Los proetarras toman las calles de Pamplona y exigen la demolición de los Caídos: "Vamos a plantar cara"
La movilización ha recorrido el centro de Pamplona con consignas contra el fascismo, críticas políticas y un llamamiento a la organización de la juventud trabajadora impulsado por Gazte Koordinadora Sozialista.
Miles de personas han salido este sábado 31 de enero de 2026 a las calles de Pamplona para participar en una manifestación contra el fascismo y el autoritarismo, convocada por el colectivo Gazte Koordinadora Sozialista (GKS). La movilización ha reunido a asistentes procedentes de distintos puntos del País Vasco y ha tenido una convocatoria paralela en Bilbao.
La protesta ha arrancado sobre las 19 horas desde la Plaza de la Libertad, junto al Monumento a los Caídos, un enclave muy presente en el discurso de la convocatoria. De hecho, un día antes, dos miembros de GKS se colgaron de este edificio para exigir su derribo y llamar a la participación en la marcha.
Encabezando la manifestación, una pancarta principal con el lema ‘Faxismoaren eta estatuen autoritarismoaren aurka gazte langileok borrokara!’ ha marcado el tono reivindicativo de una movilización centrada en la organización política y la lucha de la juventud trabajadora.
El recorrido ha atravesado algunas de las principales vías de Pamplona, como la Avenida Carlos III, Merindades, Avenida Baja Navarra, Plaza Príncipe de Viana y las calles Yangüas y Miranda, Padre Moret, José Alonso y Taconera, para finalizar en el Bosquecillo, donde se ha instalado un escenario.
A lo largo del itinerario se han desplegado diversas pancartas críticas contra figuras políticas internacionales y nacionales como Donald Trump, Ursula von der Leyen, Benjamin Netanyahu, Vito Quiles e Isabel Díaz Ayuso. Además, se han coreado consignas como ‘Contra el fascismo, organización’, ‘No a la guerra de los capitalistas’ y ‘Los Caídos demolición’.
Antes del inicio de la marcha, Joanes Velázquez, miembro de GKS, ha señalado ante los medios que “miles de jóvenes de toda Euskal Herria hemos tomado las calles contra el fascismo y el autoritarismo de los estados”, y ha subrayado que la movilización demuestra la existencia de “una generación joven dispuesta a plantar cara”.
Velázquez ha advertido de lo que ha definido como una “ofensiva política de la oligarquía y el nuevo fascismo” y ha defendido la necesidad de crear grandes partidos comunistas como respuesta. En este contexto, ha apostado por la construcción de un frente de clase formado por organizaciones proletarias y movimientos populares.
Desde GKS, los convocantes han hecho un llamamiento final a la organización colectiva, tendiendo la mano a “individuos y colectivos” para formar parte de lo que han denominado un grupo de contención contra el fascismo, con especial énfasis en la movilización de la juventud trabajadora.