Marisa mantiene viva una tienda con 206 años de historia en Navarra: “Lo llevamos en la sangre”
Hay una tienda familiar que ha cumplido 206 años de historia en un pueblo de Navarra, después de haber superado guerras, crisis, cambios de consumo y el paso de cinco generaciones.
El comercio es Goiburu, en la localidad de Aoiz, donde las vacas de fiestas se impusieron en votación popular, y está hoy en manos de Marisa Aldaz Goiburu, quinta generación de la familia. “Yo llevo 38 años cotizados aquí y en puertas de jubilarme. Este año hago 63 y estamos en puertas. No hay sexta generación y el futuro en los comercios pequeños es incierto y difícil. Lo hacemos un poco por amor al arte. Lo llevamos en la sangre. Es como un veneno de mantener y continuar”.
El negocio fue fundado en 1820 por Nicolás Goiburu y Rita Orbaiz. En sus inicios, el establecimiento funcionaba principalmente como cerería y chocolatería, dos actividades muy alejadas de la imagen actual de la tienda.
Con el paso de las décadas, Goiburu tuvo que reinventarse. Pasó de fabricar velas y chocolates a ser una tienda de ultramarinos, gestionar una bodega propia, contar con una huerta y promover un Salón de Arte y Música con proyecciones de cine en el pueblo.
Hoy, bajo la dirección de Marisa, el local funciona como una tienda de tejidos, moda para mujer y hombre, ropa de hogar y artículos vinculados al textil. La comerciante se ha criado entre mostradores y clientes, y ha mantenido el trato cercano que ha marcado la historia del establecimiento.
“Ahora mismo vendo solo ropa y hogar. Soy hija única y sobre mí recae todo. Estoy aquí desde que era un bebé. Mi madre Marca Luis Goiburu aún vive con 98 años viene de vez en cuando y pregunta quién ha estado con todo el interés. No me presionaron para que trabajar aquí pero vi claro que mi forma de vida era esta. Tras la jubilación será muy difícil el traspaso porque es algo muy personal. No me lo planteo en este momento pero ahí está”.
El alma del comercio ha estado sostenida durante décadas por las mujeres de la familia, muchas veces de forma discreta, pero decisiva. Marisa ha asumido la gerencia manteniendo intacto el espíritu hospitalario de una tienda que forma parte de la memoria colectiva de Aoiz.
El negocio cumplió oficialmente 200 años en 2020, aunque la pandemia de COVID-19 obligó a retrasar los actos públicos. Las celebraciones oficiales se realizaron en mayo de 2022, con recreaciones históricas, talleres de elaboración de velas y visitas guiadas en la calle Virreyna.
En diciembre de 2022 se presentó en la Casa de Cultura el libro Goiburu: 1820-2020. Cinco generaciones unidas por un lazo infinito, escrito por Kati Leatxe Aristu. La obra recoge la trayectoria comercial de la familia y funciona también como una ventana a la historia social y emprendedora de Aoiz.
“Al final es una historia de Aoiz. La gente cuando entra en la tienda retrocede en el tiempo y el trato personal intentamos mantener. Guardamos muchas facturas antiguas. Más que un negocio es un vicio que me encanta, igual que el trato con la gente. Es un lujo”.
La jubilación aparece ya en el horizonte y el futuro del comercio no está claro. Marisa reconoce que el relevo resulta complicado porque no hay una sexta generación y porque un negocio así depende mucho de una forma muy personal de entender la tienda.
Mientras tanto, Goiburu sigue abierta en Aoiz como uno de esos comercios que explican la vida de un pueblo a través de su mostrador, sus clientes, sus recuerdos y una continuidad familiar que ha alcanzado ya los 206 años.