Pamplona transformará una zona de Rochapea con un nuevo paseo peatonal, fuentes, árboles y zonas verdes
La actuación permitirá prolongar el bulevar hasta el parque fluvial e incorporará zonas verdes, calistenia, fuentes, aparcabicis y sistemas sostenibles para recoger el agua de lluvia.
El paseo Anelier de Rochapea va a completar su urbanización con una actuación de 831.159,77 euros que permitirá prolongar la zona peatonal y conectarla con el parque fluvial del río Arga. El Consejo de Gerencia de Urbanismo del Ayuntamiento de Pamplona ha aprobado este miércoles la adjudicación de las obras.
Los trabajos se desarrollarán sobre parte del actual aparcamiento disuasorio situado entre las calles Arbizu y Río Arga. El contrato tiene un plazo de ejecución de seis meses y la previsión municipal es que las obras estén terminadas durante el segundo trimestre de 2027.
La intervención en el paseo Anelier abarcará una superficie de 3.215,66 metros cuadrados, correspondiente a la zona central de la parcela. El objetivo es completar la parte peatonal del bulevar de Rochapea y prolongarla hasta el parque fluvial situado al sur de la calle Río Arga.
El proyecto ha sido redactado por Sergio Murillo Saldías y CIMA Ingenieros SLU, que han actualizado una propuesta anterior. El diseño mantendrá una continuidad estética con la parte norte ya urbanizada, aunque incorporará más zonas verdes, sistemas de drenaje sostenible y nuevas soluciones de iluminación.
Las obras han sido adjudicadas a Lacunza Hermanos SL, empresa que ha asumido una ampliación de la garantía de los trabajos de tres a seis años. La adjudicación no incluye la reurbanización de la calle Arbizu ni todas las tapas de garaje previstas en el entorno.
Estas actuaciones pendientes se irán ejecutando mediante convenios con los edificadores de las parcelas en las que está prevista la construcción de viviendas. La transformación se centrará ahora en completar la urbanización del bulevar peatonal de Rochapea.
El nuevo diseño mantendrá una franja central de tránsito peatonal con características similares a las del tramo ya existente. En uno de los laterales, próximo a la esquina este, se instalará además un espacio de calistenia sobre pavimento elástico.
El centro de transformación situado cerca de la calle Arbizu quedará integrado dentro de la nueva urbanización. También se crearán áreas de estancia con bancos y árboles, además de distintos elementos destinados a mejorar el uso ciudadano del espacio.
Otra de las principales novedades del proyecto será la implantación de un sistema de drenaje urbano sostenible para recoger el agua de lluvia y favorecer su filtración en el terreno. El agua que no pueda ser absorbida se derivará hacia los parterres y posteriormente a los colectores de pluviales de las calles Río Arga y Arbizu.
Los parterres verdes quedarán ligeramente hundidos respecto a las zonas de paso para facilitar la llegada de las escorrentías. Las franjas transversales de hormigón lavado incorporarán además un carril árbol conectado con las áreas destinadas a estos sistemas de drenaje.
La nueva zona del paseo Anelier contará igualmente con dos fuentes, una de ellas adaptada para personas con movilidad reducida y situada al norte del espacio de calistenia. También se colocarán aparcabicis cerca de la calle Río Arga y de la propia zona deportiva.
En materia de alumbrado, se mantendrá el diseño del resto del bulevar, con postes de diez metros de altura distribuidos a tres bolillos. Estos elementos dispondrán de proyectores LED direccionados para iluminar las distintas áreas del paseo.
La vegetación tendrá un peso destacado en esta nueva fase de urbanización de Rochapea. El proyecto contempla una combinación de especies arbóreas seleccionadas por su adaptación al entorno urbano, su tamaño y las tonalidades que adquieren durante el otoño.
Entre las especies previstas figuran arces, robles turcos, liquidámbares y abedules. En el carril central se renovará el arbolado con liquidambar styraciflua, caracterizado por sus tonos rojizos y anaranjados, acompañado de plantas vivaces y gramíneas.
En los parterres laterales se mantendrá la combinación de abedules y robles turcos, mientras que los alcorques incluirán diferentes variedades de arces. Los espacios con abedules tendrán plantaciones densas de carácter naturalista, diseñadas para reducir las necesidades de mantenimiento.
Entre las especies previstas aparecen lino, geranio silvestre, flor de viuda y margarita de los prados. También se plantarán arbustos como cornejos, espliego y aliaga negral, con floraciones distribuidas durante diferentes momentos del año.
El proyecto incorpora además herbáceas perennes y gramíneas ornamentales para reforzar el valor visual del paseo durante las distintas estaciones. En el carril central se utilizarán variedades como gaura lindheimeri ‘Snowstorm’, salvia microphylla ‘Il Pellegrino’ y muhlenbergia capillaris.