PAMPLONA

Así es el nuevo módulo cubierto de Larrabide: más espacio, más tecnología y una inversión millonaria

La presidenta María Chivite observa a un atleta realizando pruebas con la nueva tecnología de la instalación. GOBIERNO DE NAVARRA

La nueva infraestructura pública de Larrabide incorpora pistas, zonas técnicas y mejoras energéticas, mientras Navarra prepara una segunda fase con más espacios de entrenamiento.

El nuevo módulo cubierto de atletismo de Larrabide ha centrado este miércoles 25 de marzo de 2026 la visita de la presidenta de Navarra, María Chivite, al Centro de Tecnificación Deportiva de Pamplona. La actuación ha supuesto una inversión total de 4,66 millones de euros y ha permitido dotar al estadio de una infraestructura pública llamada a mejorar los entrenamientos durante todo el año.

Durante el recorrido, Chivite ha agradecido a los deportistas su colaboración durante el año de obras y ha destacado que el proyecto ha sido posible gracias a la colaboración entre administraciones. En concreto, ha recordado que la primera fase se ha ejecutado en su mayor parte con una subvención de 4 millones de euros del Consejo Superior de Deportes.

La presidenta ha subrayado que el nuevo módulo cubierto permitirá dejar de depender de la meteorología y ha avanzado que el espacio se completará con nuevas mejoras. Según ha explicado, en una segunda fase se habilitarán más zonas y se renovará la tecnología para que los atletas puedan entrenar en mejores condiciones.

Además, ha defendido el valor del deporte como elemento de cohesión social y ha asegurado que esta instalación reforzará la candidatura de Navarra a Región Europea del Deporte 2027. También ha agradecido el trabajo conjunto de la Federación Navarra de Atletismo, los clubes y el Instituto Navarro del Deporte y de la Actividad Física para definir cómo debían ser las instalaciones.

En la visita al estadio de Larrabide, en Pamplona, han estado presentes la consejera de Cultura, Deporte y Turismo, Rebeca Esnaola; la secretaria general del Consejo Superior de Deportes, Sara Tuñón Biurrum; el director gerente del INDAF, Jorge Aguirre; y varios subdirectores del organismo. También han acudido el vicepresidente de la Federación Navarra de Atletismo, Iñigo Pérez; el director general de la Fundación Deporte Joven, Aitor Canibe; los senadores Sergio Barasoáin y Antonio Magdaleno; además de presidentes de clubes, deportistas y entrenadores.

Por su parte, Sara Tuñón ha definido el módulo como un ejemplo de colaboración institucional y ha puesto en valor las facilidades que ofrece a los deportistas. Desde la Federación Navarra de Atletismo, Iñigo Pérez ha agradecido la modernización de unas instalaciones que, ha dicho, serán un referente nacional cuando se complete todo el proyecto.

En la misma línea, el entrenador del programa de tecnificación nacional y presidente del Pamplona Atlético, Francis Hernández, ha asegurado que la nueva instalación permitirá entrenar en mejores condiciones, especialmente durante el invierno. Sus palabras han incidido en la utilidad práctica de una obra muy esperada por el atletismo navarro.

El nuevo módulo de atletismo sustituye al antiguo graderío del estadio y se ha levantado en un edificio de dos plantas y dos entreplantas, con una superficie total de 4.267,46 metros cuadrados. En la planta baja se han dispuesto cinco calles de carrera de 60 metros, espacios específicos para salto de longitud, triple salto y altura, una zona de calentamiento que rodea las pistas y gradas con acceso exterior.

Además, esta planta incorpora aseos adaptados para público y atletas, así como almacenes para jueces y para el material deportivo. En la primera planta se han habilitado una sala multifuncional y varios espacios técnicos, entre ellos una sala de foto-finish con visibilidad directa de la pista exterior, una sala de megafonía y otra de reuniones.

La segunda fase, todavía pendiente de ejecutar, añadirá un gimnasio de peso libre y una plataforma de caída de peso muerto con una superficie de 400 metros cuadrados. También incluirá una pista de entrenamiento de lanzamiento de jabalina y dos aros de entrenamiento de lanzamiento, con una inversión total prevista de 1.470.000 euros, IVA incluido y con honorarios de dirección.

El edificio cuenta además con un cuarto de instalaciones para garantizar un uso eficiente de los recursos energéticos, núcleos de comunicación entre plantas para mejorar la accesibilidad, un cuarto de limpieza y una sala de fisioterapia equipada con agua fría y ACS para la recuperación de los deportistas. Todo ello se ha planteado con una organización funcional y pensada para el uso diario del centro.

En el apartado constructivo, el diseño del nuevo módulo cubierto de Larrabide se basa en módulos prefabricados metálicos que permiten generar volúmenes muy estructurados. La fachada principal incorpora un sistema de lamas horizontales que armoniza con el Polideportivo Larrabide y refuerza la identidad del conjunto deportivo.

En el interior, la arquitectura apuesta por espacios funcionales y de bajo mantenimiento, con estructura visible y un falso techo acústico que integra líneas de iluminación para mejorar tanto la acústica como el confort visual. A eso se suma un sistema fotovoltaico de autoconsumo de 60 kWp, impulsado por el Departamento de Industria y Transición Ecológica y Digitalización Empresarial del Gobierno de Navarra.

Durante las obras también se han extraído e inertizado dos tanques de gasoil, uno de ellos perteneciente a la Casa de la Juventud, dentro del proceso de transición hacia una calefacción más eficiente basada en gas para el nuevo módulo. La actuación ha buscado así combinar funcionalidad deportiva y criterios de sostenibilidad.

Los trabajos comenzaron el 19 de diciembre de 2024 y, desde entonces, se ha diseñado un plan de uso deportivo que ha permitido mantener operativa la instalación para entrenamientos y competiciones. Solo se cerró la pista de atletismo durante los días de demolición por motivos de seguridad, mientras que el espacio de jueces y la sala de foto-finish se reubicaron de forma temporal.

Uno de los primeros pasos del proyecto fue aislar la zona de las gradas mediante un vallado perimetral para proteger a las personas usuarias del Centro de Tecnificación de Larrabide sin afectar a la pista ni a la iluminación de los edificios cercanos. Además, la demolición se ejecutó con una gestión integral de residuos y con separación controlada de metales, madera, plástico, vidrio, azulejos y cerámica para reducir el impacto ambiental.

La actuación ha sido posible gracias a una subvención del CSD de 4 millones de euros concedida en el marco de los Presupuestos Generales del Estado de 2023. Con esta inversión, Pamplona gana una instalación llamada a mejorar el día a día del atletismo navarro y a reforzar la red pública de infraestructuras deportivas.