SOCIEDAD

Paneles solares, ascensores y terrazas: las consultas que más crecen entre vecinos en Navarra

Imagen generada con Inteligencia Artificial de una reunión de vecinos. CHAT GPT

La asociación ha atendido casi tres mil consultas en el último año, con un aumento de las preguntas sobre eficiencia energética, accesibilidad y placas solares.

La Asociación de Consumidores de Navarra Irache ha editado una guía con las principales dudas que plantean las comunidades de vecinos en Navarra, después de atender casi tres mil consultas sobre esta materia en el último año.

La Asociación de Consumidores de Navarra ha destacado que, en los últimos meses, han aumentado especialmente las preguntas relacionadas con el ahorro energético de los edificios, las obras de eficiencia y las instalaciones comunitarias.

Entre las cuestiones que más han crecido se encuentran las obras para reformar la envolvente de los edificios. Se trata de actuaciones con un coste elevado, que puede alcanzar miles de euros, y muchos propietarios quieren saber qué mayorías son necesarias para aprobarlas.

También preguntan si están obligados a pagar estas obras, si pueden oponerse y cómo pueden solicitar ayudas públicas para financiar los trabajos. Irache ha explicado que las obras de mejora de la eficiencia energética, como la envolvente del edificio, y sus ayudas o préstamos requieren el voto favorable de la mayoría simple de los propietarios.

Esa mayoría debe representar, además, la mayoría de las cuotas de participación. Si se consigue este apoyo, todos los propietarios deberán pagar la obra, siempre que el coste para cada uno no supere la cuantía de doce mensualidades ordinarias de gastos comunes.

Otra de las dudas más frecuentes en las comunidades de vecinos tiene que ver con la instalación de paneles solares comunitarios. Cada vez más personas se han interesado por los requisitos para colocar placas en las azoteas y reducir el gasto en consumo energético.

En estos casos, los vecinos quieren conocer qué mayoría hace falta, quién debe pagar la instalación y si quienes no han querido participar pueden beneficiarse de la energía producida. También han preguntado por las subvenciones disponibles.

Según ha indicado Irache, la instalación de sistemas de energías renovables, como paneles solares, aerotermia o geotermia, puede aprobarse con el apoyo de un tercio de los propietarios de la comunidad. En ese supuesto, solo se beneficiarán y estarán obligados a pagar quienes hayan votado a favor.

Por el contrario, si la instalación ha sido aprobada por la mayoría de los vecinos, tendrán que pagar todos, salvo que el coste para cada propietario supere el equivalente a doce mensualidades de gastos comunes. Además, los trabajos de mejora de eficiencia energética que logren el apoyo de tres quintas partes del vecindario serán de pago obligatorio para toda la comunidad.

La guía de Irache también recoge consultas sobre accesibilidad en los edificios. Entre ellas, la instalación de ascensores, rampas, bajadas de cota, eliminación de escaleras u otros dispositivos mecánicos para facilitar la movilidad de los vecinos.

Muchos propietarios preguntan si estas obras son obligatorias o si deben aprobarse en una junta. Si lo solicita una persona mayor de setenta años o una persona con discapacidad, todos los vecinos tendrán que pagar las obras de accesibilidad siempre que el coste anual no exceda de doce mensualidades de gastos comunes.

También será obligatorio realizar estas actuaciones cuando las ayudas públicas a las que pueda acceder la comunidad alcancen el 75% del importe de las obras. Irache ha señalado que, en algunos casos, se ha dado la paradoja de que algunas reformas en ascensores para mejorar la accesibilidad han dejado durante semanas o meses sin elevador a vecinos de edad avanzada o con movilidad reducida.

Los cerramientos de terrazas, la instalación de toldos o la colocación de aparatos de aire acondicionado son otro foco habitual de conflicto en las comunidades de vecinos. Muchas personas quieren saber si pueden hacer estos cambios libremente o si deben consultar antes al resto de propietarios.

En ocasiones, algunos residentes se han mostrado molestos porque otros vecinos han colocado elementos en la fachada sin haberlo planteado previamente. Algunas comunidades ya han fijado modelos concretos para toldos, terrazas u otros elementos, pero en otras todavía no existe ningún acuerdo.

La normativa establece que cualquier alteración de la estructura del edificio, incluido el cerramiento de terrazas o la modificación de elementos comunes, requiere el voto favorable de las tres quintas partes de los propietarios. Esa mayoría debe representar también las tres quintas partes de las cuotas de participación.

Irache ha recibido igualmente consultas sobre si los propietarios de garajes o trasteros deben pagar el mantenimiento del ascensor, la reforma de la envolvente, la reforma del portal o ejercer la presidencia de la comunidad. En general, si el garaje forma parte de la comunidad de propietarios, habrá que acudir a las escrituras para comprobar si existe alguna excepción.

Las molestias entre vecinos también ocupan un lugar destacado en la guía. El motivo más habitual han sido los ruidos por fiestas, música alta o trabajos de carpintería y bricolaje dentro de algunas viviendas.

Además, se han registrado consultas por reformas en pisos que han causado daños o suciedad en paredes, techos, suelos, ascensores o zonas comunes del portal. También ha habido conflictos por la presencia y el comportamiento de animales, principalmente perros.

La ley indica que no se pueden desarrollar en la comunidad actividades prohibidas en los estatutos, dañosas para la finca o contrarias a las normas sobre actividades molestas, insalubres, nocivas, peligrosas o ilícitas. En estos casos, el presidente de la comunidad puede requerir el cese inmediato de la actividad, a iniciativa propia o de cualquiera de los propietarios u ocupantes.

Otra de las dudas recogidas por Irache afecta a los vecinos morosos. Algunas personas han acudido a la asociación porque en su comunidad hay propietarios que no pagan, mientras que otras quieren saber qué consecuencias pueden tener si no pueden abonar sus cuotas.

La comunidad puede iniciar un procedimiento monitorio, una vía judicial rápida, para embargar bienes. Además, la ley permite privar al vecino moroso de su derecho a voto en las juntas y, en algunos casos, del uso de elementos no esenciales como la piscina o el jardín, pero nunca de servicios básicos como el ascensor o el agua.

La guía también aborda las funciones del administrador de fincas y la obligatoriedad de ejercer como presidente de la comunidad. Muchas personas han preguntado si el administrador debe facilitar determinada información, por qué gestiones puede cobrar o qué fórmulas existen para cambiarlo.

Por último, Irache ha incluido las consultas sobre la posibilidad de prohibir los pisos turísticos en un edificio. En principio, para prohibir, limitar o permitir estas viviendas se requiere la aprobación de tres quintas partes de los propietarios.

Desde abril del año pasado, quienes quieran poner un piso turístico en un edificio deben pedir permiso a la comunidad de propietarios.