Gastronomía

El restaurante de un pueblo de Navarra que conquista por su gorrín asado, los postres caseros y un entorno único

Vista del restaurante Zaldu, en Oroz Betelu, Navarra.
El local, situado en un antiguo molino de Oroz-Betelu, destaca por su cocina navarra, su terraza junto al río y su conocido gorrín asado.

Hay restaurantes que se recuerdan por un plato concreto. En Oroz-Betelu, uno de los nombres que más se repite es el de Zaldu, un establecimiento que ha encontrado en el gorrín asado una de sus grandes especialidades. El local se ha hecho un hueco en la zona del prepirineo navarro por una combinación de éxito: cocina tradicional, un edificio singular y una ubicación privilegiada junto al río. 

Zaldu se encuentra en la calle del Molino, en Oroz-Betelu, en un edificio que antiguamente albergó el molino harinero y eléctrico del pueblo. La rehabilitación del inmueble permitió recuperar un espacio con valor patrimonial y convertirlo en un restaurante con una imagen muy reconocible. En el local todavía se conservan elementos vinculados a aquella antigua actividad, algo que da personalidad al bar y al comedor.

Ese origen marca buena parte de su atractivo. No se trata de un restaurante convencional, sino de un espacio con piedra, amplitud y un entorno muy ligado al paisaje del valle. A eso se suma su cercanía al río Irati, un detalle que refuerza su carácter y que ayuda a explicar por qué muchas personas lo eligen no solo por la comida, sino también por el lugar en el que se encuentra. La terraza exterior, el ambiente familiar y la sensación de calma forman parte de su identidad.

Al frente del negocio están Sandra María Teles y Natiely Oliveira Teles, las dos hermanas brasileñas que han dado continuidad al proyecto hostelero en este pueblo navarro. Su trabajo ha sido destacado por haber consolidado una propuesta de restauración en un entorno rural, con una atención muy centrada en el trato cercano y en una oferta capaz de atraer tanto a vecinos como a visitantes.

La propuesta gastronómica de Zaldu combina cocina navarra con algunos guiños brasileños. En su carta conviven platos más informales con otros pensados para una comida más completa, y esa variedad es una de las claves del restaurante. Entre los primeros platos aparecen propuestas como las pochas con almejas, el revuelto de setas, los espárragos en vinagreta o varias ensaladas más completas, como la de aguacate o la de rulo de cabra.

Dentro de esa oferta, el plato que más destaca es el gorrín asado. Se ha convertido en una de las elaboraciones más reconocibles de la casa y en uno de los grandes reclamos del restaurante. Es, además, el plato que mejor identifica a Zaldu y el que más ayuda a situarlo dentro de esa cocina de producto y sabor contundente que sigue teniendo mucho tirón en Navarra.

Pero la carta no se queda ahí, aunque pueden variar en el menú según la época del año. Entre los segundos platos también sobresalen la txuleta de vaca, las chuletillas de cordero a la plancha, las carrilleras con salsa melosa, el rabo de toro, la lubina al horno y el ajoarriero, una receta muy ligada a la tradición navarra y que encaja perfectamente con el tipo de cocina que defiende el restaurante. Esa combinación de carne, pescado y recetas clásicas permite que Zaldu pueda atraer a públicos muy distintos sin perder personalidad.

A esa base de cocina navarra se suman también algunos platos que conectan con el origen de quienes lo regentan. En su propuesta de fin de semana aparecen elaboraciones como la feijoada o la picaña, que introducen un matiz diferente dentro del conjunto y refuerzan esa mezcla entre tradición local y herencia brasileña. Ese cruce de influencias hace que la carta tenga un punto diferencial sin romper con el estilo general del restaurante.

Los postres caseros completan esa imagen de cocina pensada para disfrutar sin prisas. La tarta de queso, el tiramisú o la mousse de maracuyá aparecen entre las elaboraciones dulces que más suelen gustar. Son detalles que ayudan a reforzar la idea de un restaurante que cuida tanto la experiencia como el producto y que apuesta por una cocina reconocible, generosa y apta para una comida larga de fin de semana.

La ubicación es otro de sus puntos fuertes. Zaldu está situado en una zona especialmente atractiva de Oroz-Betelu, muy cerca del agua y en un enclave apropiado para completar una escapada por el prepirineo navarro. El restaurante cuenta además con terraza exterior, aparcamiento y un formato que encaja tanto para una comida tranquila como para una parada después de una jornada de monte o de ruta por la zona.

Desde Pamplona, la visita permite plantear un plan gastronómico en uno de los entornos más agradables del norte de Navarra. En Zaldu coinciden varios ingredientes que suelen funcionar bien juntos: un edificio con historia, un paisaje reconocible y una especialidad como el gorrín asado que ha terminado por identificar al restaurante. En Oroz-Betelu, esa combinación ha hecho que este local se convierta en una referencia para quienes buscan comer bien en un entorno tranquilo.