La Policía se planta ante la delegada del Gobierno por la inseguridad: "Pamplona no puede normalizar los apuñalamientos"
JUPOL, SUP y UFP denuncian en bloque la inacción de Alicia Echeverría ante el aumento de agresiones sexuales y robos, criticando la parálisis del módulo del HUN y la derivación del 091 al 112.
Unidad de acción sin precedentes contra la gestión de la seguridad en la Comunidad Foral. Los tres principales sindicatos de la Policía Nacional —JUPOL, SUP y UFP— se han aliado para denunciar públicamente la "pasividad e inacción" de la delegada del Gobierno en Navarra, Alicia Echeverría, ante el evidente deterioro del orden público en Pamplona y su comarca.
En un duro comunicado conjunto, las organizaciones policiales han advertido de que la delincuencia "ya no es una percepción, sino una realidad que se consolida ante la ausencia de dirección", citando los recientes episodios de extrema violencia en la capital navarra, con tres apuñalamientos en menos de 24 horas, robos con intimidación al alza y agresiones sexuales en asentamientos ilegales.
Los sindicatos han afeado a la delegada que ignore los propios datos oficiales del Ministerio del Interior, que sitúan a Navarra por encima de la media nacional con más de 17.000 infracciones penales en seis meses, destacando un repunte en los homicidios en tentativa, las lesiones graves y los delitos contra la libertad sexual.
Según exponen los representantes de los agentes, la Delegación del Gobierno lleva meses rechazando las solicitudes de reunión para abordar la falta de personal, optando por "hacer propaganda electoral" mientras decisiones operativas como la derivación del canal 091 al 112 descordinan los servicios y alejan a la Policía Nacional del contacto directo con el ciudadano.
Entre los reproches más sangrantes, JUPOL, SUP y UFP han sacado a la luz que el módulo hospitalario de seguridad del Hospital Universitario de Navarra (HUN) continúa cerrado y sin uso a pesar de que sus obras concluyeron a finales de 2025.
Esta parálisis, critican, obliga a mantener la custodia de detenidos en condiciones precarias, exponiendo a riesgos innecesarios tanto a las patrullas como al personal sanitario y consumiendo un volumen de agentes que deberían estar patrullando las calles de Pamplona para contener la delincuencia.