El vino navarro mira a sus raíces con unas catas en Pamplona que ponen en valor a San Martín de Unx y Eslava
El proyecto abre una nueva etapa en Pamplona con catas dedicadas a municipios navarros y a los elaboradores que mejor explican su identidad.
Catas enraizadas pone el foco en los pueblos del vino de Navarra con una nueva etapa de su ciclo en Pamplona. La propuesta ha dejado atrás el formato centrado en las personas para abrir una serie de catas monográficas en las que cada sesión gira en torno a un municipio navarro y a los vinos que mejor lo representan.
La nueva programación de Catas enraizadas ha arrancado con dos citas ya fechadas en Pamplona. La primera se celebrará el 30 de abril y estará dedicada a San Martín de Unx. La segunda llegará el 14 de mayo con Eslava como protagonista de una experiencia pensada para recorrer Navarra copa a copa.
El nuevo ciclo, bautizado como “Grandes vinos, grandes pueblos”, ha nacido tras el éxito de “Grandes vinos, grandes personas”, una propuesta que ha completado aforo en sus cinco ediciones en La Terraza by Carlos Rodríguez de Pamplona. Ahora, el proyecto ha dado un giro para situar en el centro a los municipios navarros, a su paisaje y a la identidad que imprimen a cada vino.
La primera sesión pondrá el acento en San Martín de Unx, uno de los enclaves vitivinícolas más singulares de la Baja Montaña de la D.O. Navarra. Esta localidad es conocida por sus viñedos de Garnacha y por el impulso de una nueva generación de proyectos que está reforzando el nombre del pueblo dentro del mapa del vino navarro.
En esa cita participarán María Abete, de Bodegas Máximo Abete; Pedro Leunda, de Aseginolaza y Leunda; Luis Moya, de LMT Wines; Gonzalo Celayeta, de Bodegas San Martín; y Sara Valencia, de Casa Genara. Los cinco elaboradores presentarán sus vinos y explicarán en primera persona qué supone hacer vino desde San Martín de Unx.
La segunda parada del ciclo llegará con Eslava, una pequeña localidad navarra que reunirá patrimonio, territorio y vino en una misma sesión. El pueblo alberga el yacimiento romano de Santa Criz, considerado la urbe romana más importante del norte peninsular, y también una actividad vitivinícola que ha encontrado en la Bodega Eslava su gran referencia local.
En la cata dedicada a Eslava participarán Rebeca Lecumberri, de Bodega Eslava; Félix Bariáin, de Viñedos y Bodegas Baja Montaña; y Xabi Sanz, de Viña Zorzal. Ellos serán los encargados de descorchar y contar el pueblo a través de unos vinos que también conectan con proyectos elaborados desde otros puntos de Navarra, como Corella.
La filosofía de Catas enraizadas parte de una idea clara: los pueblos son los verdaderos protagonistas del vino navarro. Su paisaje, su suelo, su cultura y su historia colectiva ayudan a entender mejor lo que hay en la copa que cualquier explicación puramente técnica.
Navarra, además, ofrece una diversidad vitivinícola muy amplia, desde los valles más frescos del norte hasta las zonas más cálidas de la Ribera. Esa variedad hace que cada municipio deje una huella propia en sus vinos y que el vino de Navarra se exprese con muchos matices bajo una identidad compartida.
La periodista especializada e impulsora del ciclo, Elena Arraiza, ha explicado que la experiencia acumulada en anteriores ediciones ha servido para dar este paso. Ha señalado que, si hasta ahora el proyecto había puesto sobre el escenario a las personas que hacen grande el vino de Navarra, ahora quiere reivindicar también el papel del territorio y de los pueblos que dan singularidad a cada botella.
Las sesiones mantendrán el formato habitual de ambiente íntimo y conversación cercana entre asistentes y elaboradores. Las entradas cuestan 25 euros y se pueden reservar a través de WhatsApp, en el número 626 492 497.