El ayuntamiento de Ansoáin, de EH Bildu, cobra la zona azul durante meses a los vecinos... ¡sin tener control!
Grave polémica vecinal y política en la comarca de Pamplona. El Ayuntamiento de Ansoáin, liderado EH Bildu, se encuentra en el ojo del huracán tras destaparse que ha estado cobrando durante meses a los ciudadanos una de las tasas de estacionamiento más caras de la zona por un servicio que, sencillamente, no se estaba prestando en la práctica.
Cuando el equipo de gobierno municipal implantó la Zona de Aparcamiento Regulado (ZAR), aseguró firmemente a los vecinos que el control y la vigilancia del servicio recaerían sobre la Policía Municipal. Sin embargo, la realidad ha terminado por desmontar aquella promesa oficial: el control del estacionamiento ha sido inexistente durante este tiempo debido a que la guardia urbana local, debilitada por la falta de recursos, no podía asumir esa carga de trabajo.
Así lo denuncia el PSN, quien asegura que para intentar corregir esta situación, el consistorio ha tomado una polémica decisión que ha encendido los ánimos de la oposición: destinar cerca de 15.000 euros anuales de dinero público a contratar a una empresa privada (DONIER) para que asuma las labores de control que inicialmente iban a ser públicas. Una medida que los críticos califican como un "auténtico fraude" y la constatación del fracaso en la planificación de los recursos municipales.
El portavoz socialista, Iván Cacho, ha criticado que los vecinos de la localidad van a tener que pagar doblemente las consecuencias de esta gestión: primero, asumiendo una de las tarifas de aparcamiento más elevadas de la periferia pamplonesa por un servicio incompleto; y segundo, costeando de su bolsillo la privatización de una labor que se prometió realizar con medios propios del Ayuntamiento.
Críticas por el "desmantelamiento" de la Policía Municipal
Desde las filas socialistas argumentan que recurrir a la externalización privada es la consecuencia directa del progresivo debilitamiento al que el equipo de gobierno de EH Bildu ha sometido a la Policía Municipal. Según explican, la plantilla ha sido mermada hasta el punto de dejarla sin capacidad operativa para asumir funciones básicas e indispensables en el municipio.
"No se puede exigir el pago de una tasa obligatoria mientras el control del estacionamiento, sencillamente, no existía porque el Ayuntamiento era incapaz de prestarlo", censuran desde la formación de la oposición. El conflicto abre ahora un escenario de exigencia de responsabilidades políticas en Ansoáin ante el malestar de los contribuyentes por tener que financiar con fondos públicos un error de planificación en las cuentas de la zona regulada.