Comercio Local

La joyería familiar de Pamplona que inaugura su nueva boutique: "Es el reflejo de quiénes somos"

La familia Jordán Sanz y su equipo están al frente de la joyería Bijoya en Pamplona. Cedida.
El nuevo espacio ha sido diseñado para que la compra de una joya no sea una visita rápida, sino una experiencia pausada.

Una Joyería ha inaugurado su nueva boutique en Pamplona, un espacio renovado con el que la firma abre una etapa distinta, más exclusiva y más acorde con el tipo de experiencia que quiere ofrecer a sus clientes.

Ubicada en el número 17 de la calle Tudela del segundo Ensanche, Bijoya lleva 20 años en este local y forma parte de una saga familiar que el próximo año celebrará casi 60 años de historia en el sector joyero. La nueva boutique no nace como una ruptura con el pasado, sino como una evolución natural de una firma que quiere mirar al futuro sin perder sus raíces.

El nuevo espacio ha sido diseñado para que la compra de una joya no sea una visita rápida, sino una experiencia pausada. Bijoya ha incorporado mesas de atención sentada, zonas privadas, dos sofás enfrentados con una mesa central y rincones pensados para garantizar discreción, comodidad y asesoramiento personalizado.

La reforma ha apostado por una estética elegante y luminosa. El interiorismo combina texturas doradas, lámparas a juego y una llamativa estructura central que envuelve uno de los pilares originales del local. A su alrededor, los muebles y techos en blanco amplían visualmente el espacio y refuerzan esa sensación de boutique sofisticada.

La joyería también ha conservado elementos que forman parte de su historia. Entre ellos destacan las molduras art déco del techo, presentes desde hace más de tres décadas, además del suelo de granito y los travertinos originales. Son detalles que mantienen viva la identidad del establecimiento y conectan la nueva etapa con la trayectoria de la firma.

El proyecto de reforma e interiorismo ha sido desarrollado por We Creative, en un trabajo conjunto orientado a potenciar la personalidad del local y situarlo al nivel de las grandes boutiques de referencia.

Durante la semana de inauguración, Bijoya ha recibido la visita de destacados empresarios de la ciudad, influencers y profesionales del sector nupcial. Este último ámbito es uno de los puntos fuertes de la firma, que se ha consolidado como referente con cuatro premios Wedding Award.

La gerente de la joyería, Ana Jordán Sanz, ha explicado que la transformación del espacio va mucho más allá de una reforma estética. “Esta transformación es el reflejo de quiénes somos y de hacia dónde vamos. Representa la madurez de una trayectoria construida durante décadas y nuestro compromiso con ofrecer una experiencia verdaderamente excepcional. Queremos que cada persona que entre en Bijoya sienta que está en un lugar único”, ha afirmado.

Imagen del interior de la nueva boutique de la joyería Bijoya en Pamplona. Cedida.

Con esta renovación, Bijoya se presenta como una de las boutiques de referencia en Pamplona dentro del sector de la alta joyería. La firma fusiona legado familiar, diseño contemporáneo y atención personalizada en un entorno pensado para clientes que buscan exclusividad, tiempo y asesoramiento experto.

La historia de la familia comenzó en Burlada, con la joyería Jordán, impulsada por los abuelos Pablo Jordán y Albina. Después tomaron el relevo sus hijos, Antonio Jordán y Maribel Sanz. Ahora, la tercera generación está representada por Ana Jordán Sanz, de 29 años.

La actual gerente se incorporó al negocio familiar en el año de la pandemia, después de trabajar en Madrid en agencias de publicidad y relaciones públicas. “Me incorporé el año de la pandemia. Vine de trabajar en Madrid en agencias de publicidad y relaciones públicas y me uní a esta aventura que no ha hecho más que crecer. Estamos especializados en la alta joyería. Necesitábamos que el local acompañara para que los clientes tomen una decisión con calma”, ha señalado.