PAMPLONA

El antiguo edificio de Pamplona que gana un nuevo salón de actos y más aulas tras meses de obras

Nuevo salón de actos de la Casa de las Mujeres de Pamplona. AYUNTAMIENTO DE PAMPLONA

La actuación, iniciada en octubre en el edificio de la calle Aoiz, ha servido para renovar espacios, reforzar la seguridad antiincendios y retirar el amianto de la cubierta.

La Casa de las Mujeres de Pamplona ha estrenado un nuevo salón de actos, cuatro aulas renovadas y una nueva cubierta tras una remodelación que ha supuesto una inversión de 690.000 euros. Las obras, que comenzaron en octubre, ya han terminado y han permitido adaptar el edificio a nuevos usos, mejorar la seguridad frente a incendios y retirar los elementos de amianto que había en el tejado.

La Comisión de Presidencia del Ayuntamiento de Pamplona ha visitado este martes las instalaciones de la calle Aoiz, 9, donde se ubica este edificio municipal que también alberga varios servicios del Consistorio y el Centro de Documentación-Biblioteca de Mujeres de IPES. Se trata de la reforma más importante realizada hasta ahora en este inmueble, construido en 1963 para acoger el conservatorio de música.

Los trabajos se han dividido en dos grandes bloques. Por un lado, se ha renovado por completo la cubierta. Por otro, se han actualizado varios espacios interiores para que la Casa de las Mujeres pueda acoger más actividades, cursos y talleres en mejores condiciones.

Una de las actuaciones más destacadas ha sido la recuperación del salón de actos, un espacio que no cumplía los requisitos mínimos de seguridad y accesibilidad. La reforma ha permitido devolverle el uso para conciertos, charlas y representaciones.

En esta zona se ha sustituido el revestimiento de madera por otro acústico ignífugo. También se han colocado cortinas de terciopelo ignífugo en el escenario y en los accesos, se han cambiado las butacas y se ha renovado la instalación de iluminación.

Además, se ha eliminado la escalera de acceso a la zona de control del escenario. Junto al salón de actos se ha habilitado un aseo adaptado y se han creado dos camerinos en un espacio que antes se utilizaba como almacén.

La remodelación también ha afectado a la planta semisótano. Allí se han rehabilitado las aulas 1, 2, 3 y 4, con el objetivo de ampliar la oferta de actividades de la Casa de las Mujeres en Pamplona.

En esas estancias se han eliminado barreras arquitectónicas y se han retirado revestimientos de corcho, pavimentos y falsos techos que estaban en mal estado. También se ha modificado la iluminación y se han creado nuevos aseos para adaptar mejor los espacios a sus nuevos usos.

Por su parte, las aulas 5, 6 y 7, que tenían un tamaño reducido, se han unificado para crear un almacén. Ese nuevo espacio será utilizado por el Equipo Municipal de Atención a Domicilio.

Una parte importante del presupuesto se ha destinado a reforzar la seguridad antiincendios del edificio. Entre otras actuaciones, se ha sustituido la puerta principal para facilitar una evacuación más rápida en caso de emergencia.

Antes, la entrada contaba con dos hojas de distinto tamaño, una de 90 y otra de 50 centímetros. Ahora se han instalado dos hojas de 80 centímetros cada una, una modificación vinculada a la revisión de la actividad clasificada del inmueble.

Otra de las intervenciones clave se ha centrado en el tejado. Los trabajos han permitido retirar los elementos de amianto que contenía la cubierta, dentro del plan municipal de eliminación de asbestos en edificios de propiedad del Ayuntamiento.

En concreto, se ha levantado la placa de fibrocemento del tejado y se han retirado las correas de madera para sustituirlas por otras de acero galvanizado. Sobre esa estructura se ha colocado un nuevo panel con aislamiento para mejorar la eficiencia energética del edificio, una actuación que se ha completado con la sustitución de canalones y bajantes.

Las obras han sido ejecutadas por Erki Construcción Sostenible SL. Con esta intervención, la Casa de las Mujeres de Pamplona gana espacio, seguridad y capacidad para acoger nuevas propuestas en un edificio que llevaba años adaptándose de forma puntual a sus distintos usos.