SOCIEDAD

La Alcachofa de Tudela celebra 25 años como IGP con dos reconocimientos muy especiales en Navarra

Foto familia del 25 aniversario de la Alcachofa de Tudela. CEDIDA

La IGP ha reconocido la labor del Consejo Regulador y ha entregado dos distinciones honoríficas por la promoción científica y gastronómica del producto.

La Alcachofa de Tudela ha celebrado este lunes 11 de mayo de 2026 sus 25 años como Indicación Geográfica Protegida con un acto conmemorativo en el TGT – Tudela Green Temple, en la capital ribera. La cita ha servido para reconocer el trabajo desarrollado desde 2001 por productores, técnicos, instituciones y miembros del Consejo Regulador.

El encuentro, organizado por la IGP Alcachofa de Tudela junto con Reyno Gourmet, ha puesto el foco en un producto emblemático de la Ribera de Navarra. También ha destacado la importancia de una marca de calidad que ha contribuido a posicionar la alcachofa como símbolo agrícola, gastronómico y económico del territorio.

El acto ha contado con la presencia del consejero de Desarrollo Rural y Medio Ambiente del Gobierno de Navarra, José María Aierdi; del alcalde de Tudela, Alejandro Toquero; y del presidente de la IGP Alcachofa de Tudela, Guillermo Agorreta. Los tres han participado en una celebración que ha repasado el camino recorrido durante este cuarto de siglo.

Durante su intervención, Aierdi ha felicitado a la IGP y a todas las personas que la han hecho posible. También ha reconocido a los homenajeados y ha subrayado que la Alcachofa de Tudela “no es solo una marca de calidad”.

El consejero ha señalado que la Alcachofa de Tudela es “el reflejo de décadas de trabajo, de conocimiento acumulado generación tras generación, de innovación, y de un compromiso firme con el territorio, con la agricultura y con una manera de hacer las cosas basada en la excelencia”.

Además, Aierdi ha destacado que este producto representa paisaje, economía rural, empleo y cultura gastronómica. También ha valorado que simboliza “la capacidad de un territorio para defender aquello que lo hace diferente”.

Por su parte, el alcalde de Tudela, Alejandro Toquero, ha manifestado que la Alcachofa de Tudela es “un elemento indisociable de la idiosincrasia ribera, de su cultura y del paisaje”. También la ha definido como una pieza clave del sector agroindustrial y de la economía local.

Toquero ha remarcado que la Alcachofa de Tudela “jamás ha renunciado a su sencillez y a su autenticidad”. En su intervención, ha explicado que, gracias también al trabajo de la IGP, se ha convertido “en un icono y todo un símbolo” que muchas personas relacionan inmediatamente con la ciudad de Tudela.

Uno de los momentos centrales del evento ha sido el reconocimiento a las personas que han formado parte del Consejo Regulador durante estos 25 años. Para ello, se ha celebrado una mesa redonda en la que han participado el primer presidente del Consejo Regulador, Serafín Osta, y el actual presidente, Guillermo Agorreta.

En ese espacio se ha recordado cómo se fraguó la IGP Alcachofa de Tudela y cómo ha evolucionado desde su obtención en 2001. También se han repasado los principales hitos vividos hasta la fecha, en una trayectoria marcada por la defensa del producto y por su progresiva consolidación en el mercado.

Guillermo Agorreta ha destacado durante la mesa redonda que “tenemos que sentir mucho orgullo de todas y cada una de las personas que han trabajado por la Alcachofa de Tudela en este cuarto de siglo”. Además, ha valorado que hoy “tenemos este producto tan reconocido gracias a ellas”.

El acto también ha incluido dos reconocimientos honoríficos a personas o entidades que han contribuido a la valorización de la Alcachofa de Tudela. Los galardones han distinguido aportaciones realizadas desde el ámbito científico y desde el gastronómico.

El reconocimiento científico ha recaído en el doctor en ingeniería agrónoma Juan Ignacio Macua. La IGP ha querido reconocer así su dedicación a la investigación y promoción de la Alcachofa de Tudela a lo largo de su trayectoria profesional.

Macua ha agradecido al Consejo Regulador el homenaje recibido. También ha recordado que, en los más de 32 años de carrera profesional, la variedad Blanca de Tudela ha sido una de sus líneas de trabajo más importantes.

Por su parte, el reconocimiento gastronómico ha sido para el Restaurante Rodero, por su apuesta decidida por la Alcachofa de Tudela en la cocina. Verónica Rodero ha recogido el homenaje y ha recordado el papel que este producto ha tenido en la historia del restaurante.

Rodero ha explicado que la “corona de Alcachofa de Tudela con cigalas” es un plato emblemático para el establecimiento. Según ha señalado, fue el primer plato creado por Koldo Rodero y marcó un cambio importante en la evolución de la cocina familiar.

“Este plato fue el que comenzó a transformar la cocina, hasta entonces de nuestros padres, hasta lo que es hoy el Restaurante Rodero”, ha asegurado Verónica Rodero. También ha destacado que sigue en carta porque la clientela lo pide y convive con propuestas más actuales.

La Alcachofa de Tudela, conocida también como “la flor de la huerta”, adquirió notoriedad en los principales mercados metropolitanos nacionales en la década de los ochenta. En aquel momento, el uso generalizado de la planta de la variedad autóctona Blanca de Tudela en cultivos de todo el país llevó a los productores de la comarca de Tudela a buscar una identificación propia.

Ese camino derivó después en la obtención de la Indicación Geográfica Protegida en 2001. La certificación ampara tanto el producto fresco como en conserva, siempre que sea elaborado en una de las 33 localidades de la Ribera de Navarra, con centro de gravedad en la comarca de Tudela.

Su textura crujiente, su sabor ligeramente amargo y su carácter jugoso han convertido a la Alcachofa de Tudela en una de las grandes estrellas de la gastronomía navarra. El producto cuenta con dos épocas de recolección: los meses fríos, de octubre a diciembre, y la primavera.

Este alimento certificado puede consumirse en fresco, tanto de la forma tradicional, por docenas con hojas y tallo, como en cabezas, una vez cortado el tallo y eliminadas las hojas. También se comercializa en conserva, en envases exclusivamente de vidrio.

En el caso de la conserva, el proceso de elaboración de la Alcachofa de Tudela no permite añadir acidulantes ni correctores de la acidez. Además, su certificación es la única Indicación Geográfica Protegida de este alimento en conserva.

La Alcachofa de Tudela en fresco se distingue por una banda numerada con el logotipo de la Indicación Geográfica Protegida. En conserva, se identifica mediante una contraetiqueta numerada, también proporcionada por el Consejo Regulador.

La celebración ha contado igualmente con el respaldo de Reyno Gourmet, marca de garantía creada en 2007 por el Gobierno de Navarra y gestionada por la empresa pública INTIA S.A. Esta marca identifica y ampara productos agroalimentarios con certificación de calidad y otros alimentos con características específicas de diferenciación en la Comunidad Foral.

Reyno Gourmet actúa como una herramienta para promover y proyectar una imagen común de estos productos en el mercado. En este caso, ha acompañado a la IGP Alcachofa de Tudela en una conmemoración que ha terminado con una fotografía de familia de las distintas personas que han formado parte del Consejo Regulador durante estos 25 años.