Aierdi afirma que conoció a Antxon Alonso en 2018 por unos terrenos ligados a Mina Muga
El consejero ha explicado en la comisión de investigación que después mantuvo más reuniones para comprobar si el proyecto minero tenía un desarrollo real o solo buscaba autorizaciones.
El exgerente de Nasuvinsa y actual Consejero de Desarrollo Rural y Medio Ambiente José MªAierdi ha situado su primer contacto con Antxon Alonso en Sangüesa en 2018, cuando era gerente de Nasuvinsa y el administrador de Servinabar se interesó por unos suelos entre Lumbier y esa localidad ligados al proyecto de Mina Muga. Así lo ha explicado este miércoles en la comisión de investigación sobre adjudicación pública del Parlamento de Navarra.
El consejero de Desarrollo Rural y Medio Ambiente ha relatado que Alonso planteó la compra o el alquiler de esos terrenos para ubicar un espacio logístico vinculado a Mina Muga. Según su versión, Nasuvinsa le trasladó las condiciones y una propuesta de precios, pero aquella opción no llegó a concretarse.
Ya como consejero, Aierdi ha asegurado que mantuvo dos reuniones con Antxon Alonso para analizar si era conveniente acelerar políticas de vivienda y de desarrollo industrial en el entorno de Sangüesa en función de cómo avanzaba la mina. En ese momento, ha dicho, Alonso ya se presentaba como Servinabar, aunque en relación con Acciona como ejecutante de una parte de las obras previstas.
El consejero ha explicado que un municipio como Sangüesa, si iba a albergar un proyecto con un volumen relevante de empleo, necesitaba planificar suelo para nuevas viviendas y también para actividad industrial. Por eso, según ha indicado, el ayuntamiento se dirigía al departamento competente, del que dependía la sociedad pública Nasuvinsa.
En ese contexto, Aierdi ha señalado que mantuvo varias reuniones con Ignacio Salazar, consejero delegado de Geoalcali y responsable gerente de Mina Muga, y también dos encuentros con Alonso. El objetivo, ha subrayado, era comprobar si el proyecto tenía visos reales de salir adelante o si detrás solo había una operación de carácter financiero.
Según ha contado, la información que recibía de Salazar apuntaba a unas actuaciones inminentes, pero lo que le trasladó Antxon Alonso era justo lo contrario. De esas reuniones, ha dicho, concluyó que los entonces socios no tenían intención de ejecutar la mina a corto plazo y que buscaban lograr autorizaciones para vender después el proyecto a un tercero.
Esa diferencia era relevante para el Gobierno de Navarra, ha explicado, porque condicionaba cuándo debía intervenir en infraestructuras, suelo residencial o desarrollo industrial. Aierdi ha insistido en que Mina Muga le parecía una iniciativa interesante para la zona, pero necesitaba una información fiable para saber si había que actuar de forma inmediata o esperar.
Preguntado por Adolfo Araiz, portavoz de EH Bildu, sobre si aquel proyecto era artificial, el consejero ha respondido que quienes lo dirigían entonces no contemplaban una intervención en el corto plazo. Por eso, ha añadido, lo único que se impulsó en Sangüesa fue la recuperación de viviendas de Camineros, una promoción de nueva construcción de 12-14 viviendas y el inicio de la modificación del PSIS del polígono industrial del concejo pegado a la ciudad.
En su comparecencia, Aierdi también ha negado cualquier contacto con Antxon Alonso por la adjudicación de las 62 VPO de Erripagaña. “En relación con este expediente, no he estado con nadie de Acciona ni Servinabar”, ha afirmado.
Además, a preguntas del parlamentario de Contigo-Zurekin Miguel Garrido, ha precisado que hubo una cuarta reunión en la que participó Alonso, aunque en ese caso fue a petición de Forestalia. En ese encuentro estuvieron también el anterior vicepresidente primero del Gobierno, el presidente del grupo Fernando Samper y varios miembros de su equipo.
Sobre esa cita, el consejero ha explicado que el Ejecutivo trasladó de nuevo su oposición al proyecto de Forestalia en Navarra. Ha recordado además que los informes ambientales elaborados por el departamento en la legislatura anterior ya habían sido desfavorables a las peticiones de información del Ministerio.
Aierdi ha añadido que, ya como responsable de Medio Ambiente, su departamento formuló una reclamación previa contra ese proyecto. Y, al no recibir respuesta, el Gobierno de Navarra presentó un acuerdo de gobierno ante el Tribunal Superior de Justicia de Madrid para oponerse a la iniciativa.