Navarra ha perdido una inversión industrial de 20 millones de euros y la posibilidad de crear hasta 30 puestos de trabajo especializados. La empresa biotecnológica Microalgas Future ha decidido instalar en Alcañiz (Teruel) la macroplanta de producción de microalgas que inicialmente había proyectado en Buñuel. La decisión ha llegado después de que la compañía descartara su implantación en la Ribera por las dificultades administrativas, las exigencias normativas y los problemas de calendario que encontró en Navarra, gobernada por María Chivite.
La marcha de esta inversión supone un nuevo motivo de preocupación para la competitividad industrial de la Comunidad foral. Mientras Navarra se queda sin la fábrica y los empleos previstos, Aragón ha conseguido atraer el proyecto ofreciendo unas condiciones que la propia empresa considera más favorables. La compañía ha destacado expresamente el apoyo institucional recibido en la comunidad vecina para justificar su elección.
El proyecto se instalará en TechnoPark MotorLand, un parque tecnológico e industrial situado en Alcañiz. La inversión contemplada en esta primera fase asciende a unos 20 millones de euros, con una previsión de contratación de entre 25 y 30 trabajadores. Los puestos estarán dirigidos principalmente a biólogos, ingenieros químicos y técnicos especializados en cultivo y fermentación. Tanto la inversión como el empleo corresponden a las previsiones comunicadas por la empresa y todavía no se han materializado.
La propia compañía ya ha comenzado a preparar su desembarco en Aragón. A través de su marca comercial THODO, Microalgas Future ha publicado en su perfil oficial de LinkedIn una oferta para contratar al director de la nueva fábrica de Alcañiz. El anuncio busca a un profesional encargado de dirigir desde el primer día la implantación y puesta en marcha de las instalaciones industriales.
La oferta establece una incorporación prevista entre octubre y noviembre de 2026, con contrato indefinido y dedicación presencial. La empresa también valora especialmente a candidatos vinculados con Alcañiz y el Bajo Aragón. Se trata de una confirmación directa de sus planes para desarrollar el proyecto industrial fuera de Navarra.
El contraste entre las dos comunidades resulta especialmente significativo. En noviembre de 2025, Microalgas Future ya había explicado que descartaba completamente Buñuel por «razones administrativas, de exigencias normativas y de calendario». Casi un año después, la compañía ha confirmado su elección de Alcañiz y ha señalado que responde a las condiciones favorables y al apoyo institucional encontrados en Aragón.
La decisión sitúa el foco sobre la gestión de la política industrial del Gobierno de María Chivite. El Ejecutivo foral tiene entre sus responsabilidades favorecer el desarrollo económico y la implantación de proyectos empresariales, aunque todavía no se han identificado públicamente los trámites concretos que frustraron esta inversión ni qué administraciones eran competentes para resolverlos.
La pérdida del proyecto es especialmente llamativa porque su implantación en Buñuel había dado lugar a actuaciones administrativas concretas. El Ayuntamiento de la localidad abordó en el pleno del 12 de junio de 2025 un expediente relacionado con la instalación de cultivo y biorrefinado de microalgas en terrenos comunales del término de Padres Jesuitas.
En aquella sesión, la Corporación municipal aprobó por unanimidad una permuta de aprovechamientos de terrenos comunales para facilitar la ubicación de las instalaciones. El acuerdo recogía expresamente que debía trasladarse la decisión a Microalgas Future SL, identificada como promotora de la iniciativa. Por tanto, el proyecto no era una simple declaración de intenciones, sino que había avanzado hasta una fase de tramitación municipal.
Sin embargo, esos avances no fueron suficientes para retener la inversión. La empresa comenzó a estudiar alternativas en Aragón y llegó a plantear la puesta en marcha de una primera hectárea de cultivo en Mallén, en Zaragoza, para acelerar el inicio de la producción. Finalmente, también descartó esa opción y optó por concentrar las instalaciones industriales y los cultivos en Alcañiz.
El proyecto se había presentado en abril de 2024 como una de las iniciativas biotecnológicas más ambiciosas previstas en la Ribera de Navarra. Impulsado inicialmente por un consorcio en el que participaban la consultora IDavinci, la empresa Algaloop y el Instituto de Procesos Sostenibles de la Universidad de Valladolid, aspiraba a crear un centro europeo de referencia en investigación y producción de microalgas.
Las primeras estimaciones llegaron a contemplar una inversión global de 30 millones de euros y al menos 50 empleos directos, aunque los planes posteriores concretaron una primera fase de 20 millones y entre 25 y 30 trabajadores. La iniciativa pretendía aprovechar las condiciones climáticas de la Ribera para desarrollar cultivos de alto valor añadido destinados a industrias como la alimentación, la cosmética, la farmacia y los biofertilizantes.
Pese al traslado de la fábrica, Microalgas Future mantendrá una parte de su actividad investigadora en Navarra. Lo hará a través de su filial Microalgas Navarra Biotech, que continuará desarrollando proyectos de I+D+i en las instalaciones del Centro Europeo de Empresas e Innovación de Navarra (CEIN), en Noáin.
La compañía prevé mantener allí el trabajo experimental con una de las variedades de microalgas que requieren mayor especialización científica. Sin embargo, la inversión industrial principal, los invernaderos y la producción a gran escala se desarrollarán en Teruel, donde la empresa ya ha iniciado las gestiones para obtener los permisos administrativos necesarios.
La decisión deja abierta una cuestión relevante para el Gobierno de Chivite: qué dificultades concretas impidieron retener en Navarra una inversión de 20 millones de euros y qué medidas se adoptaron para evitar su traslado. Por el momento, no se han hecho públicos los expedientes que permitan atribuir esas trabas a una actuación específica del Ejecutivo foral. Lo que sí ha quedado confirmado es que la compañía ha descartado Buñuel y ha elegido Aragón, donde asegura haber encontrado el respaldo institucional necesario para sacar adelante su fábrica.