La Fiscalía de la Comunidad Foral de Navarra ha solicitado diez años de prisión para un hombre de nacionalidad colombiana acusado de agredir sexualmente a una joven en su vivienda de Pamplona después de que ella rechazara retomar la breve relación sentimental que ambos habían mantenido.
El juicio por estos hechos se celebra esta semanaante la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Navarra. El Ministerio Público considera que los hechos son constitutivos de un delito de agresión sexual con acceso carnal y no aprecia circunstancias que permitan rebajar la responsabilidad penal del procesado.
Una cita en Pamplona y la negativa de la joven
Los hechos recogidos en el escrito fiscal se remontan a la tarde del 24 de octubre de 2024. El acusado y la víctima se citaron en Pamplona y posteriormente acudieron a la vivienda del procesado.
Una vez en una habitación del domicilio, siempre de acuerdo con el relato de la Fiscalía, el hombre habría intentado abrazar a la joven con la intención de retomar la relación sentimental. Ella mostró su rechazo e intentó apartarse.
La Fiscalía sostiene que desoyó sus negativas
El Ministerio Público mantiene que el acusado comenzó entonces a besar a la joven por la fuerza, pese a las continuas negativas y súplicas de la víctima para que cesara en su comportamiento.
La acusación sostiene que, aprovechándose de su superioridad y fortaleza física, el procesado la arrojó sobre la cama, le bajó el pantalón y la ropa interior y la forzó sexualmente mientras la joven permanecía paralizada y sin capacidad de reacción.
Daños psíquicos y 60 días de pérdida de calidad de vida
La víctima tenía 24 años en el momento de los hechos. A consecuencia de lo ocurrido, ha sufrido, según la Fiscalía, un importante daño de carácter psíquico.
Los informes incorporados al procedimiento reflejan una intensificación de los síntomas ansiosos y postraumáticos, que agravaron un trastorno de adaptación que la joven ya padecía previamente.
Un deterioro personal, laboral e interpersonal
Este cuadro clínico le ha provocado un deterioro en los ámbitos personal, interpersonal y laboral, además de una pérdida temporal de calidad de vida de carácter moderado durante al menos 60 días.
Los peritos también han constatado la existencia de un malestar emocional persistente, igualmente considerado de carácter moderado.
Diez años de prisión y expulsión de España
La Fiscalía reclama para el acusado diez años de prisión, además de la correspondiente inhabilitación absoluta durante el tiempo de la condena.
El escrito de acusación incorpora también una petición de expulsión del territorio nacional, debido a la condición de extranjero del procesado. La Fiscalía solicita que, una vez cumplida la mitad de la condena o cuando acceda al tercer grado penitenciario, el resto de la pena sea sustituido por su expulsión de España.
Diez años sin poder regresar
En caso de que prospere esta petición, el hombre colombiano tendría prohibido regresar al territorio español durante un plazo de diez años.
El Ministerio Público reclama igualmente distintas medidas destinadas a proteger a la víctima una vez exista sentencia.
Alejamiento de 300 metros durante una década
En concreto, solicita que el acusado tenga prohibido aproximarse a menos de 300 metros de la joven, de su domicilio, de su lugar de trabajo o de cualquier otro espacio en el que se encuentre.
También reclama que no pueda comunicarse con ella durante diez años por ningún medio, ya sea de forma telemática, escrita, verbal o visual.
La petición fiscal contempla además siete años de libertad vigilada. A ello se sumaría una inhabilitación especial durante veinte años para desempeñar profesiones, oficios o actividades que impliquen contacto directo y habitual con menores de edad.
En el ámbito de la responsabilidad civil, la Fiscalía solicita que el procesado indemnice a la víctima con un total de 11.900 euros. De esa cantidad, 3.900 euros corresponden a las lesiones y secuelas psíquicas y otros 8.000 euros al daño moral ocasionado.