Las imágenes grabadas en el portal, claves en la investigación de una violación los pasados Sanfermines
La jueza ha mantenido en prisión provisional, comunicada y sin fianza al joven investigado por la presunta violación de una mujer que se encontraba en estado de semiinconsciencia durante la madrugada del pasado 10 de julio en Pamplona.
La agresión sexual investigada se produjo en un portal de la calle Estafeta, en el centro de la capital navarra. El joven había ingresado en prisión el día 14 y ahora la magistrada ha ratificado la medida cautelar.
La titular de la plaza número 1 de la Sección de Violencia sobre la Mujer del Tribunal de Instancia de Pamplona ha considerado que existen indicios "claros y evidentes" de que las relaciones no fueron consentidas.
Además, la jueza ha asegurado que el investigado no solo se aprovechó de la situación de vulnerabilidad química de la mujer, sino que también empleó violencia física.
El investigado sostuvo durante su declaración que las relaciones sexuales habían sido consentidas. La magistrada, sin embargo, ha rechazado esta versión a la vista del informe forense, las lesiones que presentaba la denunciante y las imágenes grabadas en el portal.
El análisis médico ha señalado que la víctima arrojó a las 8.10 horas una tasa de alcoholemia de 2,21 gramos por litro. También se encontraron restos de cocaína en la orina.
El informe forense, según ha recogido el auto, "deja poca duda de la falta de consentimiento consciente" debido al estado de vulnerabilidad química en el que se encontraba la mujer.
La magistrada ha concedido una especial relevancia a las lesiones observadas durante la exploración. La víctima presentaba erosiones y un hematoma en las rodillas, además de hematomas en ambos brazos, especialmente en los antebrazos.
Las lesiones se habían producido, según el dictamen médico, en un margen de unas dos horas antes de la exploración forense.
Para la jueza, estas heridas son "difícilmente encuadrables en unas relaciones libres y voluntarias".
Las grabaciones obtenidas en el portal también han resultado relevantes para mantener la prisión. Según ha explicado la magistrada, en las imágenes se observa cómo el investigado agarra a la mujer del antebrazo izquierdo para llevársela.
La jueza ha considerado que esta acción no resulta compatible con el consentimiento alegado por el joven durante su declaración.
La investigación todavía no ha concluido. Entre las diligencias pendientes se encuentra la declaración de los amigos que acompañaban al investigado durante aquella madrugada.
También se trata de localizar a los testigos que entraron en el portal y que podrían haber presenciado parte de los hechos.
La causa permanece además a la espera de los informes psicológicos y de los resultados de los análisis de ADN.
Estas pruebas podrían aportar más claridad a los indicios ya existentes de que no se produjo una relación consentida, sino una agresión sexual en la que se habría aprovechado la vulnerabilidad química de la mujer y se habría utilizado violencia física.
La magistrada ha ratificado la prisión por la gravedad de los hechos y por las elevadas penas que podrían imponerse en caso de condena.
La medida también pretende proteger a la víctima, evitar que puedan alterarse pruebas y garantizar que el investigado permanezca a disposición del tribunal durante la tramitación de la causa.
El auto ha descartado que exista una medida menos gravosa que permita cumplir estos objetivos.
La jueza ha rechazado el uso de dispositivos telemáticos al considerar que no ofrecen suficiente efectividad. También ha señalado que una prohibición de abandonar España sería insuficiente, dado que dentro de la Unión Europea no existen controles fronterizos interiores.