Asiron mantiene el cerco a la hostelería del Casco Antiguo: ocho licencias de bar han quedado extinguidas
El Ayuntamiento ha contabilizado 130 establecimientos afectados por la norma de la doble puerta: 50 tienen o han solicitado vestíbulo estanco, 58 piden exención y nueve afrontan expedientes sancionadores.
La obligación de instalar una doble puerta en los establecimientos hosteleros del Casco Antiguo de Pamplona ha permitido al Ayuntamiento actualizar la situación de las licencias y ha dejado un dato destacado: ocho licencias de bar han sido extinguidas desde 2017.
Durante ese mismo periodo se han concedido únicamente tres nuevas licencias hosteleras, aunque ninguna para bares. Se trata de dos cafeterías, ambas ubicadas en el paseo de Sarasate, y un restaurante. Además, otras cuatro licencias han sido reconvertidas o trasladadas: tres cafeterías y un restaurante.
Los datos han sido aportados este martes por el área de Urbanismo del Ayuntamiento de Pamplona. El Consistorio ha tomado como referencia 2017, cuando entró en vigor la modificación del Plan Especial de Protección y Reforma Interior (PEPRI) que reguló las nuevas actividades hosteleras en el Casco Antiguo.
Aquella modificación consolidó la moratoria para nuevos bares y estableció la obligatoriedad de instalar una doble puerta o vestíbulo estanco. La aplicación efectiva de esta última medida ha permitido conocer ahora con mayor precisión la situación de la hostelería del centro histórico.
Cuando comenzó el proceso para exigir el cumplimiento de la normativa, ya en 2025, el Casco Antiguo de Pamplona contaba con 130 establecimientos con licencias afectadas por la obligación de disponer de doble puerta.
Aunque esta exigencia estaba recogida en la normativa desde 2017, el Ayuntamiento había aprobado una moratoria para facilitar la adaptación de los establecimientos. El plazo se prolongó hasta enero de 2025, cuando comenzó el proceso para reclamar su cumplimiento.
De esos 130 establecimientos, 26 locales ya disponían de vestíbulo estanco. A ellos se han sumado otros 24 establecimientos que han presentado solicitudes para colocar la doble puerta y otros cinco que han realizado una consulta urbanística para estudiar su instalación.
Una parte importante de los negocios, sin embargo, ha optado por solicitar una excepción. En concreto, 43 establecimientos han pedido quedar exentos de colocar la doble puerta comprometiéndose a no emitir música a partir de las 23 horas.
Otros 15 locales han solicitado la misma exención alegando cuestiones técnicas que dificultarían la instalación. Estas excepciones están contempladas dentro del procedimiento que regula actualmente la actividad hostelera en el Casco Antiguo.
El Ayuntamiento también ha abierto nueve expedientes sancionadores a establecimientos que no disponen del vestíbulo estanco y que tampoco han respondido a los requerimientos realizados por el Consistorio.
La suma de todas estas situaciones alcanza los 122 establecimientos. Los ocho restantes hasta completar los 130 locales inicialmente afectados corresponden precisamente a las ocho licencias extinguidas, todas ellas correspondientes a bares.
La regulación volverá ahora a pasar por la Gerencia de Urbanismo, que tratará este miércoles el pase a pleno de la aprobación definitiva de una nueva modificación puntual del PEPRI del Casco Antiguo.
El cambio afecta a las disposiciones transitoria y final del artículo 89. La nueva redacción establece el procedimiento mediante el que podrán solicitar excepciones aquellos establecimientos hosteleros que ya estaban en funcionamiento antes de que entrara en vigor, en enero de 2017, la modificación que ahora vuelve a revisarse.
Los bares y cafeterías anteriores a 2017 podrán sustituir la obligación de instalar la doble puerta por otras condiciones vinculadas a su funcionamiento. Para ello deberán tramitar previamente una modificación de su licencia de actividad.
Entre esas condiciones podrán incluirse cambios relacionados con el horario de emisión musical o sonora, diferenciando entre el funcionamiento durante el día y durante la noche. Los establecimientos que quieran acogerse a esta excepción dispondrán de tres meses para tramitar la correspondiente modificación de licencia.
La nueva regulación también eliminará la referencia al límite de decibelios de la música mientras no se dispusiera de vestíbulo estanco. El Ayuntamiento ha explicado que esta disposición pierde sentido al ser ahora obligatoria la instalación de la doble puerta, salvo en los casos que puedan acogerse a las excepciones contempladas por la normativa.
Las sucesivas modificaciones del PEPRI del Casco Viejo de Pamplona han estado vinculadas a los problemas de convivencia denunciados por vecinos del barrio. Las restricciones a nuevas licencias hosteleras buscaban, según ha recordado el Consistorio, evitar que el Casco Viejo se convirtiera en un “barrio temático”.
La obligación de instalar la doble puerta y las limitaciones de horarios para consumir en la calle también se establecieron con el objetivo de compatibilizar la actividad hostelera con el derecho al descanso de los vecinos del Casco Antiguo.