Navarra da el primer paso para transformar un puente histórico que usan miles de vecinos cada día
El Gobierno de Navarra ha encargado por 217.800 euros la redacción del proyecto, que prevé un nuevo viaducto paralelo y conservará el puente actual.
La ampliación del puente sobre el río Aragón en Marcilla ha dado un nuevo paso con la adjudicación de la redacción del proyecto por parte del departamento de Cohesión Territorial del Gobierno de Navarra. La actuación se desarrollará en la carretera local NA-660 y permitirá mejorar la movilidad de vehículos, peatones y ciclistas en este entorno.
La Dirección General de Obras Públicas e Infraestructuras ha adjudicado este trabajo a la empresa INES Ingenieros Consultores, S.L. por un importe de 217.800 euros, IVA incluido. El plazo de ejecución para la redacción del proyecto será de ocho meses.
El proyecto de ampliación del puente sobre el río Aragón en Marcilla tiene como objetivo dar respuesta a una demanda histórica de la zona. La futura actuación contempla la construcción de un nuevo puente paralelo al actual, con un carril ciclable y peatonal.
El consejero de Cohesión Territorial, Óscar Chivite, ha explicado que este paso “supone un avance para dar una respuesta a una demanda histórica y cumple con el compromiso del Gobierno de Navarra para la ejecución de este viaducto”.
Chivite ha destacado además que se trata de un proyecto “de gran interés social, económico y territorial” para los 23.000 habitantes de la zona. La actuación busca mejorar las conexiones entre varias localidades y facilitar los desplazamientos cotidianos en la comarca.
El consejero ha subrayado que “no se trata de la construcción de un simple puente”. Según ha manifestado, la redacción de este proyecto materializa una nueva vía de acceso para jóvenes que acuden a sus centros de estudio, para vehículos que se desplazan hacia las empresas de la zona y para la comunicación entre diferentes localidades y sus servicios.
El actual puente sobre el río Aragón cuenta también con un importante valor patrimonial. Su construcción se remonta a comienzos del siglo XX, cuando fue levantado para uso ferroviario.
Entre 1940 y 1943, el impulso del transporte ferroviario de mercancías favoreció la construcción de un puente paralelo. El aumento del peso de los trenes hizo necesaria esa nueva infraestructura y el puente original quedó sin servicio en 1946.
Posteriormente, el viaducto fue adaptado como puente mixto mediante una losa de hormigón para permitir el tráfico rodado. Tras esa reforma, fue reabierto en 1950.
La actuación prevista en Marcilla combinará la construcción de un nuevo viaducto con la conservación del puente actual. El proyecto contempla mantenerlo y reformarlo para preservar su valor patrimonial.
De esta forma, la ampliación del puente sobre el río Aragón en Marcilla incorporará una solución para el tráfico y para la movilidad activa. El nuevo puente paralelo incluirá un carril destinado a ciclistas y peatones.
La intervención permitirá reforzar la comunicación en el entorno de la NA-660 y mejorar los desplazamientos diarios de vecinos, estudiantes, trabajadores y empresas. También supondrá una actuación vinculada a la sostenibilidad, al reservar espacio específico para caminar y circular en bicicleta.
La redacción del proyecto será ahora el paso previo para definir los detalles técnicos de la futura obra. El encargo adjudicado a INES Ingenieros Consultores deberá concretar la solución para ampliar la infraestructura y compatibilizar la mejora de la movilidad con la conservación del puente existente.