Colas desde las 7 de la mañana para conseguir cita: el Gobierno de Chivite reconoce la sobrecarga del centro de salud de Sarriguren
Salud reconoce que el centro soporta una de las mayores cargas asistenciales de Pamplona y el Defensor reclama acelerar la incorporación de un nuevo médico y una enfermera.
Conseguir una cita médica en el centro de salud de Sarriguren se ha convertido en una carrera diaria para muchos vecinos. La situación ha llegado hasta el Defensor del Pueblo de Navarra, que ha documentado problemas de acceso a las consultas, líneas telefónicas saturadas, largas esperas y personas que forman cola desde primera hora de la mañana para intentar ser atendidas.
La institución que dirige Patxi Vera ha abierto una actuación de oficio y ha terminado reclamando al Departamento de Salud que adopte medidas efectivas para reducir las demoras. Entre ellas, ha pedido especialmente que se acelere la creación de una nueva unidad básica asistencial, formada por un médico y una enfermera, cuya incorporación ya había sido solicitada por la propia Gerencia de Atención Primaria.
El expediente parte de las dificultades que padecen los vecinos de Sarriguren y Ripagaina para conseguir asistencia sanitaria. La situación denunciada describe incluso la formación de colas con decenas de personas desde aproximadamente las 7 de la mañana, una hora antes de la apertura del centro, con el objetivo de intentar conseguir alguna de las citas disponibles.
El problema, además, no se limita a quienes acuden presencialmente. El Defensor ha recogido también dificultades a través de la aplicación informática y de la atención telefónica. Las citas disponibles pueden encontrarse a varias semanas vista y las líneas telefónicas permanecen en ocasiones saturadas, con largos tiempos de espera o sin posibilidad de contactar con el centro.
El propio Departamento de Salud ha reconocido ante el Defensor que el centro de salud de Sarriguren soporta actualmente una elevada carga de trabajo en medicina de familia, provocada tanto por el volumen de población asignado como por las características demográficas y sociales de la zona.
La zona básica cuenta con 16.516 tarjetas sanitarias correspondientes a población mayor de 15 años y dispone de nueve cupos de medicina de familia. Esto deja una media de 1.835 pacientes por cada cupo, una cifra que Salud admite que coloca a Sarriguren entre los centros urbanos con mayor carga del Área de Pamplona.
El Departamento reconoce incluso que esa cifra supera "claramente" los niveles que habitualmente se consideran razonables para planificar los recursos sanitarios y que esta presión tiene consecuencias directas sobre la accesibilidad, la continuidad asistencial y el funcionamiento ordinario del centro.
A ello se suma el crecimiento continuado de Ripagaina, cuya población depende actualmente del centro de salud de Sarriguren. Salud ha admitido que este aumento de población está incrementando progresivamente la demanda y ha llevado a Atención Primaria a solicitar una nueva unidad básica asistencial compuesta por un médico y una enfermera.
El Gobierno de Navarra ha tratado también de modificar el sistema de citas. Desde el pasado 18 de mayo de 2026, las citas ordinarias de medicina y enfermería se han abierto a la web y a la Carpeta Personal de Salud, aunque siguen pudiéndose solicitar también de forma telefónica y presencial.
Salud ha comunicado igualmente que va a realizar encuestas a pacientes que esperan en el exterior de dos centros de salud antes de las ocho de la mañana para analizar las causas de estas colas y valorar nuevas actuaciones destinadas a mejorar la accesibilidad.
La presión asistencial debería aliviarse parcialmente cuando abra el nuevo centro de salud de Ripagaina. Las obras comenzaron el 11 de mayo de 2026 y Salud calcula una duración aproximada de 18 meses. Su puesta en servicio permitirá trasladar a ese nuevo centro a una parte de los pacientes que ahora dependen de Sarriguren.
Sin embargo, el Defensor ha advertido de que el problema no es nuevo. La institución ya había recibido quejas en años anteriores por la saturación del centro e incluso en 2025 documentó casos con esperas de hasta 35 días para conseguir una consulta con el médico de atención primaria. Cinco años antes ya se habían denunciado demoras de unos 15 días.
Ante esta situación, el Defensor considera que las dificultades pueden afectar al derecho de los ciudadanos a recibir una atención sanitaria adecuada y en un plazo razonable. Por ello, ha recomendado al Departamento de Salud que profundice en las medidas para mejorar el funcionamiento del centro y, sobre todo, que agilice la puesta en marcha de la nueva unidad básica asistencial.
Salud dispone de un plazo máximo de dos meses para comunicar si acepta la resolución y qué medidas va a adoptar. En caso de rechazo, el Defensor puede dejar constancia expresa de ello en su informe anual de 2026 ante el Parlamento de Navarra.