La escuela de pastores de un pueblo de Navarra abre sus puertas con ocho alumnos llegados desde distintos puntos de España
El nuevo centro formativo ofrece más de 720 horas de aprendizaje práctico y teórico para favorecer el relevo generacional en la ganadería extensiva y mantener las explotaciones del Pirineo navarro.
La escuela de pastores GIDARI, ubicada en Roncal (Navarra), ha comenzado este viernes 30 de octubre de 2026 su primera promoción con ocho estudiantes que se prepararán para trabajar en la ganadería extensiva. Cuatro hombres y cuatro mujeres integran este primer grupo, seleccionado después de un proceso en el que se ha valorado especialmente la vocación, la motivación y el compromiso con el sector ganadero.
Los nuevos alumnos de la escuela de pastoreo de Roncal proceden de distintos puntos de España. Entre ellos hay estudiantes de Navarra, Girona, Valencia y Aragón, que recibirán una formación especializada para aprender un oficio que afronta uno de sus principales desafíos: la falta de relevo generacional en las explotaciones ganaderas.
La presentación oficial de la escuela GIDARI ha contado con la participación de Eneko Eguiguren, responsable del proyecto educativo, y del consejero de Desarrollo Rural y Medio Ambiente del Gobierno de Navarra, José Mari Aierdi.
También han asistido la presidenta de la Junta General del Valle de Roncal, Amparo Viñuales, el presidente de la Comunidad de Bardenas Reales, José Mari Agramonte, y representantes de la Acción Social de Caja Rural, junto con el alumnado y el profesorado del centro.
Tras conocer a los integrantes de la primera promoción, los asistentes han recorrido las instalaciones docentes y los espacios residenciales de la escuela, que busca facilitar el aprendizaje y la estancia de los futuros profesionales de la ganadería.
El proyecto ha sido impulsado por la comisión de ganadería de la Junta del Valle de Roncal, en colaboración con el Departamento de Desarrollo Rural y Medio Ambiente del Gobierno de Navarra, que también ha financiado su puesta en marcha.
Su objetivo es facilitar la incorporación de nuevas personas al sector, pero también evitar la desaparición de explotaciones ganaderas que todavía se mantienen activas en los pueblos de montaña.
En este sentido, Eneko Eguiguren ha explicado que la prioridad no consiste únicamente en crear nuevas explotaciones, sino también en mantener las existentes y dignificar el oficio de pastor.
El responsable educativo ha defendido la necesidad de presentar el pastoreo como una alternativa laboral digna y de transmitir a la sociedad su importancia económica, patrimonial y paisajística.
Por su parte, el consejero José Mari Aierdi ha destacado que la escuela forma parte de la apuesta del Gobierno de Navarra por fortalecer la ganadería extensiva y garantizar su continuidad.
Asimismo, ha relacionado esta iniciativa con el programa Lurberri, diseñado para favorecer el relevo generacional en el campo y acompañar a las personas jóvenes que quieren desarrollar proyectos profesionales vinculados al sector primario.
La puesta en marcha de la escuela y el acondicionamiento de sus aulas se llevaron a cabo durante 2025, con una inversión de 260.000 euros aportada por el Departamento de Desarrollo Rural y Medio Ambiente.
A esta cantidad se sumarán otros 290.000 euros previstos en los presupuestos de 2027. Ese dinero permitirá acondicionar un nuevo espacio residencial y habilitar un obrador de quesos vinculado a la escuela GIDARI.
Además, el Gobierno de Navarra contempla rehabilitar las antiguas viviendas de las piscifactorías para ofrecer alojamiento a jóvenes que quieran iniciar proyectos ganaderos en el Valle de Roncal.
Esta actuación contará con 350.000 euros en 2027 y otros 350.000 euros en 2028, dentro del Programa de Inversiones (PRIN). La finalidad es que las dificultades para encontrar vivienda no se conviertan en un obstáculo para el relevo generacional.
La formación de la escuela GIDARI estará organizada en nueve módulos y más de 720 horas, con un programa que combinará las clases teóricas con experiencias prácticas.
Los estudiantes realizarán visitas educativas, estancias en explotaciones ganaderas y prácticas en pastos de montaña. De esta manera, podrán conocer directamente las condiciones de trabajo y las necesidades de quienes se dedican profesionalmente al pastoreo.
Entre las materias que estudiarán figuran el manejo y bienestar animal, los conocimientos veterinarios básicos, la gestión de los pastos, el mantenimiento de instalaciones y la trashumancia.
También aprenderán técnicas de elaboración de productos lácteos y recibirán formación para poner en marcha sus propios proyectos profesionales. El programa pretende combinar los conocimientos tradicionales de los pastores con herramientas actuales de gestión y producción.
La escuela de pastores de Roncal también quiere contribuir a mantener algunas de las producciones agroalimentarias más representativas de Navarra, especialmente aquellas vinculadas a la ganadería extensiva.
Entre ellas se encuentran el Cordero de Navarra y la Ternera de Navarra, protegidos por sus respectivas indicaciones geográficas, y el Queso Roncal, reconocido con una Denominación de Origen Protegida (DOP).
La llegada de nuevos profesionales resulta fundamental para conservar las explotaciones que proporcionan la materia prima de estos alimentos y para mantener los conocimientos tradicionales asociados a su elaboración.
Otro de los objetivos de GIDARI es favorecer la conservación de las razas ganaderas autóctonas, adaptadas a las características del territorio y consideradas parte de su patrimonio genético, cultural y productivo.
La ganadería extensiva también cumple una función ambiental. El aprovechamiento de los pastos contribuye a mantener los espacios naturales, conservar la biodiversidad y reducir la acumulación de vegetación en determinados entornos.
Además, esta actividad genera empleo y oportunidades económicas en los pueblos de montaña, donde la continuidad de las explotaciones puede ayudar a mantener población y actividad.
La presentación de la primera promoción de la escuela GIDARI en Roncal ha terminado con una degustación de migas y queso de pastor, dos productos vinculados a la tradición ganadera de la zona.