El arquitecto navarro que ha restaurado algunos de los grandes monumentos recibe un importante reconocimiento
El arquitecto ha dedicado su carrera a la restauración de monumentos navarros y ha intervenido en espacios como Roncesvalles, Olite, Ujué o Pamplona.
Leopoldo Gil Cornet ha sido nombrado académico por Navarra de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, una de las instituciones artísticas de referencia nacional. El arquitecto ha desarrollado buena parte de su trayectoria profesional en la restauración de monumentos vinculada a la Institución Príncipe de Viana y en la docencia en la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Navarra.
Con este nombramiento, Leopoldo Gil Cornet se ha convertido en el cuarto académico correspondiente designado para la provincia de Navarra. Los académicos correspondientes son personalidades destacadas del arte, la cultura, la ciencia o la literatura que ejercen como representantes y enlaces de la institución en sus territorios.
La carrera de Leopoldo Gil Cornet ha estado estrechamente ligada a la conservación del patrimonio monumental navarro. A lo largo de varias décadas ha intervenido en proyectos relevantes de restauración monumental en distintos puntos de la Comunidad foral.
Entre sus trabajos más destacados figura la Real Colegiata de Roncesvalles, un conjunto al que ha estado vinculado durante más de tres décadas, entre 1982 y 2012, hasta su jubilación. También ha trabajado en el Acueducto de Noáin entre 1990 y 2000 y en la iglesia románica del Santo Sepulcro de Torres del Río entre 1993 y 1994.
Su trayectoria también incluye actuaciones en el Frente de Francia de las murallas de Pamplona, desarrolladas entre 2000 y 2009, y en el conjunto monumental de Santa María de Ujué, entre 2001 y 2011. Además, ha participado en la restauración de la torre medieval de la iglesia de San Pedro de Olite, entre 2012 y 2013, y de la torre Dorrea, en Irurita, entre 2015 y 2018.
El arquitecto también ha intervenido en proyectos más recientes vinculados al patrimonio histórico de Navarra. Entre ellos se encuentran los accesos, recepción, aseos y ascensor para el Palacio Real de Olite en 2019, el descubrimiento y consolidación de los restos de Elizaberría, del siglo XI, en Salinas de Ibargoiti, y la restauración del claustro de la catedral de Pamplona entre 2015 y 2020.
El nombramiento de Leopoldo Gil Cornet se suma a una trayectoria reconocida con distintos premios y distinciones. En 1998, la Institución Príncipe de Viana recibió el Premio Nacional de Restauración y Conservación de Bienes Culturales.
También ha recibido la Medalla de plata de la Asociación Española de Amigos de los Castillos por la restauración de la torre del Señorío de Ayanz en 2000. En 2012, participó en las obras de restauración del Frente de Francia de las murallas de Pamplona, reconocidas con el Premio Internacional Unión Europea de Patrimonio Cultural-Premio Europa Nostra.
Ese mismo año, Leopoldo Gil Cornet recibió el Premio de Arquitectura Clásica y Restauración de Monumentos Rafael Manzano Martos. El galardón reconoció su trabajo de conservación en la Real Colegiata de Roncesvalles entre 1982 y 2012.
Además, en 2014 fue nombrado Académico Correspondiente por la provincia de Navarra de la Reial Acadèmia Catalana de Belles Arts de Sant Jordi. Ahora, su incorporación como académico correspondiente de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando ha reforzado el reconocimiento a una trayectoria dedicada a la restauración y conservación del patrimonio navarro.