Osasuna regala el balón y también los puntos

En definitiva, un partido que parecía propicio para puntuar, como se ha visto, pero el equipo no ha dado todo lo que esperamos de él; hay que mejorar el orden defensivo, que hoy se ha conseguido en buena parte.

Este encuentro suena a viejos tiempos en que ambos equipos se enfrentaban tanto en Primera como en Segunda División en el viejo San Juan y al que asistíamos bajo el marcador simultáneo Dardo, allá en el auténtico Graderío Sur, por no más de 20 pesetas. ¡Qué tiempos!

Hoy son otros tiempos, y el dinero lo marca todo, especialmente para la conformación de las plantillas de unos y otros y así confeccionar una competición altamente desequilibrada, ¿verdad, señor Tebas?

El Dépor y Osasuna se enfrentan a lo pobre y a ver si quedan antes del 18 en la clasificación a final de liga. Arrasate pone sobre el césped una de las alineaciones que puede competir con algo de descaro para sacar algún punto, con la novedad de ver si con Moro y Dubarsí en las bandas podía sacar algo productivo.

El encuentro parece que se jugaba a cometer errores gordos: dos de Osasuna, que los salva Sergio, y uno del Dépor, que lo convierte en gol Budimir. A partir del 0-1, el equipo de Primera parece el de los gallegos, ya que movían y jugaban como si llevaran toda la vida en esta división, mientras que Osasuna navegaba como podía por el campo, corriendo siempre detrás del contrario.

La curiosidad estadística nos dice que los de casa dieron 539 pases y los de fuera, 330; claro, nuestra costumbre es robar el balón y, no perderlo, sino regalarlo; y así desde que comenzó la liga.

Lo siento, Jagoba, pasa del Promesas al mejor pelotero que tengamos o dile a Cata que para enero busque a alguien por ahí; si no, lo tenemos crudo. A pesar de ello, hemos mejorado algo en acciones defensivas, excepto en la del gol de la falta con barrera, que ha parecido un churro defensivo.

Entre los espectadores que estábamos viendo el encuentro, ninguno confiaba en la victoria porque veíamos cómo era el juego de uno y otro equipo: el de Primera parecían los azules. Alguno de los de mi lado contaba los pases que tardaba Osasuna en regalar o perder el balón; la mayor parte de las veces eran tres.

En definitiva, un partido que parecía propicio para puntuar, como se ha visto, pero el equipo no ha dado todo lo que esperamos de él; hay que mejorar el orden defensivo, que hoy se ha conseguido en buena parte; hay que darle sentido al centro del campo con jugadores que no pierdan el balón tan fácil y pongan en aprietos a la defensa contraria a base de pases interiores, que no hay forma de verlos; sigo pensando que a Budimir no se le puede dejar tan solo, ya que no es un jugador veloz y necesita apoyos para superar a los defensas.

No preocuparse, el Athletic lo pagará.

¡AUPA OSASUNA!