Don Simón y San Fermín: una celebración que se disfruta, se comparte… y se saborea
Este San Fermín, que no falte lo esencial. Brinda con Don Simón. Y hazlo, siempre, con responsabilidad.
Don Simón y San Fermín: una celebración que se disfruta, se comparte… y se saborea.
Pamplona no es igual en julio. No puede serlo. Porque hay algo en el aire que cambia, una electricidad que recorre cada calle, cada balcón, cada conversación entre vecinos y visitantes. Es San Fermín; la fiesta más internacional, más auténtica, más sentida.
Nueve días en los que la ciudad se viste de blanco y rojo, en los que el reloj se detiene para dar paso a una celebración colectiva que emociona a quien la vive por dentro... y por primera vez.
Desde el “¡Pamploneses, pamplonesas, Viva San Fermín!” del primer chupinazo, hasta la emoción contenida del “Pobre de mí” final, todo en San Fermín es símbolo, ritual y sentimiento.
Cada desayuno con huevos fritos y ajoarriero, cada comida, cada cántico a San Fermín previo al encierro. Y en medio de todo eso, hay gestos que se repiten y sabores que se consolidan como parte inseparable de la experiencia. Uno de ellos, sin duda, es brindar con Don Simón.
El sabor que acompaña la fiesta desde siempre
En Pamplona, Don Simón ya no necesita presentación. Sus productos forman parte de la memoria colectiva de la ciudad.
La Sangría y el Tinto de Verano Don Simón han sido, durante años, una elección natural para refrescarse durante el chupinazo, entre encierro y encierro, para acompañar una comida, una tarde de toros en la plaza o para disfrutar de una noche de música y reencuentros con los amigos.
Lo que distingue a Don Simón no es solo su sabor o su calidad contrastada. Es esa capacidad de adaptarse a los momentos reales, a las fiestas de verdad, sin artificios.
Es saber estar donde están las personas, compartiendo lo cotidiano, lo espontáneo, lo verdaderamente auténtico. Por eso, no sorprende que en San Fermín 2026, vuelva a ser protagonista. Pero este año, además, con una novedad.
Blanco de Verano, un sabor refrescante con toques cítricos
La combinación perfecta de frescura y ligereza. Su vibrante toque cítrico se funde con un vino blanco suave y de baja graduación, creando un trago afrutado irresistible, ideal para refrescar una mañana de encierro con los amigos, el desayuno ya ha quedado atrás, el sol empieza a apretar, y alguien propone tomar unos Blanco de Verano Don Simón bien frío.
No hace falta mucho más para sentir que el momento es perfecto.
Un legado compartido con Pamplona
Porque sí, Don Simón también es historia. La Familia García Carrión, al frente de la marca, lleva generaciones produciendo bebidas que han estado presentes en todo tipo de celebraciones populares a lo largo y ancho de España.
Y en Pamplona, en particular, su presencia se ha hecho sentir desde hace años.
No es una moda pasajera, ni un producto pensado desde fuera. Es parte del tejido festivo de San Fermín.
Por eso, cuando alguien elige Don Simón, está eligiendo algo más que una bebida: está eligiendo formar parte de una forma de celebrar que es cercana, abierta y profundamente nuestra.
San Fermín también está en los pequeños detalles
Todos sabemos que San Fermín no solo se vive en los encierros. Se vive también en los pequeños gestos: en un brindis improvisado, en un “¡nos vemos en la Plaza del Castillo!”, en un reencuentro con quien no veías desde el año pasado.
Y Don Simón está ahí, en todos esos momentos.
Porque brindar no es solo alzar un vaso. Es compartir, conectar, decir “estoy aquí, contigo, celebrando lo mismo”.
Y si lo haces con Don Simón, lo haces con sabor, con frescura, con calidad... y con esa tranquilidad de saber que estás eligiendo bien.
Este San Fermín, que no falte lo esencial
Si algo hemos aprendido en estos últimos años es a valorar lo importante. Y en fiestas como estas, lo importante es disfrutar, compartir y cuidarnos unos a otros.
Por eso, desde Don Simón, el mensaje es claro: vive San Fermín intensamente, pero hazlo con responsabilidad.
Y si tienes que elegir cómo brindar este año, hazlo como lo harías con cualquier tradición, porque San Fermín se vive en el corazón, como Don Simón.
Sea en brik, en lata o en botellín. Viva San Fermín!