Si Ud. coge la Villavesa Nº 10 en San Juan de Dios hasta Merindades, por ejemplo, y cierra los ojos, vivirá un traqueteo en el carril bus inenarrable, indescriptible, único, inconmensurable…
Viajar no tiene que ser necesariamente caro, basta echarle imaginación. Se lo cuento.
Si Ud. coge la Villavesa Nº 10 en San Juan de Dios hasta Merindades, por ejemplo, y cierra los ojos, vivirá un traqueteo en el carril bus inenarrable, indescriptible, único, inconmensurable…
Puede tener sensaciones similares a viajar en una diligencia por el Far West, circular en un bus desde Tombuctú por la sabana africana, e incluso hasta tomar un tuc-tuc y adentrarse en las calles de Bangkok.
Si es muy imaginativo, el viaje, además de económico, puede ser emocionante. No verá fieras por las ventanillas, acaso bicicletas y patinetes por las aceras a todo trapo, jugando a hacer eslalon con los aterrorizados peatones en las aceras, pasándose la Ordenanza municipal vigente, que se incumple sistemáticamente, por el arco del triunfo.
Y, unido a todo ello, las capas de rodadura de los viales de Pamplona son un auténtico patatal.
Una sucesión infinita de baches, cazuelas, badenes, grietas, fisuras, deflexiones, parcheos, deformaciones en el asfalto, pieles de lagarto, etc., y la Villavesa botando, los amortiguadores chirriando, y música de lata en la Villavesa.
Todo un muestrario de patologías del asfalto, para hacer una tesis cum laude.
Comprendo que un Ayuntamiento que cobra unos impuestos tan bajos no tenga para estas menudencias de mantenimiento del asfalto y de las capas de rodadura de la ciudad, pero cuanto más tarden en arreglarlo será peor, y el deterioro será exponencial.
La base y subbase de la calzada estarán más degradadas, y cuando refuercen el firme, si alguna vez lo hacen y si previamente no lo fresan, les fallará la adherencia entre las capas…
Ven cómo viajar con traqueteo es barato. Vengan a Iruña para contarlo. ¡Toda una aventura!
Ignacio Mart´ínez ALfaro es ingeniero de caminos, canales y puertos.