Comercio Local

Iosu, el joven frutero de Pamplona que se hace cargo del negocio de su tío tras 42 años: "Espero jubilarme aquí"

Iosu Olmedo en la Frutería Baratza en el barrio de Iturrama. Navarra.com
El cambio se hizo efectivo el 21 de agosto, después de una transición iniciada en 2022 para asegurar la continuidad del negocio.

La persiana de Baratza se sigue levantando cada mañana en el barrio pamplonés de Iturrama, pero detrás del mostrador se ha producido uno de esos cambios que marcan la historia de un comercio. Iosu Olmedo Rubio, de 34 años, ha tomado el relevo de su tío Pascual.

El cambio se ha producido sin mudanzas ni rupturas. La frutería continúa en el número 32 de la calle Iturrama de Pamplona, con los mismos trabajadores y una clientela construida durante más de cuatro décadas.

Pascual Olmedo Labairu ha dejado el negocio después de una trayectoria iniciada en 1984 junto a su hermano Jesús Mari. Su último día de trabajo ha sido el 20 de agosto y, apenas unas horas después, el 21, Iosu ha estrenado oficialmente su nueva etapa como responsable.

No ha llegado, sin embargo, como un desconocido. Iosu trabaja en Baratza desde 2022, precisamente con la mirada puesta en este relevo. "Empecé trabajando de asalariado, pero ya un poco con vista a quedarme con el negocio", explica.

Una transición preparada durante años en Iturrama

Ese tiempo compartiendo mostrador con su tío ha permitido que el cambio haya resultado mucho más natural. Los clientes ya conocían a Iosu y él había tenido tiempo para aprender el funcionamiento diario de una frutería con décadas de experiencia a sus espaldas.

"Ha sido una transición buena porque ha sido poco a poco. La gente me ha ido conociendo y lo hemos hecho bastante bien", asegura. La continuidad también se aprecia al mirar al resto del equipo.

Junto a él siguen Camino Aizpún, Marta Oneca e Iñaki Nieto. Camino conoce especialmente bien la historia de Baratza: es prima de Pascual y comenzó a trabajar con él en 1985, por lo que lleva más de cuatro décadas atendiendo detrás del mismo mostrador.

Iosu tiene clara la dimensión del paso que acaba de dar. "He cogido el relevo de mi tío", resume. Y cuando mira hacia delante no esconde cuál sería su deseo: "Si hay salud y ganas, espero jubilarme aquí, si todo va bien".

Una clientela que ya es casi parte de la familia

Uno de los grandes activos que ha recibido con el negocio no está únicamente en las cajas de fruta o en los productos de temporada. Está al otro lado del mostrador.

"Tenemos una clientela muy afianzada de muchos años, gente que nos tiene mucho cariño", explica Iosu. En algunos casos, asegura, la relación hace tiempo que ha superado la estrictamente comercial: "Es más de amistad que de cliente y comerciante".

Baratza también ha comenzado a introducir pequeños cambios bajo esta nueva etapa. La frutería se ha estrenado en Instagram y está utilizando las redes sociales para darse a conocer entre nuevos clientes sin perder el carácter de comercio tradicional.

"Estamos trabajando muy bien y estamos contentos. A ver si seguimos mínimo como estamos hasta ahora o crecemos un poco más", señala el nuevo responsable.

El ritmo de la tienda continúa marcado por las estaciones. Con el final del verano han comenzado a despedirse productos como el paraguayo, la pavía, el melón, la sandía, la ciruela o el higo de Navarra, mientras se abre paso el género más propio de los meses fríos.

"Ahora ya nos adentraremos en el invierno, que es la pera, los cítricos y la verdura. Es otro tipo de género", explica Iosu. Septiembre también supone el regreso de muchos vecinos a Pamplona después de unas semanas en las que las vacaciones, las piscinas y las huertas de los pueblos reducen el movimiento en el barrio.

Camino, Marta, Iosu e Iñaki en la frutería Baratza de Pamplona. Navarra.com

De un bar de la Chantrea a una frutería de Iturrama

La historia de Iosu detrás de un mostrador empezó antes de llegar a Baratza. Y, curiosamente, ha seguido un camino muy parecido al de su tío Pascual.

La familia está ligada desde hace décadas al Bar Avenida de la Chantrea, abierto en 1959 por el padre de Pascual y abuelo de Iosu. Pascual trabajó allí con su hermano antes de encaminar su vida hacia la fruta y la verdura.

Iosu también comenzó trabajando junto a su padre en el bar. Cuando este se jubiló, decidió cambiar la hostelería por la frutería y se incorporó a Baratza en 2022. "He hecho más o menos el camino similar. Siempre hemos estado cara al público", relata.

Tres años después ha terminado de completar ese recorrido. "De momento no me arrepiento. Estoy muy contento, la verdad", afirma sobre un oficio que reconoce que no está hecho para todo el mundo por las muchas horas de atención directa al cliente.

Pascual ya había anunciado quién continuaría Baratza

El relevo que ahora se ha hecho realidad llevaba tiempo preparándose. En una entrevista publicada por Navarra.com el 6 de octubre de 2025, Pascual explicaba que afrontaba su futura jubilación con tranquilidad porque su sobrino estaba preparado para continuar.

Entonces dejó una frase que ahora cobra un significado especial: "La tienda va a funcionar. No corre ningún peligro de que se cierre". También recordaba emocionado aquellos primeros pasos de 1984: "Me tiemblan las piernas cada vez que me acuerdo de los inicios".