SOCIEDAD

Una novedosa radioterapia logra controlar el cáncer de mama en 122 pacientes de la Clínica Universidad de Navarra

Imágenes de planificación de radioterapia de una paciente con cáncer de mama precoz. CLÍNICA UNIVERSIDAD DE NAVARRA

El estudio ha evaluado una irradiación parcial en cinco sesiones y ha tratado una mediana del 12 % del volumen de la mama afectada durante cinco días consecutivos.

El cáncer de mama precoz ha sido tratado con una estrategia de radioterapia más localizada que ha registrado un 100 % de control de la enfermedad en un estudio realizado con 122 pacientes del Cancer Center Clínica Universidad de Navarra (CCUN). La mediana de seguimiento ha sido de 30 meses y durante ese periodo no se han detectado recaídas locales, en otras zonas de la mama ni a distancia.

La investigación ha analizado una modalidad que permite irradiar una parte mucho menor de la mama y reducir el tratamiento a cinco sesiones durante cinco días consecutivos. Además, el 88 % de las pacientes ha obtenido un resultado estético excelente y no se han observado efectos secundarios cutáneos agudos moderados o graves.

El estudio ha sido liderado por el doctor Mauricio Cambeiro, especialista en Oncología Radioterápica del Área de Cáncer de Mama del Cancer Center Clínica Universidad de Navarra. Los resultados se han presentado en el 44.º Congreso de la Sociedad Española de Senología y Patología Mamaria, celebrado en Málaga.

La estrategia estudiada se denomina irradiación parcial ultrahipofraccionada. Su objetivo es concentrar la radiación en la zona donde se encontraba el tumor y evitar que una mayor cantidad de tejido mamario sano quede expuesta de forma innecesaria.

En las 122 mujeres estudiadas, el volumen tratado ha representado una mediana de apenas el 12 % de la mama afectada. Esta modalidad se diferencia de otros esquemas de radioterapia que requieren irradiar toda la mama después de una intervención quirúrgica.

La radioterapia tras una cirugía conservadora por cáncer de mama contribuye a reducir el riesgo de que la enfermedad reaparezca. Sin embargo, en determinadas pacientes, las características del tumor permiten limitar la irradiación a la región donde se encontraba la lesión.

Las pacientes incluidas en la investigación han recibido una dosis total de 26 Gy, administrada mediante técnicas de radioterapia de alta precisión. El tratamiento se ha completado en cinco sesiones durante cinco días consecutivos.

La irradiación se ha concentrado en el lecho quirúrgico, es decir, la zona de la mama de la que se había extirpado el tumor, junto con un margen de seguridad de dos centímetros. La planificación ha respetado la piel y los planos anatómicos profundos.

La reducción del volumen tratado también ha permitido limitar la exposición de órganos próximos como el corazón y el pulmón. Los investigadores consideran especialmente relevante disminuir la radiación que reciben los tejidos y órganos sanos para tratar de reducir posibles complicaciones a largo plazo.

"Ninguna de las 122 pacientes presentó toxicidad cutánea aguda de grado 2 o superior", recoge la investigación. Los efectos secundarios registrados han sido leves o inexistentes durante el periodo evaluado.

El doctor Mauricio Cambeiro ha destacado que reducir la radiación recibida por los tejidos y órganos sanos constituye uno de los objetivos de las técnicas actuales de radioterapia, especialmente para minimizar posibles complicaciones a largo plazo.

En cuanto al resultado estético, el 88 % de las pacientes ha alcanzado una valoración excelente conforme a la escala utilizada en el estudio. Este aspecto se ha analizado junto con la tolerancia al tratamiento y el control tumoral, por su influencia en la calidad de vida de las mujeres tratadas.

La investigación ha incluido a mujeres con carcinoma ductal infiltrante o carcinoma ductal in situ, con lesiones de hasta 2,5 centímetros. Todas habían sido sometidas a una tumorectomía y cumplían los criterios de selección de la Sociedad Americana de Oncología Radioterápica para recibir irradiación parcial de mama.

Las pacientes fueron tratadas entre enero de 2021 y diciembre de 2025. Con una mediana de seguimiento de 30 meses, el estudio ha registrado un 100 % de control de la enfermedad, sin recaídas locales, en otras zonas de la mama ni a distancia durante ese periodo.

Los investigadores han señalado, no obstante, la necesidad de mantener el seguimiento para comprobar la evolución del control del cáncer de mama, los resultados estéticos y la seguridad del tratamiento durante periodos más prolongados.

Esta estrategia no sustituye de forma general a la irradiación de toda la mama y tampoco significa que todas las mujeres con cáncer de mama precoz puedan recibirla. Su indicación requiere una valoración individualizada en función de las características del tumor, los resultados de la cirugía y los criterios clínicos de selección.