Polémica en un pueblo de Navarra por un plan urbanístico que proyecta construir 241 viviendas
El colectivo de vecinos rechaza la recalificación de 108.000 metros cuadrados de zona verde y alerta del impacto urbanístico, económico y de movilidad que supondría el desarrollo residencial previsto en Larrache.
El Plan Especial de Actuación Urbana (PEAU) en Zuasti ha provocado una nueva movilización vecinal tras su aprobación inicial por parte del Ayuntamiento de Iza. El Colectivo de Vecinos ha iniciado una recogida de firmas para exigir la paralización del proyecto que prevé construir una zona residencial en el solar de Larrache.
Los vecinos han pedido al Ayuntamiento de Iza que deniegue la aprobación definitiva del PEAU dentro del actual periodo de alegaciones. Consideran que el proyecto transformará una amplia zona verde en un ámbito residencial de alta densidad y que no se han atendido sus reclamaciones previas.
Según ha explicado el colectivo, en el verano de 2024 ya recogieron 238 firmas, “una amplia mayoría de la localidad”, que fueron ignoradas. Ahora, tras la aprobación inicial, han reiterado su rechazo a la recalificación del suelo.
El proyecto contempla la construcción de 241 viviendas, algunas en edificios en altura, y la creación de un boulevard pavimentado en el actual campo de golf de Larrache. Los vecinos han denunciado que esta transformación supondrá la desaparición de una zona verde de 108.000 metros cuadrados.
A su juicio, el PEAU rompe el modelo urbanístico existente en Zuasti. Además, advierten de que el valor del suelo, adquirido a bajo coste por el promotor, podría multiplicarse por más de doce tras la recalificación.
El colectivo también ha criticado que el Consistorio acepte el desarrollo sin exigir compensaciones proporcionales. Reclaman nuevas zonas verdes de dimensiones similares, mejoras en los accesos y dotaciones pendientes, como un acceso peatonal seguro al club deportivo que evite el actual paso semafórico sin aceras.
En relación con la actividad económica, cuestionan la previsión de nuevos locales comerciales. Recuerdan que, veinte años después de su construcción, ninguno de los existentes en la Plaza Larrache ha iniciado actividad y permanecen en situación de semiabandono.
Otro de los puntos que generan rechazo es la movilidad. Los vecinos consideran que el proyecto no resuelve los problemas de los viales de acceso ni contempla adecuadamente la salida hacia la autopista. También califican de “inviable” la previsión de transporte urbano que se ha planteado como argumento a favor del desarrollo.
Asimismo, rechazan que se presente como atractivo la posible reserva de viviendas protegidas para residentes del municipio. Recuerdan que legalmente cualquier persona empadronada en Navarra puede acceder a este tipo de vivienda.
El Colectivo de Vecinos de Zuasti ha cuestionado además la utilización del PEAU como instrumento urbanístico. A su entender, esta figura acorta plazos y elimina requisitos que sí exigiría una revisión completa del Plan Municipal, que consideran que debería haberse aplicado.
En su escrito, han advertido de que la recalificación generaría un beneficio extraordinario para el promotor. También han alertado de que, en caso de una eventual anulación judicial, el Ayuntamiento podría verse obligado a compensar por el beneficio no obtenido.
Por todo ello, los vecinos han defendido tres premisas para el desarrollo de Larrache: conservar gran parte de la zona verde, garantizar que el beneficio repercuta en mejoras reales para Zuasti y tener en cuenta la opinión de la localidad en la definición del modelo.