SOCIEDAD

La iniciativa navarra por la seguridad alimentaria que convierte el desperdicio en solidaridad

La Fundación Banco de Alimentos de Navarra presenta el proyecto ‘Sabor Social – El plato compartido’, una iniciativa pionera que une aprovechamiento alimentario, inclusión social y colaboración entre entidades. PABLO LASAOSA

La Fundación Banco de Alimentos de Navarra presenta su iniciativa "Sabor Social - El plato compartido"

La Fundación Banco de Alimentos de Navarra (BAN) ha presentado este miércoles en Civican el proyecto "Sabor Social – El plato compartido", una iniciativa pionera que permite aprovechar excedentes alimentarios de comedores colectivos para convertirlos en comidas diarias completas y seguras destinadas a personas en situación de vulnerabilidad en Pamplona, con el apoyo de la Fundación “la Caixa”.

La propuesta ha nacido para responder a un doble desafío social y ambiental. Por un lado, sigue existiendo inseguridad alimentaria en determinados colectivos. Por otro, una parte importante de los alimentos ya preparados en comedores escolares, empresariales y hospitalarios se queda sin utilizar. Con Sabor Social, ese excedente se ha planteado como una oportunidad para generar valor social, reducir el desperdicio alimentario y reforzar la cohesión territorial.

El proyecto se desarrolla en un momento clave, coincidiendo con la entrada en vigor de un nuevo marco normativo que impulsa la prevención del desperdicio alimentario y la valorización de excedentes. En este contexto, Sabor Social se alinea con las políticas públicas de inclusión social, sostenibilidad y economía circular, y refuerza el papel de la Fundación Banco de Alimentos de Navarra como agente estratégico en el territorio.

El modelo complementa el sistema tradicional de distribución alimentaria, permitiendo llegar a personas que actualmente no acceden de forma regular a una alimentación adecuada. A través de protocolos específicos de seguridad alimentaria, logística y trazabilidad, el proyecto canaliza excedentes de colectividades hacia comedores y recursos sociales, garantizando su calidad y seguridad.

Uno de los principales elementos diferenciales de Sabor Social es su enfoque de trabajo en red. La iniciativa se construye desde la colaboración público-social-privada, con la implicación del Gobierno de Navarra, la Mancomunidad de la Comarca de Pamplona, la Universidad Pública de Navarra, la Universidad de Navarra, colectividades del sector de la restauración colectiva, entidades sociales, Ausolan, Elkarkide, Paris 365 y Alimenta Valores, entidad responsable de la coordinación del proyecto.

250 raciones diarias de comida

En términos de impacto, Sabor Social prevé ofrecer hasta 250 raciones diarias a personas en situación de vulnerabilidad, a partir de la recuperación y transformación de excedentes alimentarios. Además del impacto social directo, el proyecto contribuye a reducir la huella ambiental asociada al desperdicio alimentario, evitando emisiones de gases de efecto invernadero y el uso innecesario de recursos como el agua.

La iniciativa incorpora también un componente formativo y de sensibilización, orientado a promover una cultura del aprovechamiento alimentario y a reforzar la capacitación de personas beneficiarias, voluntariado y entidades participantes, con talleres y acciones divulgativas a lo largo del año.

Sabor Social nace con vocación de continuidad y replicabilidad, “con el objetivo de consolidarse como un modelo de referencia en Navarra y servir de inspiración para otras iniciativas similares en el ámbito estatal”, ha detallado durante la rueda de prensa Nati Vitórica, vicepresidenta de la Fundación Banco de Alimentos de Navarra. Desde la Fundación BAN, además, su presidenta Marisol Villar ha puesto en valor que el proyecto “demuestra cómo la colaboración entre entidades permite transformar un reto complejo en una oportunidad real para el territorio”, sumando valor a los alimentos y a la sociedad navarra.