POLÍTICA

Geroa Bai vuelve al redil del Gobierno de Chivite aunque exige que se cumpla el acuerdo de la moción de UPN

Representantes de los socios de gobierno en Navarra reunidos en el Parlamento Foral para analizar la situación creada después de que el pasado jueves la abstención de Geroa Bai permitiera la aprobación de una proposición de ley de UPN sobre enseñanza concertada. EFE / JESÚS DIGES
PSN, Geroa Bai y Contigo-Zurekin han ratificado su compromiso con el Ejecutivo foral, aunque mantienen diferencias sobre la ley de aulas.

PSN, Geroa Bai y Contigo-Zurekin han tratado de cerrar este martes la crisis abierta en el Gobierno de Navarra tras la aprobación de la proposición de ley de UPN sobre enseñanza concertada, que salió adelante el pasado jueves gracias a la abstención de Geroa Bai y de EH Bildu, pese al voto en contra de los socialistas y de Contigo-Zurekin.

La reunión se ha celebrado en el Parlamento de Navarra y ha servido para que los tres socios del Ejecutivo foral hayan ratificado su voluntad de mantener el acuerdo de Gobierno. Sin embargo, las declaraciones posteriores han evidenciado que las diferencias sobre la planificación educativa siguen abiertas.

La portavoz parlamentaria del PSN, Ainhoa Unzu, ha realizado una valoración “muy positiva” del encuentro y ha destacado que los tres partidos que integran el Gobierno foral han manifestado su compromiso de “seguir con el acuerdo de Gobierno” y de “fortalecer un gobierno progresista”.

Unzu ha reconocido que han sido “unos días difíciles”, pero ha defendido que en las relaciones de coalición pueden surgir discrepancias. Según ha señalado, el PSN no ha tenido “la mínima duda” de que esta situación se iba a superar, “incluso fortaleciendo esa coalición y ese compromiso con el acuerdo de Gobierno”.

La crisis se ha originado después de que el Parlamento aprobara una iniciativa de UPN destinada a impedir el cierre de aulas. La proposición ha afectado de lleno a la relación entre los socios, porque el PSN y Contigo-Zurekin han considerado que la abstención de Geroa Bai ha roto la posición compartida dentro del Ejecutivo.

El portavoz parlamentario de Contigo-Zurekin, Carlos Guzmán, ha rehusado hablar de “crisis de gobierno”, aunque ha admitido el “profundo malestar” de su coalición con Geroa Bai por lo ocurrido en el pleno. Guzmán ha asegurado que en la reunión han “conquistado un firme compromiso para blindar la red educativa pública”.

El representante de Contigo-Zurekin ha advertido de que la ley aprobada somete al sistema educativo navarro a una “gran inseguridad jurídica” y presenta, a su juicio, “visos de inconstitucionalidad”. Por ello, ha exigido analizar “con la máxima urgencia” el contenido de la norma para evitar cualquier afección negativa a la planificación educativa del Gobierno y a la red educativa pública.

Guzmán también ha pedido revisar el grado de cumplimiento del acuerdo programático firmado por los socios hace tres veranos. Según ha explicado, las tres fuerzas irán analizando esta cuestión en las próximas semanas para garantizar que el acuerdo se cumple “de manera íntegra”.

El portavoz de Contigo-Zurekin ha insistido en que su coalición es “seria, honesta y de fiar” y ha afirmado que se va a dejar “la piel” para garantizar el blindaje de la escuela pública. También ha evitado hablar de traición por parte de Geroa Bai y ha explicado que la confianza de su formación está depositada en el acuerdo firmado con el PSN y Geroa Bai.

Por su parte, el portavoz de Geroa Bai, Pablo Azcona, ha reclamado a sus socios el “cumplimiento del mandato del Parlamento” tras la aprobación de la ley. Azcona ha defendido que la posición de su grupo ha sido clara desde el principio: pedir una moratoria para que no se cierren aulas “ni en el sistema concertado ni en el público”.

Geroa Bai ha planteado además la creación de una mesa de trabajo entre los socios del Gobierno y los socios presupuestarios, incluida EH Bildu, para abordar “el futuro de la educación navarra”. Azcona ha advertido de que Navarra afronta un momento complejo desde el punto de vista demográfico y ha defendido que las decisiones deben adoptarse con diálogo y consenso.

El portavoz de Geroa Bai ha lanzado un mensaje directo al PSN al afirmar que “el Partido Socialista no gobierna en solitario” y necesita consensos y mayorías. En su opinión, decisiones como las relativas al cierre de aulas no pueden tomarse de forma unilateral.

Azcona ha negado que Geroa Bai haya incumplido el acuerdo programático. “No hemos incumplido absolutamente nada”, ha señalado, antes de insistir en que su coalición ha defendido una posición “clara y nítida” contra el cierre de aulas en el sistema educativo navarro.

La reunión también ha dejado una posición interna discrepante dentro de Contigo-Zurekin. Fátima Andreo, miembro del Consejo de Coordinación de Podemos Navarra, ha pedido que la coalición abandone el Gobierno foral por los incumplimientos que, a su juicio, se han producido en materias como la educación pública y el medio ambiente.

Andreo ha reconocido que sus socios de Contigo-Zurekin no comparten esa petición, por lo que no podrá llevarse a cabo. Aun así, ha afirmado que Podemos considera que “este Gobierno igual no es nuestro lugar”.

La reunión ha permitido rebajar la tensión política entre los socios, pero no ha cerrado por completo el debate de fondo. El PSN ha defendido la continuidad y el refuerzo del Ejecutivo progresista; Contigo-Zurekin ha condicionado su confianza al blindaje de la escuela pública y al cumplimiento del acuerdo; y Geroa Bai ha exigido diálogo, consenso y respeto a la ley aprobada por el Parlamento.

La crisis ha tenido como detonante la votación del pasado jueves sobre las aulas, pero el fondo del conflicto va más allá de esa ley. Los tres socios deberán decidir ahora cómo gestionan las discrepancias internas en un Gobierno de coalición que ha quedado tocado por una votación parlamentaria clave, aunque sus partidos han evitado dar por roto el pacto que sostiene el Ejecutivo foral.