San Fermín 2026

El rincón andaluz a 1.000 kilómetros de Pamplona que también lanza su propio Chupinazo de San Fermín

Lanzamiento del Chupinazo de San Fermín en la localidad de Mijas. Facebook Josele González.
El acto simboliza el hermanamiento entre Navarra y este municipio malagueño, donde la huella foral se mantiene viva desde hace décadas. 

Pamplona no ha sido este lunes el único lugar en el que ha sonado un chupinazo para dar la bienvenida a las fiestas de San Fermín en Pamplona. A casi 1.000 kilómetros de Navarra, en Mijas (Málaga), la fiesta también ha comenzado con pañuelos rojos, emoción y mucho recuerdo a la tierra navarra.

Como ocurre cada 6 de julio, numerosos navarros afincados en la Costa del Sol, vecinos de Mijas y personas vinculadas a Navarra se han reunido esta mañana para cumplir una tradición muy especial: la ofrenda floral en la rotonda ‘Mijas, al pueblo navarro’ y el posterior chupinazo en el restaurante Casa Navarra Mijas.

El acto ha vuelto a simbolizar el hermanamiento entre Navarra y este municipio malagueño, donde la huella navarra se mantiene viva desde hace décadas. La rotonda dedicada al pueblo navarro se encuentra en la Carretera de Mijas, la A-387, muy cerca de un restaurante que se ha convertido en punto de encuentro para quienes celebran los Sanfermines lejos de Pamplona.

El protagonista de esta tradición es Casa Navarra Mijas, un restaurante fundado en 1990 y situado en la carretera Mijas-Fuengirola, 4, en el término municipal de Mijas. Desde allí, su familia ha mantenido vivo cada año el espíritu de San Fermín con una celebración que mezcla gastronomía, raíces navarras y ambiente festivo.

“Siempre hemos intentado mantener activa la tradición de la tierra que nos vio nacer, no hay mayor homenaje que la fiesta de San Fermín en Casa Navarra Mijas, donde además de nuestros platos más populares solemos ofrecer las mejores sardinas de la Costa del Sol”, explican desde el propio restaurante.

Este año, además, la celebración ha tenido un significado especial. Casa Navarra Mijas ha vuelto a cumplir con su cita sanferminera después de unos meses complicados por el incendio que afectó al negocio. Sin embargo, la familia ha regresado con fuerza para mantener una tradición que ya forma parte del calendario sentimental de muchos navarros que viven lejos de casa.

La jornada ha comenzado con la ofrenda floral en la rotonda dedicada a Navarra. Después, a las 12.00 horas, coincidiendo con el inicio oficial de los Sanfermines en Pamplona, ha llegado el chupinazo en Casa Navarra. Un gesto sencillo, pero cargado de emoción, que ha unido de nuevo a Mijas con la capital navarra.

El restaurante vive estas fechas “de una forma muy especial”, con el objetivo de mantener vivas sus raíces y compartir la esencia de San Fermín a través de la cocina y la hospitalidad. En torno a la mesa, los asistentes han podido recordar Pamplona, brindar por el santo y disfrutar de una fiesta que se ha convertido en mucho más que una celebración gastronómica.

La programación de Casa Navarra Mijas incluye también verbena, música, bailes y productos ligados a esta fiesta, como las sardinas, la chistorra y el zurracapote. El objetivo es que quienes no pueden estar estos días en Pamplona sientan, al menos por unas horas, que San Fermín también se vive en la Costa del Sol.

De Pamplona a Mijas, con el mismo cariño y la misma ilusión, la tradición ha vuelto a cumplirse. Y lo ha hecho gracias al esfuerzo de Carlos y de toda la familia de Casa Navarra, que han seguido fomentando este hermanamiento entre el pueblo navarro y el pueblo mijeño.

Así, mientras la Plaza Consistorial de Pamplona estallaba en blanco y rojo, Casa Navarra Mijas ha vuelto a lanzar su propio chupinazo para demostrar que San Fermín no entiende de kilómetros cuando hay raíces, memoria y ganas de celebrar.