SOCIEDAD

Los ganaderos del Pirineo lanzan un aviso tras ver un oso en Navarra: “Puede ser la gota que colma el vaso”

Imagen de un oso pardo. PEXELS

Los profesionales han reclamado en Pamplona revisar las políticas de protección del oso tras la aparición de un ejemplar entre Ochagavía y Ezcároz.

Los ganaderos del Pirineo navarro han pedido que se limite la población de osos a una cantidad “compatible” con la ganadería extensiva, después de la aparición este fin de semana de un ejemplar entre Ochagavía y Ezcároz.

Los profesionales han reclamado en Pamplona una revisión de las políticas de protección de este animal y han planteado preservar zonas concretas sin osos para garantizar la continuidad de la actividad ganadera en los valles pirenaicos de Navarra.

La petición se ha realizado en una rueda de prensa celebrada en la sede del sindicato EHNE, donde han comparecido varios ganaderos del Pirineo navarro. Han participado Patxi Zabalza, pastor de Orbaizeta; Martín Iribarren, ganadero de ovejas de leche en el Valle de Erro; Beñat Agorreta, de Ureta; y David Elizondo, de Orbaizeta.

También ha intervenido Felipe Etxetxikia, secretario general de EHNE, que ha considerado que la presencia de 120 osos en el Pirineo supone “una cantidad importante”. “No ha pasado nada grave con las personas, pero hay que ir pensando cuál es la población aceptable de osos, lograr ese equilibrio”, ha señalado.

Por su parte, Patxi Zabalza ha destacado que los ejemplares reintroducidos “prácticamente están en Navarra” y ha advertido de que la población irá aumentando conforme se reproduzca. El pastor de Orbaizeta ha subrayado la “continua preocupación” que genera saber que hay osos en la zona, una situación que “castiga bastante al ganadero”.

Los ganaderos del Pirineo han afirmado en un comunicado leído durante la comparecencia que los últimos años han sido “relativamente tranquilos”. Sin embargo, han advertido de que la población de osos “va creciendo poco a poco” y necesitará más territorio, por lo que se asentará en zonas “cada vez más cercanas”.

Los profesionales han defendido que la presencia del oso “no es compatible” con el manejo extensivo que realizan de sus animales. Además, han planteado que el Pirineo se encuentra ante dos posibles modelos de desarrollo para sus pueblos.

El primero, según han explicado, sería una actividad económica “orientada al turismo”, con pueblos que permanecen vacíos durante buena parte del año y donde “prácticamente desaparece la ganadería extensiva”. El segundo modelo sería un Pirineo con actividad ganadera importante, con personas que viven durante todo el año en los pueblos.

En este sentido, han resaltado que Navarra ha sufrido una “bestial pérdida de cabezas de ovino” en los últimos años. Según han indicado, esa reducción ha supuesto “prácticamente” la mitad del ganado ovino en las dos últimas décadas.

Las consecuencias, han remarcado, se ven en una masa vegetal en aumento, montes cada vez más cerrados y un “deterioro paisajístico evidente”. También han insistido en que la presencia de ganado resulta fundamental para mantener el ecosistema, prevenir incendios y conservar el equilibrio de los paisajes.

Los ganaderos han admitido que la situación del sector no es consecuencia directa de la presencia del oso. No obstante, han advertido de que en determinadas zonas esta presencia “puede ser la gota que colma el vaso”.

Han puesto el foco especialmente en el Valle de Aezkoa, una zona con mucho ganado y mucha actividad humana. “Si la situación se complica, el relevo generacional también va a ser dificultado”, han afirmado.

Los profesionales han señalado que quienes se planteen iniciar una nueva instalación ganadera pueden pensárselo dos veces si tienen un oso en su entorno de trabajo. ¿Puede mantenerse una ganadería extensiva fuerte si aumenta la presencia de grandes depredadores en las mismas zonas?

Por todo ello, los ganaderos del Pirineo han solicitado que se revisen las políticas de protección del oso. En concreto, han citado la Directiva de Hábitats de la Unión Europea y los planes de recuperación específicos de cada zona.

Además, han defendido que es necesario plantearse limitar la población de osos a una cantidad compatible con la ganadería extensiva. También han pedido preservar zonas concretas sin presencia de este animal en el Pirineo navarro.