SOCIEDAD

Un pueblo de Navarra se echa a la calle para defender su centro de salud: “No somos ciudadanos de segunda”

Una protesta por la sanidad navarra en Murillo el Fruto. CEDIDA

Los vecinos reclaman una cobertura estable de plazas médicas, incentivos para zonas rurales y el fin de la desigualdad sanitaria frente a las áreas urbanas.

La concentración en Murillo el Fruto ha puesto el foco en la falta de estabilidad en su Centro de Salud y en la desigualdad que, según denuncian, sufren los vecinos del entorno rural. La movilización se ha celebrado este domingo 1 de marzo a las 12.00 horas en la Plaza del Ayuntamiento bajo el lema “Murillo el Fruto quiere atención médica, no excusas”.

La protesta ha surgido del malestar de los vecinos y vecinas de Murillo el Fruto, que han reclamado estabilidad, dignidad e igualdad de derechos frente a los servicios sanitarios urbanos. Consideran que la situación actual de la asistencia médica en la localidad es precaria y que no se garantiza una atención continuada.

Los portavoces del colectivo han criticado el uso político del concepto de la “España Vaciada”. Han señalado que, mientras se habla de despoblación en campañas y despachos, “a la hora de la verdad nos quitan lo más básico: la salud”. A su juicio, el código postal no puede determinar la calidad de la atención médica.

Durante la lectura del comunicado, los vecinos han defendido que no son “un eslogan publicitario”, sino personas con los mismos derechos que quienes viven en la ciudad. Han recordado que los impuestos se pagan igual y que el derecho a una atención sanitaria continua y de calidad debe ser el mismo en el medio rural.

Uno de los puntos centrales de la reivindicación ha sido la estabilidad de los profesionales sanitarios. Han denunciado el “baile constante” de médicos y sustituciones temporales que, según explican, impide un seguimiento adecuado de las patologías y rompe el vínculo entre facultativo y paciente.

En este sentido, han exigido a la administración que facilite las condiciones laborales y personales de los médicos que deseen trabajar en zonas de difícil ocupación. “No queremos parches ni sustituciones temporales. Queremos un médico que nos conozca y que quiera quedarse porque la administración le da las facilidades necesarias para hacerlo”, recoge el comunicado.

Entre sus principales demandas figura la cobertura total de las plazas de medicina y enfermería sin interrupciones, la implantación de incentivos reales para atraer y retener profesionales en el entorno rural y una equidad territorial que garantice servicios equivalentes en calidad y frecuencia a los de las zonas urbanas.

La comunidad de Murillo el Fruto ha advertido de que esta concentración es solo la primera de las acciones previstas si no reciben una respuesta clara y compromisos firmes por parte de la Consejería de Salud. “No somos ciudadanos de segunda ni servicios de tercera”, han proclamado, al tiempo que han defendido una sanidad pública rural fuerte y estable.