Una anomalía visible en una de las principales arterias ferroviarias que conectan Navarra con el resto de la Península continúa sin corregirse 15 días después de que la Administración fuera advertida del problema. La incidencia afecta a una de las fijaciones del carril en la línea de tren Pamplona-Madrid a su paso por el término municipal de Olite.
Un usuario de la infraestructura alertó el pasado 22 de septiembre a los servicios de Emergencias tras detectar que un punto de anclaje de la vía se encontraba fuera de sitio. Pese a que en la llamada confirmaron que se daría parte de inmediato a los técnicos para su reparación, una nueva comprobación ha constatado que el daño sigue exactamente igual.
Anclaje suelto
Las fotografías tomadas en el lugar muestran con total nitidez que uno de los tirafondos encargados de sujetar el carril a la traviesa de hormigón sobresale de forma anómala de su cavidad. La arandela elástica asociada al mecanismo aparece levantada y sin ejercer ningún tipo de presión sobre el patín del carril.
A esta falta de ajuste se suma un evidente desconchón en el hormigón de la traviesa justo en el punto de inserción del tornillo, lo que podría comprometer la estabilidad del anclaje en una zona que soporta a diario el tránsito continuado de trenes de pasajeros de Media y Larga Distancia, así como de composiciones de mercancías.
Sin respuesta de Adif
Aunque la valoración técnica sobre si este defecto afecta a la geometría del carril o entraña riesgo de descarrilamiento corresponde al administrador de la infraestructura (Adif), lo cierto es que la sujeción presenta un aspecto sustancialmente distinto al de las fijaciones colindantes dos semanas después de la llamada de alerta.
La inacción ante esta advertencia vuelve a encender la preocupación sobre el mantenimiento del corredor ferroviario navarro, un eje castigado de forma recurrente durante los últimos años por averías en la catenaria, fallos en los convoyes e interrupciones del servicio que obligan de forma periódica a transbordar por carretera a los viajeros.
La pasividad de los responsables de la infraestructura cobra un matiz aún más inquietante tras la reciente tragedia ferroviaria vivida en Adamuz, donde un fallo en la vía provocó un grave accidente que le costó la vida a 45 viajeros y dejó decenas de heridos como consecuencia del mal mantenimiento de las vías. La persistencia de esta anomalía en Olite tras 15 días de aviso deja en evidencia una vez más a Adif, a quien se le exigen revisiones exhaustivas para evitar que la falta de mantenimiento preventivo vuelva a derivar en una desgracia.