Sociedad

Salud investiga un brote de Legionella con 31 posibles casos en Burlada, Villava y barrios de Pamplona

Vista del centro de Pamplona.
Salud advierte de que todavía pueden aparecer nuevos enfermos por el periodo de incubación, aunque eso no implica que continúen los contagios.

El Instituto de Salud Pública y Laboral de Navarra (ISPLN) ha contabilizado hasta este martes 8 de septiembre un total de 31 casos que podrían formar parte de un brote de legionelosis en la Comarca de Pamplona. La mayoría de los afectados se concentran en Burlada y Villava, aunque también se han detectado casos en zonas próximas.

El brote ha llevado a Salud Pública a investigar posibles focos en torres de refrigeración cercanas, después de haber descartado que el origen pueda estar relacionado con el agua de abastecimiento. Las instalaciones investigadas han permanecido sin funcionar durante el fin de semana y se ha requerido su cierre preventivo.

De cinco casos detectados a 31 posibles afectados

La investigación comenzó el pasado viernes 4 de septiembre, cuando el Servicio de Microbiología Clínica del Hospital Universitario de Navarra confirmó dos casos de residentes en Burlada y uno de Villava. Se sumaban a otro caso detectado previamente en cada uno de estos dos municipios el miércoles 2 de septiembre.

La existencia de varios enfermos en un espacio geográfico próximo y en un periodo corto de tiempo hizo sospechar al ISPLN de un foco común de exposición. Aunque la aparición de casos esporádicos de legionelosis es habitual y suele estar relacionada con exposiciones puntuales, la concentración registrada hizo necesario activar medidas para localizar el posible origen.

Salud descarta el agua de abastecimiento

Ese mismo viernes comenzaron las actuaciones de investigación. Con la colaboración de la Mancomunidad de Aguas de la Comarca de Pamplona, se revisaron los controles del agua de abastecimiento y las características de la red. Tras estas comprobaciones, se ha descartado su posible relación con el brote.

Las sospechas se han centrado así en torres de refrigeración situadas en zonas próximas. Estas instalaciones no han estado operativas durante el fin de semana y el lunes 7 de septiembre, a primera hora, se han recogido muestras para su análisis. Además, se ha realizado un requerimiento de cierre y de adopción de medidas preventivas, y su puesta en funcionamiento ha quedado aplazada hasta que se cumplan esas exigencias.

Burlada y Villava concentran la mayoría de los casos

Hasta el 8 de septiembre se han contabilizado 31 posibles casos relacionados con el brote. La mayor parte corresponden a personas de Burlada y Villava, aunque en menor medida también se han registrado afectados en Txantrea, Erripagaina y Sarriguren.

Las personas afectadas tienen entre 35 y 90 años, y la mayoría cuentan con 65 años o más. La enfermedad se ha registrado con mayor frecuencia entre los hombres y la información facilitada por Salud señala que la mayoría ha requerido hospitalización.

Todavía pueden aparecer nuevos casos

El ISPLN ha realizado también encuestas epidemiológicas a las personas afectadas para tratar de identificar lugares comunes de exposición. Paralelamente, ha avisado a los hospitales, urgencias extrahospitalarias y centros de Atención Primaria de la zona para intensificar la detección y confirmación de nuevos posibles casos.

Salud Pública ha advertido de que todavía podrían diagnosticarse más afectados durante los próximos días. El periodo de incubación suele ser de cinco o seis días, aunque puede prolongarse hasta diez. La aparición de nuevos casos durante este periodo no significaría necesariamente que continúen produciéndose nuevos contagios.

Qué recomienda Salud a los vecinos

La recomendación para la ciudadanía es mantener la actividad diaria con normalidad. El ISPLN ha señalado que no es necesario adoptar medidas preventivas específicas por este brote y aconseja acudir a los servicios sanitarios cuando aparezcan síntomas que habitualmente requieran consulta médica.

La legionelosis suele manifestarse entre dos y diez días después de la exposición, aunque lo más habitual es que los síntomas aparezcan a los cinco o seis días. Puede provocar una neumonía atípica, acompañada de malestar general, decaimiento, fiebre, tos, dolores articulares y dolor de cabeza.

Los síntomas respiratorios pueden ser inicialmente poco evidentes, pero la enfermedad puede evolucionar hacia una mayor gravedad o prolongarse si no se administra el tratamiento antibiótico adecuado.

La legionelosis no se transmite entre personas ni por beber agua. El contagio se produce al inhalar aerosoles de agua que contienen la bacteria Legionella. Entre las instalaciones que pueden estar asociadas a casos se encuentran las duchas, baños con movimiento de agua, sistemas de riego, torres de refrigeración, humidificadores y fuentes ornamentales.

La susceptibilidad ante la enfermedad aumenta especialmente con la edad, la inmunodepresión, las enfermedades respiratorias crónicas y el tabaquismo. La bacteria Legionella se encuentra de forma habitual en el agua en el medio natural, pero determinadas instalaciones pueden favorecer su proliferación y dispersión mediante aerosoles.