Chivite se gastará 1,2 millones en cursos de euskera y pagará 1.465 euros a los que se apunten
El Gobierno foral abre una nueva convocatoria de ayudas para adultos mientras informes recientes han señalado que el uso social del euskera apenas ha avanzado.
Que unos pocos aprenda euskera en Navarra le va a costar una fortuna al contribuyente. El Ejecutivo de María Chivite ha aprobado una nueva partida de 1,2 millones de euros destinada a subvencionar cursos de aprendizaje para adultos, llegando a financiar matrículas gratis de hasta 1.465 euros por alumno. Sin embargo, este nuevo y generoso desembolso llega en un momento de enorme polémica, coincidiendo con informes del propio sector que admiten el escaso avance de la lengua: tras una inversión histórica de 105 millones de dinero público en la última década, su uso social apenas ha subido un 0,8% en la Comunidad Foral.
El nuevo desembolso llega pocos meses después de que las propias ikastolas hayan admitido en un informe presentado con motivo del Nafarroa Oinez 2026 que la normalización del euskera “está más lejos de lo que quisiéramos”. Según ese análisis, el uso del euskera en Navarra ha pasado del 5,9% en 1991 al 6,7% en 2021, lo que supone una subida de solo 0,8 puntos en tres décadas.
El contraste resulta especialmente llamativo porque el presupuesto público destinado a esta materia no ha dejado de crecer. El programa Euskarabidea, principal herramienta del Gobierno foral para la promoción del euskera, ha pasado de 2,17 millones de euros en 2015 a más de 14 millones anuales en 2026, con una suma total de 105,3 millones entre 2015 y 2026. Sin embargo, ese incremento no se ha traducido en un avance proporcional del uso real de la lengua.
El Departamento de Memoria y Convivencia, Acción Exterior y Euskera del Ejecutivo foral ha publicado este jueves en el Boletín Oficial de Navarra una convocatoria de ayudas individuales para cursos de euskera durante el año 2026 y el primer semestre de 2027.
La convocatoria cuenta con una inversión total de 1.286.000 euros. De esa cantidad, 1.001.000 euros se reservan para el alumnado de los niveles A1 y A2, mientras que los otros 285.000 euros se destinan al resto de niveles.
Las ayudas se han dividido en tres modalidades. La modalidad A está dirigida a cursos con fecha de comienzo entre el 1 de enero y el 31 de agosto de 2026, siempre que finalicen antes del 30 de septiembre de 2026.
La modalidad B se ha previsto para cursos que comiencen entre el 1 de septiembre y el 31 de diciembre de 2026 y estén finalizados para el 30 de junio de 2027. La modalidad C, por su parte, se dirige a cursos de nivel A1 que comenzaron en octubre de 2025 y terminen antes del 30 de junio de 2026.
Las personas beneficiarias deberán ser mayores de 16 años, estar empadronadas en Navarra en la fecha de publicación de la convocatoria y estar inscritas en algún curso de euskera. También tendrán que haber realizado algún pago por dicho curso, al menos equivalente a la ayuda que se les pueda conceder.
Las bases recogen además que será necesario acreditar una asistencia mínima del 80% para poder recibir la ayuda. Este requisito se aplicará tanto en cursos presenciales como en cursos de autoaprendizaje.
La solicitud se podrá realizar mediante el formulario web de la ficha correspondiente del catálogo de trámites del Gobierno de Navarra. También se podrá entregar impreso el anexo II que acompaña a la convocatoria publicada en el BON en cualquier oficina de registro y atención del Ejecutivo foral.
Otra vía será enviar la documentación por correo certificado a Euskarabidea-Instituto Navarro del Euskera, situado en la calle Paulino Caballero, número 13, de Pamplona.
Los plazos de presentación de solicitudes dependerán de cada modalidad. Para la modalidad A, estarán abiertos entre el 15 de junio y el 31 de agosto de 2026. Para la modalidad B, el plazo irá del 1 de septiembre al 3 de noviembre de 2026. Para la modalidad C, se podrá solicitar la ayuda entre el 15 de mayo y el 15 de junio de 2026.
Podrán ser objeto de ayuda los cursos presenciales extensivos e intensivos con un mínimo de 4 horas lectivas semanales y una duración mínima de 30 horas. También se subvencionarán internados, cursos de verano y cursos intensivos urbanos con un mínimo de 10 horas lectivas por curso.
La convocatoria incluye igualmente la enseñanza impartida por medios telemáticos, siempre que tenga un mínimo de 40 horas de trabajo por curso. Además, se contemplan las enseñanzas de euskera de carácter específico y de adaptación a la diversidad, siempre que sean presenciales y superen las 40 horas lectivas.
La cuantía de las ayudas dependerá del tipo de curso y de su intensidad horaria. En cursos extensivos, intensivos, internados y cursos de verano, se contemplan ayudas de hasta 125 euros para cursos de entre 10 y 80 horas, hasta 250 euros para cursos de entre 81 y 200 horas, hasta 350 euros para cursos de entre 201 y 270 horas, y hasta 475 euros para cursos de entre 271 y 400 horas.
En los cursos de autoaprendizaje, las ayudas podrán alcanzar los 125 euros para cursos de entre 40 y 100 horas, los 250 euros para cursos de entre 101 y 190 horas, y los 350 euros para cursos de entre 191 y 400 horas.
Para los cursos específicos, como los de nivel C2, los especializados o los destinados a colectivos determinados, las bases establecen ayudas de hasta 250 euros para cursos de entre 40 y 100 horas, hasta 350 euros para cursos de entre 101 y 200 horas, y hasta 475 euros para cursos de entre 201 y 400 horas.
El alumnado de los niveles A1 y A2 contará con un tratamiento específico dentro de la convocatoria. En estos casos, las ayudas podrán llegar hasta el 100% de la matrícula, con una dotación máxima de 815 euros en cursos presenciales y de 1.465 euros en cursos de aprendizaje.
El texto de la convocatoria contempla además que se puedan presentar solicitudes de ayuda para más de un curso dentro del mismo curso escolar.
La nueva convocatoria vuelve a situar el debate en el volumen de fondos públicos destinados al euskera en Navarra. El Ejecutivo de Chivite incrementa de nuevo los recursos para esta materia mientras los datos conocidos en los últimos meses reflejan que el uso real de la lengua apenas se ha movido en tres décadas.