SOCIEDAD

El Gobierno de Chivite inaugura un nuevo centro de menas en Elizondo con capacidad para 20 menores

Un momento de tertulia entre varios jóvenes en el centro de acogida en Elizondo para 20 chicos y chicas menores extranjeros no acompañados. GOBIERNO DE NAVARRA

El nuevo recurso residencial de Elizondo combina estudios, formación profesional, clases de castellano y apoyo comunitario para favorecer la integración social y laboral de los menores.

 

Menores extranjeros no acompañados han estrenado en Elizondo un nuevo centro de acogida del Gobierno de Navarra, pensado para reforzar su formación y facilitar su entrada en el mercado laboral. El recurso, con 20 plazas, está orientado a la empleabilidad, la inclusión social y la integración en la vida comunitaria del valle.

El nuevo centro de menas de Elizondo ha empezado a funcionar con un modelo que combina estudios, formación profesional, clases de castellano y participación en actividades sociales y deportivas. El objetivo del Ejecutivo foral ha sido dar una respuesta más ajustada al aumento de menores tutelados y avanzar en una distribución más equilibrada de los recursos por el conjunto de Navarra.

El Departamento de Derechos Sociales, Economía Social y Empleo ha explicado que este nuevo recurso depende de la Subdirección de Infancia, Adolescencia y Familia. Además, está gestionado por la Fundación Pública Gizain y cuenta con un equipo profesional de 26 personas, de las que 20 son educadoras sociales.

Según ha detallado el Gobierno de Navarra, el centro está en marcha desde el 1 de diciembre y forma parte de la estrategia recogida en el futuro Plan Estratégico de Infancia. Ese documento prevé aumentar centros, plazas, equipos profesionales y recursos residenciales para atender de forma más personalizada a los menores tutelados.

En este recurso residencial conviven chicos que siguen estudios reglados en el IES Lekaroz, otros que ya trabajan en una empresa de inserción local y varios que reciben cursos formativos a través del Servicio Navarro de Empleo. El planteamiento del centro tiene un marcado perfil de inserción sociolaboral y busca que todos los residentes avancen hacia un proyecto de autonomía.

De los 20 menores acogidos, cuatro cursan 4º de la ESO en el instituto de Lecároz. Por su parte, otros 13 participan en distintas acciones formativas impulsadas por el SNE-NL para mejorar sus opciones de empleo.

Parte de ellos están inscritos en un taller de carpintería y trabajos de madera. Se trata de una formación orientada a mejorar la inserción laboral mediante el aprendizaje y la alternancia con trabajo efectivo en obras o servicios de utilidad pública o de interés social.

Otros chicos asisten a un curso de operaciones auxiliares de montaje de instalaciones electrotécnicas y de telecomunicaciones. Allí reciben preparación sobre instalaciones en edificios, reparación de equipos y sistemas de comunicación, además de instalaciones telefónicas o antenas de televisión.

Ese itinerario permite obtener un certificado profesional, una acreditación oficial válida en todo el territorio. También hay residentes que participan en otra formación vinculada a actividades auxiliares de comercio y preparación de pedidos, pensada para empleos como reponedor, reparto de productos de proximidad, embalaje o auxiliar dependiente de comercio.

Además, el centro ofrece clases diarias de castellano a todos los residentes que lo necesitan. Esa formación se imparte en el propio recurso para facilitar su adaptación y reforzar su inclusión tanto educativa como laboral.

Antes de la apertura del centro, el Gobierno de Navarra impulsó en la zona una comisión de convivencia con representantes municipales de Baztán, entidades culturales, sociales y deportivas, además de responsables de la administración foral. La finalidad ha sido compartir información sobre la evolución del recurso y coordinar una respuesta conjunta que facilite la integración de los menores.

El Ejecutivo ha señalado que este modelo de comisión también se está extendiendo a otras localidades donde se han abierto centros recientemente. En ellas participan profesionales de Infancia y Adolescencia, personal del Departamento de Políticas Migratorias, de la Dirección General de Convivencia y asociaciones de cada municipio, junto a charlas informativas dirigidas a colectivos y ciudadanía.

Con estas comisiones se busca favorecer la convivencia, mejorar el clima social y facilitar el acceso de los chicos a la vida cultural, social y deportiva del valle. En esa línea, dos de los residentes del centro ya han comenzado a entrenar con el Baztan Rugby Taldea, equipo que compite en primera nacional.

La subdirectora de Infancia, Adolescencia y Familia, Amalia Cuartero, ha explicado que el centro de Elizondo “da respuesta a menores migrantes, con un modelo de trabajo que les acompaña, creando un proyecto de vida, con una base emocional y psicológica, donde se trabaja su proceso migratorio, pero, sobre todo, enfocado a la formación e inserción sociolaboral”. Según ha subrayado, todos deben contar con un proyecto de orientación laboral.

Cuartero también ha valorado el trabajo con el entorno comunitario y ha asegurado que en Elizondo la acogida ha sido positiva tanto por parte del Ayuntamiento como de la ciudadanía. Además, ha señalado que el apoyo de asociaciones deportivas y culturales refuerza un modelo que el Gobierno foral quiere implantar en otros puntos del territorio.