvia de pétalos junto a San Lorenzo ha vuelto a confirmar que la procesión del patrón sigue siendo uno de los actos más sentidos de San Fermín, capaz de emocionar cada año a toda Pamplona.