La trampa con gafas inteligentes para copiar en el examen del carnet de conducir salpica a Navarra
La Guardia Civil y Tráfico han interceptado en Logroño y Calahorra a 20 aspirantes que usaban tecnología para copiar en las pruebas teóricas.
Las gafas inteligentes para copiar en el carné de conducir han llegado por primera vez a los exámenes de la DGT en La Rioja, donde la Guardia Civil y la Jefatura Provincial de Tráfico han detectado este nuevo sistema de fraude tecnológico en las pruebas teóricas.
La detección ha marcado un antes y un después en los controles que se realizan en Logroño y Calahorra. Hasta ahora eran más habituales los casos de aspirantes que recurrían a pinganillos o teléfonos ocultos, pero el uso de smart glasses ha evidenciado un salto tecnológico en los intentos de engaño.
La actuación conjunta entre la Guardia Civil y la Jefatura Provincial de Tráfico ha permitido interceptar a un aspirante que utilizaba estas gafas para transmitir al exterior las imágenes del examen. El sistema le permitía captar la pantalla con aparente normalidad y sin levantar sospechas durante la prueba.
Después, una persona situada fuera del aula recibía la señal en tiempo real y le iba dictando las respuestas correctas mediante un audífono diminuto. Según la información facilitada, este mecanismo demuestra una creciente profesionalización de las redes que suministran dispositivos para copiar en los exámenes de conducir.
El hallazgo se ha producido en el marco de las inspecciones rutinarias que desarrolla el Grupo de Investigación y Análisis de Tráfico (GIAT) junto con el equipo de examinadores de la DGT. Además, estas revisiones han permitido detectar otros métodos tecnológicos que ya venían usándose en las pruebas teóricas.
En lo que va de año, los controles efectuados en Logroño y Calahorra han identificado a 20 personas de distintas nacionalidades que habrían tratado de aprobar de forma fraudulenta. Entre los implicados hay ciudadanos de China, España, India, Marruecos, Pakistán, Portugal y Senegal, con edades comprendidas entre los 24 y los 59 años.
También se ha informado de que estas personas residían en provincias como Barcelona, Burgos, Guipúzcoa, La Rioja, León, Madrid, Murcia, Navarra y Valencia. Todos ellos habrían pagado entre 1.300 y 2.500 euros por contar con ayuda externa durante el examen.
La Ley sobre Tráfico y Seguridad Vial considera estas prácticas como infracciones muy graves. Por ello, a los implicados se les ha impuesto una multa de 500 euros por utilizar dispositivos de intercomunicación no autorizados durante la prueba.
Junto a la sanción económica, la Jefatura Provincial de Tráfico les ha declarado “no aptos” de forma inmediata. Además, no podrán volver a presentarse a los exámenes para obtener o recuperar el permiso de conducción durante un plazo de seis meses.
Tanto la Guardia Civil como la DGT en La Rioja han subrayado que estas actuaciones son esenciales para proteger la seguridad vial. Permitir que personas sin los conocimientos teóricos básicos accedan al permiso mediante fraude supondría un riesgo directo para el resto de usuarios de la carretera.
Por eso, ambas instituciones mantienen una vigilancia constante y continúan adaptando sus protocolos ante la aparición de nuevas herramientas tecnológicas. El objetivo es impedir que estos sistemas vulneren la transparencia de los procesos administrativos en La Rioja.