SUCESOS

Un estudiante de Navarra, primer fallecido por un peligroso opioide más potente que el fentanilo

Entrada del Hospital Universitario de Navarra. EDUARDO SANZ / EUROPA PRESS

El joven ingresó en el Hospital Universitario de Navarra tras sufrir una sobredosis por isotonitazeno y murió pocos días después.

Un estudiante de 21 años residente en Navarra se ha convertido en el primer fallecido documentado en España por consumo de nitazenos, un opioide sintético con una potencia muy superior a la de otras sustancias como el fentanilo o la heroína.

El caso ha quedado recogido en el informe clínico Nitazenos: una amenaza cada vez más próxima, elaborado por profesionales del Grupo de Toxicología Clínica del Servicio de Urgencias del Hospital Universitario de Navarra. Aunque la muerte se produjo en julio de 2024, los detalles no han trascendido hasta ahora.

Según los datos médicos incluidos en ese informe, el joven llegó al hospital tras sufrir una sobredosis después de consumir isotonitazeno por vía nasal. Presentaba un bajo nivel de consciencia y una marcada hipotensión, con valores de 70/30, después de haber ingerido una cantidad indeterminada de esa sustancia.

Siempre según el informe, el isotonitazeno se lo había facilitado un amigo con fines recreativos. Ante la gravedad de la situación, el equipo sanitario le administró varias dosis de naloxona, el medicamento que se utiliza de forma habitual para revertir los efectos de las sobredosis por opioides.

Según el informe médico, al que ha tenido acceso El País, medio que ha adelantado la información, el joven pidió el alta voluntaria y abandonó el centro hospitalario pese a su deteriorado estado de salud. Pocos días más tarde, fue hallado muerto con signos evidentes de haber consumido drogas por vía nasal.

Ese desenlace ha confirmado el primer caso mortal por nitazenos documentado hasta ahora en territorio español. Se trata de una variedad de opioides sintéticos cuyo consumo pone en grave peligro la salud. 

Los nitazenos son derivados de compuestos benzimidazólicos. Fueron desarrollados en la década de 1950 por el laboratorio suizo CIBA, con la esperanza de que pudieran ser un sustituto de la morfina en los casos en los que los enfermos necesitasen analgésicos todavía más potentes. 

Sin embargo, nunca fueron aprobados para uso médico debido a su alto riesgo de sobredosis y adicción. De ahí que su uso como droga esté haciendo saltar las alarmas en el ámbito sanitario. 

No en vano, algunos estudios han demostrado que esta sustancia puede ser, dependiendo de su composición, entre 5 y 40 veces más potente que el fentanilo. Y entre 250 y 500 veces más potente que la heroína.

Los nitazenos pueden ser letales, incluso, en dosis muy pequeñas. De ahí que su consumo sea extremadamente peligroso y se haya convertido en una de las drogas más peligrosas dentro del mercado ilegal de sustancias. Algunas estimaciones señalaban que podrían estar detrás de más de 200 muertes en Europa y Norteamérica desde el 2019.