Comercio Local

La pamplonesa que 'aparca' sus zapatillas de San Fermín para dar un giro a su vida: "Me da mucha pena"

Carlota Esandi en Carlotta's, en la calle Nueva 79 de Pamplona. IÑIGO ALZUGARAY
“Cuando empecé, los niños no eran tan protagonistas en las fiestas y quise mostrar lo que eran los sanfermines para ellos", asegura.

Carlota Esandi Vidaurre, pamplonesa de 45 años y muy vinculada a las fiestas de San Fermín, ha decidido poner fin a su etapa como creadora y vendedora de zapatillas infantiles durante 10 años con el sello de la fiesta, de blanco y rojo, bajo su marca Carlotta’s.

Su tienda, ubicada en la calle Nueva número 79 del casco viejo de Pamplona, junto a la plaza de San Francisco y muy cerca de la tienda El Infiernito de Chus Maraví, seguirá abierta hasta el 14 de julio, fecha en la que empezará a retirar los productos. “Este es mi estudio y yo seguiré con otros proyectos. Cierro esta etapa con mucha pena. Lo empecé desde cero”, ha explicado Carlota.

La diseñadora recuerda que su objetivo al crear Carlotta’s era dar visibilidad a los niños en las fiestas. “Cuando empecé, los niños no eran tan protagonistas en San Fermín y quise mostrar lo que eran los sanfermines para ellos. Pinté mis primeras zapatillas a mi sobrina y a partir de ahí empezó todo. Creo que he conseguido mostrar el San Fermín de día y de los niños”, asegura.

Carlota señala que el cierre no se debe a ventas ni al desinterés: “Estoy muy contenta y me da mucha pena. Seguiría con esto, pero hay que avanzar y dedicar tiempo a proyectos nuevos. Cumplo 10 años y me parece el momento de cerrar esta década y empezar otra”.

La creadora recuerda cómo ha sido el proceso de estos diez años. “Empecé sola, pintando y cosiendo cada zapatilla. Cada par llevaba su historia, un diseño único que representaba la fiesta y la alegría de los más pequeños. Ha sido un trabajo intenso pero muy gratificante”, comenta.

Arquitecta de profesión, Carlota ha combinado su pasión por el diseño con proyectos de reformas y rehabilitaciones. “Mi lema es coso, cosas y casas. Ahora empieza el coser casas, que es en lo que estoy trabajando”, indica, mostrando cómo su carrera ha ido evolucionando hacia nuevos proyectos personales y profesionales.

La marca Carlotta’s no desaparece, pero Carlota quiere centrar sus esfuerzos en su carrera y en nuevos retos. “Siempre me he dedicado a las dos cosas, pero ha llegado el momento de poner el foco en otros proyectos. La marca seguirá, pero ahora toca avanzar”, asegura.

Durante estos años, la tienda se ha convertido en un punto de referencia para las familias que buscan productos originales y con historia. “La gente me ha apoyado mucho y eso me ha llenado de orgullo. Algunos incluso compran pensando en el año siguiente, lo que me hace sentir que el trabajo ha valido la pena”, destaca.

La diseñadora confiesa que despedirse de Carlotta’s le genera emociones encontradas. “Me da pena cerrar este capítulo, pero también siento ilusión por todo lo que viene. Han sido muchos años de dedicación y aprendizaje. Cada zapatilla representaba no solo San Fermín, sino también un trozo de mi vida”, explica.

Carlota también agradece el apoyo de su familia y del barrio. “Mi familia me anima a seguir y valora todo el esfuerzo. El barrio ha sido testigo de cómo ha crecido la marca. Este es mi tercer año en este local y ha sido un lugar donde he compartido muchas experiencias”, subraya.

El proyecto de Carlotta’s ha servido para acercar la tradición de San Fermín a los más pequeños y a sus familias. “Ha sido un trabajo de corazón, mostrar a los niños cómo vivir la fiesta de manera especial. Cada zapatilla contaba una historia y permitía que los pequeños fueran protagonistas”, afirma Carlota.

Ahora, con esta etapa cerrada, Carlota mira al futuro con nuevos objetivos. “Voy a dejar de hacer zapatillas, pero mi creatividad no se detiene. Hay nuevos proyectos que me esperan y estoy preparada para afrontarlos con la misma pasión. Cierro una década, pero empieza otra llena de oportunidades”, concluye.