Alejandra abre su propia tienda de arreglos en Pamplona tras años de esfuerzo: “He encontrado mi sueño”

Alejandra Busta Poma en su tienda de arreglos de ropa en Pamplona. Navarra.com
“Esto viene de descendencia. No lo he estudiado. Desde niña he manejado una máquina industrial y ayudaba a mis padres", asegura.

Alejandra Busta Poma tiene 30 años y acaba de cumplir uno de sus grandes objetivos personales. A finales de agosto ha abierto Puntadas Perfectas, su propia tienda de arreglos de ropa, después de varios años de trabajo y ahorro para poder poner en marcha el negocio. “He encontrado mi sueño en Pamplona”, asegura.

El establecimiento se encuentra en el número 16 de la calle Alfonso el Batallador, en el barrio de Iturrama de Pamplona, muy cerca de otros negocios que ya hemos conocido, como la cafetería Machiatto Coffee o la frutería Pilar que cumple casi cinco décadas. La tienda abre de lunes a viernes, de 9.30 a 20 horas, mientras que permanece cerrada los sábados y domingos.

Pese al poco tiempo que lleva funcionando, Alejandra asegura que la respuesta de los vecinos ha sido muy positiva. “Me va bien y ha tenido una buena acogida. Muchos clientes me dicen que necesitaban una tienda para arreglar sus ropas y prendas. Yo estoy encantada”, explica.

Su relación con las máquinas de coser viene desde la infancia. Alejandra es ecuatoriana y sus padres tienen una fábrica en Ecuador vinculada a la confección. “Esto viene de descendencia. No lo he estudiado. Desde niña he manejado una máquina industrial y ayudaba a mis padres, que tienen una fábrica en Ecuador. Siempre les he ayudado”, recuerda.

Cuando llegó a Navarra, sin embargo, tuvo que comenzar trabajando en otros sectores antes de poder dedicarse profesionalmente a aquello que realmente le gustaba. Ha trabajado en un supermercado y en un hotel de Noáin con un objetivo muy concreto: ahorrar el dinero necesario para abrir su propio establecimiento.

Sabía que tenía que trabajar primero en otras cosas porque iniciar un proyecto no es fácil y hay muchos gastos”, señala. Durante una etapa incluso ha compaginado dos trabajos. “Trabajaba en dos sitios a la vez, en el hotel de Noáin y por las tardes aquí. Ahora ya estoy solo en la tienda”.

Alejandra vive actualmente en Pamplona junto a sus dos hijos, su esposo y su padre. Su llegada a España se produjo después de que su pareja recibiera una oferta laboral. “Por cosas de la vida, a mi pareja le salió una oferta de trabajo en España y me trajo mediante reagrupación familiar”, explica.

Desde entonces, asegura haberse adaptado plenamente a la vida en Navarra. “Pamplona es muy bonita, muy verde y muy familiar. No pienso cambiarla. Hay gente muy amable y hospitalaria”, destaca. En la capital navarra ha conseguido además recuperar el oficio que ha visto desde pequeña en su propia familia.

En Puntadas Perfectas realiza actualmente todo tipo de trabajos, desde bajos de pantalones hasta cambios de cremalleras y transformaciones de prendas. También ha comenzado a recibir encargos para reparar mochilas y bolsos, algo que reconoce que está siendo una novedad para ella.

La exigencia con la que afronta cada trabajo explica precisamente el nombre elegido para el establecimiento. “Mi objetivo principal es entregar la prenda como si fuera para mí. Me fijo mucho en las puntadas para que queden perfectas”, asegura. También utiliza una plancha industrial para cuidar el acabado final de las prendas.

Ese cuidado hace que algunos encargos necesiten muchas horas de trabajo. “A veces una prenda me cuesta cinco horas para que quede impecable”, explica Alejandra, que quiere que cada cliente salga satisfecho con el resultado.

Su proyecto, además, no termina en los arreglos de ropa. Alejandra tiene claro que quiere seguir aprendiendo y creciendo profesionalmente. “Espero profesionalizarme. Mi objetivo no es solo hacer arreglos, sino llegar a crear vestidos de novia. De momento voy bien”. Tras mucho esfuerzo y varios trabajos para reunir sus ahorros, Puntadas Perfectas se ha convertido en el primer paso de ese sueño que ha comenzado a hacerse realidad en Pamplona.