El misterio del navarro con un Goya que une dos mundos a través de un sendero sagrado en Japón
El fotógrafo y documentalista navarro, ganador de un Goya, conduce grupos por el Kumano Kodo, un camino espiritual japonés que marcó su vida desde la infancia.
Patxi Uriz, el guía navarro que une Puente la Reina con Japón, ha sorprendido con su trayectoria al convertirse en uno de los expertos del Kumano Kodo, uno de los caminos de peregrinación más espirituales de Japón. Fotógrafo, documentalista y Premio Goya 2016, Uriz ha consolidado un puente cultural que hoy atrae a viajeros de todo el mundo.
La relación de Uriz con los caminos comenzó en la misma puerta de su casa, en Puente la Reina. De niño observaba a los peregrinos del Camino de Santiago y preguntaba a su madre hacia dónde se dirigían. Aquellas escenas, que entonces le parecían una curiosidad lejana, terminaron marcando su propio camino hacia la espiritualidad y el autoconocimiento.
Con el tiempo, aquel interés le llevó a Japón. En una presentación en FITUR descubrió el Kumano Kodo, un recorrido que solo puede hacerse a pie y que se adentra en un Japón rural, silencioso y profundamente sagrado. Su primer viaje llegó en 2014, cuando viajó para documentar la ruta y publicó un reportaje pionero en CondeNast Traveler, un trabajo que contribuyó a que este itinerario comenzara a conocerse en España.
Ese trabajo abrió nuevas puertas. Más tarde fue invitado por El País Viajes a unirse a su equipo de expertos, donde figuran profesionales como Gervasio Sánchez, Espido Freire o Sebastián Álvaro, creador de Al filo de lo imposible. Desde entonces ha guiado grupos por bosques centenarios, templos ancestrales y aldeas donde sobreviven tradiciones milenarias.
En esos recorridos propicia encuentros con artistas, artesanos, monjes y habitantes locales, componiendo un viaje en el que se mezclan espiritualidad, cultura y naturaleza. La experiencia guarda además una curiosidad muy vinculada a Navarra: en los onsen japoneses, al mostrar un crucifijo de Javier, descubrió que los japoneses veneran a San Francisco Javier, al que llaman “Xabieru”, un nexo inesperado entre ambos territorios.
Hoy, Patxi Uriz mantiene ese puente entre Navarra y Japón. Continúa acompañando a quienes desean conocer el Japón rural y espiritual a través del Kumano Kodo, un camino que considera parte de su viaje personal y en el que ya se prepara un grupo que partirá desde Navarra gracias a su colaboración con El País Viajes.