SOCIEDAD

Más de la mitad de los navarros busca en Internet cómo cuidar su salud: los expertos lanzan una advertencia

Una persona consulta por Internet. IA
La Asociación de Consumidores de Navarra Irache advierte de las búsquedas sobre salud en Internet

El 55% de los navarros busca en internet información para cuidar su salud o su alimentación, según ha revelado una encuesta encargada por la Asociación de Consumidores de Navarra Irache. La entidad ha advertido de que, antes de tomar decisiones en estos ámbitos, siempre es conveniente consultar directamente con profesionales sanitarios o especialistas.

La búsqueda de consejos sobre síntomas, enfermedades, alimentación o pérdida de peso se ha extendido con el uso de internet, las redes sociales y la inteligencia artificial. Sin embargo, Irache ha alertado de los riesgos de recurrir a fuentes poco fiables, porque pueden provocar diagnósticos erróneos, favorecer bulos o empujar a la compra de productos no autorizados.

Los buscadores continúan siendo el principal canal utilizado para localizar información de salud. Según un estudio de Aegon citado por Irache, concentran el 40,5% de las búsquedas, mientras que las redes sociales siguen creciendo y alcanzan ya el 13,6%.

Entre los problemas más buscados en la red destacan los síntomas y dolores ocasionales, que representan el 54,1%. También tienen un peso importante las enfermedades leves y puntuales, con un 47,0%.

Por su parte, los síntomas psicológicos suponen el 30,8% de las búsquedas. Las enfermedades crónicas o recurrentes han bajado un 1,3% y se sitúan en el 29,8%.

Irache ha advertido de que uno de los principales riesgos de buscar información sanitaria por cuenta propia son los autodiagnósticos erróneos. Síntomas parecidos pueden responder a dolencias muy diferentes, por lo que interpretar la información sin criterio profesional puede llevar a conclusiones equivocadas.

Además, la presencia de información poco rigurosa, los miedos personales o el desconocimiento pueden favorecer interpretaciones alarmistas. En algunos casos, esas conclusiones no se corresponden con la realidad ni con la situación clínica de la persona afectada.

Otro de los problemas señalados es la presencia de bulos sobre salud en internet y en redes sociales. Parte de esa información puede ser falsa o imprecisa por intereses económicos, por fuentes no expertas o por una interpretación incorrecta de los contenidos consultados.

La organización también ha llamado la atención sobre la venta en línea de medicamentos ilegales. La Agencia Europea del Medicamento ha advertido recientemente de la creciente amenaza que supone la publicidad y comercialización por internet de estos productos en la Unión Europea, especialmente los vinculados a la pérdida de peso.

Estos productos suelen venderse a través de sitios web fraudulentos, perfiles falsos o promociones en redes sociales. No están autorizados y no cumplen las normas necesarias de calidad, seguridad, eficacia ni correcta información.

En algunos casos, incluso se utilizan de forma indebida logotipos oficiales para hacer creer a los usuarios que se encuentran en una página autorizada. También pueden difundirse consejos falsos que aumentan la sensación de confianza del consumidor.

Irache ha recordado que, al no haber pasado controles de autorización, no existe garantía de que lo adquirido sea un medicamento auténtico. Puede que no contenga el principio activo anunciado o que incluya niveles nocivos de impurezas u otras sustancias dañinas para la salud.

La búsqueda de información en internet se produce en todos los campos de la salud, pero tiene una especial incidencia en cuestiones relacionadas con la estética. Entre ellas figuran la pérdida de peso, la ganancia de masa muscular o los productos para la piel y el pelo.

En estos ámbitos, la variedad de productos a la venta es muy amplia. Sin embargo, Irache ha advertido de que no siempre responden a las expectativas de los consumidores y, en algunos casos, pueden resultar perjudiciales.

El Consejo General de Colegios Oficiales de Dietistas-Nutricionistas ya ha alertado de los intereses que esconde la desinformación en nutrición. Entre los principales signos de alerta figuran las promesas excesivamente atractivas, las supuestas propiedades “milagrosas” de algunos suplementos o la restricción extrema de alimentos o grupos de nutrientes.

También se recomienda que los ciudadanos revisen periódicamente a quién siguen en redes sociales. La entidad aconseja eliminar cuentas que fomenten inseguridad, confusión o desinformación.

Irache ha recordado además que comprar medicamentos por internet solo es legal cuando se trata de productos sin receta. Adquirir por la red fármacos que requieren receta o recurrir a webs no verificadas supone un grave riesgo para la salud.

Aun cuando se trate de productos de farmacia o parafarmacia que no necesiten receta, es importante comprobar que la web pertenece a una farmacia autorizada. Esta verificación puede realizarse a través del registro oficial Distafarma.

Las farmacias autorizadas deben mostrar también el logotipo común europeo. Este distintivo permite al consumidor identificar páginas legales y reducir el riesgo de adquirir productos falsificados o no controlados.

Si se busca información sanitaria por internet, Irache recomienda comprobar siempre el autor y la fuente. Conviene asegurarse de que quien firma el contenido sea un profesional sanitario cualificado o una institución médica reconocida.

También aconseja buscar sellos de calidad, acudir a portales institucionales y utilizar sitios web de organizaciones gubernamentales o autoridades sanitarias de confianza. En España, entre las fuentes recomendadas se encuentran el Ministerio de Sanidad o el Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos.

La asociación ha insistido en que no deben adquirirse productos sanitarios en sitios no oficiales ni en plataformas de redes sociales, aunque prometan mejores resultados que tratamientos autorizados sin aportar pruebas científicas.

En cualquier caso, Irache ha subrayado que la opción más segura es acudir a los profesionales sanitarios o especialistas de cada campo. Son quienes pueden orientar, resolver dudas y evitar decisiones basadas en información incompleta, falsa o mal interpretada.