SOCIEDAD

Dos ornitólogos estudiarán en Navarra cómo cambia el comportamiento de las aves durante el eclipse solar

Tareas de monitorización de aves migradoras que se realizan en el collado de Lindus. GOBIERNO DE NAVARRA

Dos especialistas de Ornitolan grabarán el comportamiento de las especies que cruzan el collado de Lindus, uno de los grandes corredores migratorios de la Europa occidental.

El eclipse en Navarra del próximo miércoles 12 de agosto servirá para estudiar un fenómeno hasta ahora inédito en el seguimiento de aves migratorias que se realiza en el Pirineo navarro. Dos ornitólogos expertos registrarán y grabarán en Burguete cómo reaccionan las aves durante el oscurecimiento provocado por el eclipse.

Los especialistas pertenecen a Ornitolan, empresa que trabaja desde hace 17 años para la Dirección General de Medio Ambiente del Gobierno de Navarra. Su labor habitual se centra en estudiar la migración postnupcial de las aves que cada año se desplazan entre Europa y África a través del collado de Lindus.

Durante todos estos años de observación, los técnicos nunca se han encontrado con una situación similar. El eclipse de 2026 será parcial en esta zona del Pirineo navarro, pero permitirá comprobar si la reducción repentina de la luz provoca algún cambio en el comportamiento de las aves migratorias.

El episodio será excepcional, aunque encaja dentro de la línea de investigación que mantiene desde hace años la Dirección General de Medio Ambiente. El estudio permite analizar a largo plazo la evolución de las poblaciones de aves, sus costumbres, las rutas que siguen y la influencia que tienen sobre ellas factores como las temperaturas, las lluvias o los cambios en los usos del suelo.

Además, desde hace varios años también se ha incorporado a este trabajo el análisis del paso de mariposas y otros lepidópteros. La observación se realiza durante cuatro meses desde el collado de Lindus, un enclave situado en el entorno de Burguete por el que atraviesan miles de ejemplares pertenecientes a decenas de especies.

Los últimos datos han vuelto a mostrar la importancia de este corredor. Solo el pasado domingo 2 de agosto se contabilizaron cerca de 4.500 aves, entre ellas 2.485 milanos negros (Milvus migrans).

En otras ocasiones, el interés no ha estado en la cantidad, sino en la singularidad de las especies localizadas. El lunes 3 de agosto, los especialistas observaron un ejemplar de halcón de Eleonora (Falco eleonorae), una especie descrita en 1836 que pasa el invierno en Madagascar, las islas Mauricio y Reunión y algunos puntos de la costa oriental de África.

El seguimiento de estas migraciones también ofrece información relevante sobre los efectos del cambio climático y el estado de los hábitats más sensibles. Los momentos elegidos por las aves para realizar sus desplazamientos pueden mostrar alteraciones relacionadas con el calentamiento global.

Precisamente, el VIII Congreso Español de Ornitología 2026, que se celebrará en septiembre en Granada, reunirá más de 230 investigaciones científicas. Entre ellas se abordarán los cambios detectados en las pautas migratorias, ya que algunas especies han acortado sus desplazamientos, han adelantado sus viajes o incluso han dejado de migrar.

El collado de Lindus tiene especial relevancia para realizar este seguimiento en Navarra. El Gobierno foral ha señalado que se estima que por este enclave pasa el 90% de las aves migratorias del continente europeo, lo que lo convierte en uno de los puntos más destacados de Europa para estudiar estos desplazamientos.

De hecho, el Ejecutivo navarro lo sitúa como el enclave europeo más importante en este ámbito después del Estrecho de Gibraltar. Los especialistas de Ornitolan registran ejemplares procedentes incluso de los montes Urales, situados a cerca de 5.000 kilómetros.

El objetivo de ese trabajo es recopilar información que pueda ayudar a una mejor gestión ambiental, tanto en el ámbito local como continental. También pretende impulsar el turismo de naturaleza y el conocimiento de la biodiversidad entre la población.

El estudio contratado este año por el Gobierno de Navarra se ha adjudicado por 38.478 euros y requiere diez especialistas en aves para llevar a cabo los conteos desde un puesto fijo. El equipo está formado por ocho hombres y dos mujeres.

Los observadores utilizan prismáticos, material óptico de alta calidad y dispositivos digitales conectados a la nube. Su trabajo comienza cada jornada con el amanecer y termina con la puesta de sol para registrar las aves que cruzan Lindus.

La campaña se desarrolla cada año entre el 15 de julio y el 15 de noviembre, independientemente de las condiciones meteorológicas. El trabajo se coordina además con especialistas situados en los puertos de Somport y Portalet, en Huesca, y al otro lado de la frontera, en Organbidexka, en Nueva Aquitania.

También existe coordinación con el Observatoire Régional de la Migration des Oiseaux de LPO. Esta red permite disponer de datos estandarizados obtenidos en diferentes puntos de paso de las aves migratorias.

Los registros recopilados durante años en Lindus han proporcionado información de especial utilidad para conocer las tendencias de las especies y diseñar herramientas de conservación. Entre las conclusiones obtenidas durante los primeros diez años de observación se comprobó que, cuanto más calor hace, más se retrasa la migración, aunque aumenta la concentración diaria de ejemplares y el paso acaba siendo más rápido.

La información recogida en Navarra también se incorpora en tiempo real a Trektellen, una base de datos internacional abierta al público. Esta plataforma de ciencia ciudadana permite registrar, consultar y comparar censos de aves migratorias, además de datos de anillamientos científicos y observaciones realizadas desde diferentes observatorios.

Desde el pasado 15 de julio ya han pasado por Lindus alrededor de 19.000 aves. Durante todo el periodo de observación de 2025 fueron monitorizados más de 147.500 ejemplares, principalmente milanos negros y palomas torcaces.

El eclipse en Navarra añadirá ahora una variable completamente nueva a esta serie de observaciones. Los dos especialistas encargados del seguimiento del miércoles grabarán y documentarán qué sucede durante el oscurecimiento para comprobar si las aves modifican sus movimientos o su comportamiento durante esos minutos.

El Gobierno foral también ha destacado las posibilidades que ofrece el paso migratorio como recurso turístico y económico para las localidades próximas al observatorio. A esta vertiente se suma su utilización como herramienta de sensibilización y educación ambiental para diferentes grupos de población.

La Dirección General de Medio Ambiente ha concedido este año 10.000 euros a las asociaciones Irati-Orreaga y Auñamendi Kirol Elkartea dentro de las ayudas destinadas a proyectos de educación ambiental, voluntariado y ciencia ciudadana. Parte de este respaldo económico se dedicará durante 2026 a actividades, talleres y formación para agentes turísticos de la zona.

El denominado turismo ornitológico u orniturismo ha experimentado un importante crecimiento internacional durante la última década. Plataformas como eBird han facilitado que millones de aficionados puedan compartir observaciones, consultar registros y descubrir nuevos destinos vinculados a la observación de aves.

La adjudicación del seguimiento de Lindus incluye además la organización por parte de Ornitolan de jornadas informativas y actividades de divulgación dirigidas tanto a escolares como al público general, con el objetivo de acercar el patrimonio natural y la importancia de la biodiversidad.