POLÍTICA

Remírez agradece a Óscar Puente el "impulso" al TAV en Navarra tras su dimisión por la tragedia de Urda

Javier Remírez, vicepresidente primero y consejero de Presidencia e Igualdad, tras la sesión de Gobierno. PABLO LASAOSA

El vicepresidente navarro destaca una inversión de 400 millones de euros y asegura que los planes siguen vigentes pese a los retrasos de la alta velocidad.

El TAV en Navarra sigue sin estar operativo, pero el vicepresidente y portavoz del Gobierno foral, Javier Remírez, ha agradecido este miércoles 4 de noviembre el «decidido impulso» que el exministro Óscar Puente ha dado al proyecto. El elogio ha llegado apenas un día después de que el socialista anunciara su dimisión tras la tragedia ferroviaria de Urda (Toledo), que ha dejado 69 muertos.

Remírez ha defendido que, durante la etapa de los gobiernos socialistas, se han invertido 400 millones de euros en la alta velocidad en Navarra. Además, ha asegurado que los planes «siguen vigentes» y que «se van a reforzar todavía más», pese a que la infraestructura continúa acumulando retrasos.

Las declaraciones del vicepresidente resultan especialmente llamativas por el momento elegido. Óscar Puente ha dimitido después de dos graves accidentes ferroviarios en menos de un año: el de Adamuz, en Córdoba, y el ocurrido el pasado 28 de octubre en Urda, que ha provocado 69 fallecidos.

La salida del ministro se ha producido en medio de una profunda crisis de confianza en el sistema ferroviario español. Las dos tragedias han reabierto el debate sobre la seguridad de los trenes, los protocolos de circulación y el mantenimiento de las infraestructuras.

Sin embargo, el portavoz del Gobierno de María Chivite ha preferido destacar la gestión de Puente en relación con el tren de alta velocidad en Navarra, una infraestructura que lleva décadas de promesas y retrasos sin llegar a ponerse en funcionamiento.

El propio Ejecutivo foral ha tenido que reconocer que el TAV en Navarra llegará «con retraso». Mientras tanto, las sucesivas inversiones anunciadas por los gobiernos de Pedro Sánchez y María Chivite todavía no se han traducido en la llegada del servicio de altas prestaciones que se lleva años prometiendo a la Comunidad Foral.

Las cifras económicas y los anuncios de nuevos avances contrastan con una realidad que no ha cambiado: Navarra sigue sin disponer del tren de alta velocidad. El proyecto continúa pendiente de completar su desarrollo, pese a los compromisos anunciados durante los últimos años.

Por su parte, UPN lleva tiempo denunciando los incumplimientos y retrasos del Gobierno central en esta infraestructura. La formación regionalista ha cuestionado reiteradamente las promesas realizadas sobre los plazos de ejecución y la llegada de la alta velocidad a la Comunidad Foral.

El contraste político se ha acentuado con la salida de Puente del Ministerio de Transportes. Mientras el exministro ha justificado su dimisión por la gravedad de los dos accidentes ferroviarios, Remírez ha salido en defensa de su gestión y ha querido reconocer públicamente su contribución al TAV navarro.

El vicepresidente ha insistido en que las actuaciones previstas para el TAV en Navarra se mantienen y que el impulso inversor se reforzará. Sin embargo, en sus declaraciones no ha concretado cuándo podrán los navarros utilizar finalmente el tren de alta velocidad.