El descontento con EH Bildu y su apoyo a las políticas de Pedro Sánchez, especialmente en materia de inmigración, ha dado paso a una iniciativa para crear un nuevo partido de la izquierda abertzale contrario a la inmigración masiva y descontrolada. Sus promotores quieren ofrecer una alternativa a quienes consideran que los actuales partidos de izquierdas han dejado de defender los intereses de los trabajadores.
Uno de los primeros en anunciar su participación ha sido Joseba Iturria, histórico periodista de Egin y Gara, dos medios vinculados a la izquierda abertzale. Iturria trabajó en Egin entre 1988 y 1998 y en Gara desde 1999 hasta 2024. Él mismo ha confirmado que le han pedido implicarse en la creación del nuevo partido y que ha aceptado la propuesta.
La futura formación cuestiona las políticas migratorias respaldadas por el Gobierno de Sánchez y por partidos como EH Bildu. Iturria sostiene que la llegada masiva de inmigrantes, sin un aumento equivalente de viviendas y servicios públicos, está agravando los problemas para acceder a una casa, deteriorando las condiciones laborales y favoreciendo los salarios bajos. También relaciona el actual modelo migratorio con situaciones de marginación y delincuencia.
"Me han pedido implicarme en la creación de un nuevo partido político que, a diferencia de los que han apoyado al Gobierno español, defienda políticas de izquierda y se posicione en contra del modelo de inmigración masivo y descontrolado", ha explicado Iturria en sus redes sociales. La nueva organización pretende concurrir a las elecciones a partir de 2027, aunque todavía no ha anunciado su nombre ni ha presentado públicamente a todos sus promotores.
Críticas a la política migratoria que respalda EH Bildu
El nuevo proyecto pretende disputar un espacio político a las formaciones de izquierdas que han respaldado a Pedro Sánchez. Su principal diferencia es la crítica abierta a la inmigración masiva, una cuestión que sus impulsores relacionan directamente con los problemas económicos y sociales del País Vasco.
Iturria considera que el modelo actual favorece la entrada de un elevado número de personas sin que exista un crecimiento equivalente de la oferta de vivienda. A su juicio, esta situación agrava las dificultades de acceso a una casa, especialmente entre los trabajadores y los jóvenes.
También denuncia que los servicios públicos no han sido reforzados suficientemente para atender a una población creciente, en una sociedad cada vez más envejecida. A ello añade el efecto que, en su opinión, tiene la llegada de mano de obra barata sobre los salarios y las condiciones laborales.
Para el periodista, esta política responde a intereses económicos que buscan aumentar la disponibilidad de trabajadores con remuneraciones reducidas. La define como una estrategia de "captación masiva de mano de obra barata y destrucción social".
El planteamiento supone una discrepancia con la orientación migratoria de partidos como EH Bildu, aunque Iturria no ha anunciado por el momento una ruptura orgánica con esa formación ni ha identificado públicamente a los demás participantes en el nuevo proyecto.
Relacionan la inmigración con la precariedad y la delincuencia
Uno de los aspectos más controvertidos del discurso de Iturria es su interpretación de las consecuencias sociales del actual modelo migratorio. El periodista sostiene que la precariedad y la marginación que denuncia contribuyen a generar problemas de convivencia y delincuencia.
En sus publicaciones ha mencionado expresamente agresiones sexuales ocurridas en Vitoria y Mondragón, además de lo que describe como una oleada de delitos en la Comunidad Autónoma Vasca. Iturria relaciona estos episodios con las bolsas de exclusión social que, a su juicio, favorece la política migratoria.
Sin embargo, el periodista insiste en que la futura formación no se posiciona contra las personas extranjeras ni contra sus derechos. Su discurso pretende diferenciar entre los trabajadores inmigrantes y un modelo económico que considera perjudicial para el conjunto de la clase trabajadora.
"Estamos en contra de la inmigración masiva descontrolada que busca conseguir beneficios artificialmente, pero no en contra de los trabajadores migrantes y los derechos humanos de todos", ha señalado.
También ha expresado el apoyo del proyecto al derecho de asilo y a los refugiados que huyen de las guerras. De esta manera, la nueva organización busca combinar una política migratoria más restrictiva con la defensa de derechos sociales que identifica con la izquierda.
Una Aliança Catalana en el País Vasco
La aparición de esta iniciativa plantea una comparación con Aliança Catalana, el partido independentista de Sílvia Orriols que ha convertido el rechazo a la inmigración en uno de los principales elementos de su discurso político en Cataluña.
La formación de Orriols combina un independentismo catalán muy marcado con una posición restrictiva en materia migratoria y un discurso especialmente crítico con el islam. Su irrupción ha abierto un nuevo espacio político dentro del nacionalismo catalán, al margen de las organizaciones independentistas tradicionales.
El proyecto anunciado por Iturria presenta algunas semejanzas en el cuestionamiento de las políticas migratorias defendidas por los principales partidos nacionalistas. En ambos casos, la inmigración aparece como un asunto central para diferenciarse de otras fuerzas políticas de su entorno.
Contra Sánchez, la OTAN y la jubilación a los 67 años
La futura formación pretende situarse claramente a la izquierda en cuestiones laborales y económicas. Su programa, que Iturria asegura que ya está elaborado, incluye medidas para mejorar las condiciones de los trabajadores, especialmente de los jóvenes y de quienes perciben los salarios más bajos.
Una de sus principales prioridades será garantizar el acceso de los trabajadores vascos a viviendas asequibles. El periodista afirma que cuentan con propuestas concretas para conseguirlo, aunque todavía no ha detallado cuáles serán esas medidas.
Otro de los compromisos anunciados es recuperar la edad de jubilación a los 65 años. También propone mejorar los servicios públicos con la participación de sus trabajadores y reforzar las políticas de protección social.
En política internacional, la organización defenderá la salida de España de la OTAN y el fin del apoyo a la guerra de Ucrania. Son dos planteamientos con los que pretende marcar distancias respecto a las decisiones del Gobierno de Pedro Sánchez.
Iturria considera que los partidos que han respaldado al Ejecutivo socialista han contribuido al descontento social. A su juicio, esa situación explica parte del crecimiento de la ultraderecha y el debilitamiento de las organizaciones estatales de izquierda.
Iturria ha explicado que aceptar participar en el proyecto no fue una decisión automática. Según ha relatado, podía haber rechazado la propuesta y continuar con su actividad habitual, pero finalmente decidió involucrarse ante la situación política que describe.
"Ante esto lo fácil era decir que no y seguir en mi zona de confort, pero he dicho que sí porque si no respondemos desde la izquierda lo hará la ultraderecha", ha asegurado.
La organización todavía no ha anunciado su nombre oficial ni ha presentado públicamente a sus responsables. Iturria ha adelantado, no obstante, que esos detalles y su hoja de ruta se darán a conocer próximamente.