La ONG abertzale Negu Gorriak ha recibido este miércoles 23 de septiembre el respaldo del portavoz del Gobierno de Navarra, Javier Remírez, tras la polémica generada por el desplazamiento del colectivo pamplonés a Ceuta. Remírez ha expresado su "preocupación" y "solidaridad" ante las amenazas que, según ha denunciado, han recibido sus integrantes.
El portavoz del Ejecutivo foral ha rechazado lo que ha denominado "estrategias de criminalización" sustentadas en "bulos y falsedades". A su juicio, este tipo de mensajes alimentan a "los intolerantes" y pueden terminar derivando en agresiones físicas.
Además, Remírez ha atribuido los últimos incidentes registrados en Ceuta a grupos de "extrema derecha". El portavoz ha reclamado "responsabilidad" a responsables políticos y medios de comunicación para evitar, según sus palabras, un "clima de violencia y racismo".
La presencia de Negu Gorriak/Derecho a Techo en Ceuta, sin embargo, no se ha limitado al traslado de ayuda humanitaria. Antes de partir desde Pamplona, el colectivo había anunciado que realizaría sobre el terreno reparto de suministros, retransmisiones en directo, "desobediencia y resistencia".
La organización también había explicado que uno de sus objetivos era "poner el cuerpo como escudo" ante lo que considera una violencia "sin precedentes" contra las personas migrantes. En sus comunicados ha descrito Ceuta como una "zona altamente militarizada" y ha denunciado una supuesta "actitud violenta" de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y del Ejército.
Estos planteamientos provocaron el rechazo de parte de los vecinos de Ceuta, que convocaron el pasado domingo 20 de septiembre una concentración en el puerto coincidiendo con la llegada prevista del grupo procedente de Pamplona. Algunos de los asistentes acusaron al colectivo de ser "radical" y "proetarra" y de acudir a la ciudad para "romper la convivencia".