POLÍTICA

La Ley de Salud de Chivite llega al Parlamento con las listas de espera disparadas y los sanitarios enfrentados

Comparecencia para que la presidenta del Gobierno de Navarra, María Chivite y el consejero de Salud, Fernándo Domínguez informen sobre la situación que atraviesa la sanidad navarra. PABLO LASAOSA
La norma comenzará su trámite parlamentario en un momento marcado por la presión asistencial, las protestas de los profesionales sanitarios y el cierre de las urgencias nocturnas de Fustiñana.

El proyecto de Ley Foral de Salud del Gobierno de María Chivite llegará este lunes, 9 de noviembre, al Parlamento de Navarra en uno de los momentos más complicados para la sanidad pública. La nueva norma inicia su recorrido parlamentario con 67.262 pacientes esperando una primera consulta con el especialista y una demora media de 87 días.

El Ejecutivo de Chivite y el consejero de Salud, Fernando Domínguez, defienden una ley que pretende situar a la ciudadanía en el centro del sistema sanitario. Sin embargo, la presentan después de una legislatura marcada por listas de espera disparadas, conflictos con los profesionales y el cierre de servicios de urgencias en la Ribera.

Los últimos datos disponibles, correspondientes a octubre, reflejan la dimensión del problema. En Navarra había 67.262 personas pendientes de una primera consulta especializada, con una espera media de 87 días. A ellas se sumaban más de 11.200 pacientes incluidos en la lista de espera quirúrgica.

Son algunos de los peores registros de los últimos años. Desde la llegada de María Chivite a la Presidencia del Gobierno de Navarra, el número de pacientes pendientes de una primera consulta ha aumentado en decenas de miles y los tiempos de espera también se han disparado.

La situación resulta especialmente preocupante en determinadas especialidades. Áreas como traumatología, raquis o cirugía vascular acumulan demoras que superan los 160 días y que, en algunos casos, llegan a rebasar los 240 días para recibir atención especializada.

El deterioro asistencial no ha sido el único problema al que se ha enfrentado el Departamento de Salud. La gestión de Fernando Domínguez ha estado acompañada de huelgas, manifestaciones y enfrentamientos con profesionales sanitarios, que han expresado públicamente su malestar con las decisiones del consejero.

Las relaciones entre la Administración y buena parte del personal sanitario se han deteriorado durante esta legislatura. Las protestas y los desacuerdos han acompañado a una gestión cuestionada tanto por los tiempos de espera como por las condiciones de trabajo y la organización de los servicios.

Otro de los episodios más polémicos ha sido el cierre de las urgencias nocturnas de Fustiñana, en la Ribera de Navarra. La decisión del departamento de Domínguez ha provocado el rechazo de vecinos y representantes locales, además de generar discrepancias entre los propios socios del Gobierno.

El consejero justificó la medida apelando a la “responsabilidad política y técnica”, ante la falta de médicos para mantener el servicio. La atención se centralizó en Buñuel, mientras surgían cuestionamientos sobre los datos de actividad de las urgencias de Fustiñana utilizados para justificar la reorganización.

Para los vecinos que se han opuesto al cierre, la decisión supone un recorte de la atención sanitaria en la Ribera, aunque el Ejecutivo la haya presentado como una reorganización de recursos. El conflicto ha puesto de manifiesto las dificultades para garantizar determinados servicios sanitarios en el territorio.

En este contexto, el Gobierno de Chivite ha decidido impulsar una nueva Ley Foral de Salud que promete modernizar el sistema sanitario, reducir las desigualdades y reforzar el papel de los pacientes. Una iniciativa que llega en la recta final de la legislatura, después de años en los que los problemas asistenciales han ocupado buena parte del debate político.

El contraste entre los objetivos anunciados por el Ejecutivo y la situación actual de la sanidad pública resulta especialmente llamativo. Mientras Chivite y Domínguez defienden un nuevo marco normativo, decenas de miles de navarros siguen esperando para recibir atención y los profesionales sanitarios mantienen abiertas sus reivindicaciones.

El proyecto de Ley Foral de Salud figura en el orden del día de la Mesa y Junta de Portavoces del Parlamento de Navarra de este lunes. La agenda incluye también mociones relacionadas con cooperación, accesibilidad y memoria, además de distintas comparecencias sobre otros asuntos.

La tramitación parlamentaria comenzará así con las listas de espera sanitarias como uno de los principales problemas pendientes de resolver por el Gobierno de Chivite. Los últimos registros de octubre sitúan la demora media para una primera consulta en 87 días, mientras más de 11.200 personas permanecen pendientes de una intervención quirúrgica.